El tráfico de cocaína, con Montevideo como factor, amenaza a Europa

Juan Francisco Pittaluga  

En 2023 el Puerto de Amberes, el más importante de Bélgica, incautó un récord de 116 toneladas de cocaína. El número responde principalmente a droga proveniente vía marítima desde Sudamérica, incluido Uruguay, en una tendencia de narcotráfico internacional que ha generado en esa ciudad belga mucho más que cifras de procedimientos de aduanas: alcanza consecuencias palpables para los ciudadanos, como enfrentamientos entre bandas en zonas residenciales que antes estaban completamente ajenas al negocio de la droga. “La competencia entre redes criminales rivales implica un rastro de violencia posterior por ajuste de cuentas, exponiendo a ciudadanos inocentes atrapados en el medio. Aunque algunas redes criminales trabajan juntas, otras recurren a la violencia extrema debido a la feroz competencia por el dominio y las ganancias”, sostiene un análisis de la Oficina Europea de Policía (Europol).

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