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    martes 04 de junio de 2024

    Estados Unidos advierte a Uruguay y la región sobre instalar 5G de Huawei

    La comandante militar para Latinoamérica dijo que trabajar con la empresa le otorga a China “acceso sin restricciones a información” y facilidad para espiar

    Desde que en octubre de 2021 asumió el cargo de jefa del Comando Sur de Estados Unidos, Laura Richardson viajó a Latinoamérica 48 veces para visitar 17 países y mantener encuentros con 150 jerarcas, entre presidentes, primeros ministros, vicepresidentes, ministros y jefes de defensa. Entre esos países estuvo Uruguay, en una gira del 5 al 8 de febrero en la cual se reunió con representantes gubernamentales para discutir sobre la relación en defensa entre ambos países. Con el dominio geopolítico de la región en pugna, Richardson decidió iniciar una gira casi permanente por la región, consciente de la relevancia de su rol como líder de la unidad militar estadounidense encargada de Latinoamérica y el Caribe.

    “Estos viajes refuerzan la diplomacia y las iniciativas interinstitucionales. La importancia de mantener y cultivar relaciones con líderes de alto rango dentro de mi área de responsabilidad no puede ser subestimada”, afirmó el mes pasado en su comparecencia anual ante el Congreso de Estados Unidos. La referencia es directa hacia China, con quien “Estados Unidos está enfrascado en una competencia basada en visiones opuestas sobre el valor del orden internacional”, según Richardson. La jefa del Comando Sur pidió robustecer la presencia norteamericana en la región ante el crecimiento del predominio chino, fundamental para muchos países por su intercambio comercial, el apoyo militar, el desarrollo tecnológico y la inversión en infraestructura.

    El análisis es compartido al resto del gobierno estadounidense: en abril viajó a Montevideo la subsecretaria de Comercio Internacional, Marisa Lago, quien de forma más sutil pidió a las naciones de Latinoamérica “que vean a Estados Unidos como una gran oportunidad para hacer negocios y un país con el que comparten valores”.

    Ya en 2022 Richardson había planteado una advertencia similar al Congreso, pero este año su discurso estuvo enfocado en Huawei, la multinacional china que se expandió a todo el mundo con infraestructura en tecnologías de la información y la comunicación. Aunque Huawei se define oficialmente como una empresa privada sin participación del gobierno, Richardson afirmó que el gobierno de China controla el financiamiento internacional de la empresa para “el despliegue de redes de telecomunicaciones, lo que amenaza los activos nacionales, la soberanía y las libertades de países en los que se instala”. Se centró en conccreto en el 5G, la quinta generación de tecnologías de telefonía móvil que ofrece más velocidad y menor latencia que su antecesora, 4G.

    “Huawei viola rutinariamente las leyes locales en los países donde opera. Su infraestructura 5G podría contener puertas traseras que permitan al gobierno chino recopilar y centralizar grandes cantidades de datos y otorgar a Beijing el acceso necesario para atacar las redes de comunicación y los servicios públicos. En última instancia, esto podría proporcionar a China acceso sin restricciones a información y otras capacidades que pueden ser utilizadas para espionaje, como palancas coercitivas para obtener una ventaja injusta y para ejercer influencia maligna para lograr sus objetivos”, dijo.

    Desde 2020, en distintas instancias bilaterales durante las administraciones presididas por Donald Trump y Joe Biden, autoridades de Estados Unidos advirtieron a pares uruguayos de las desventajas de operar el 5G con Huawei y no con sus competidoras europeas Ericsson (Suecia) y Nokia (Finlandia).

    Huawei está instalada en Uruguay desde 2006, cuando trabajó con Antel para extender parte de su red de tercera generación móvil. En 2019 la empresa firmó un memorando de entendimiento con el Ministerio de Industria, Energía y Minería para trabajar en conjunto en el programa de desarrollo e innovación de la tecnología 5G. “El propósito es el despliegue en Uruguay. Huawei ayudará a los operadores de telecomunicaciones a realizar pruebas técnicas en forma conjunta sobre la tecnología. Estas incluirán demostraciones de laboratorio, así como pruebas de campo, cubriendo los diferentes aspectos relacionados a la evolución de la tecnología a 5G”, indica el documento, que posibilita a Huawei a promocionar en el país tecnologías como Internet de las cosas, computación en la nube, inteligencia artificial, soluciones de red para casas inteligentes, terminales 5G y dispositivos para el hogar.

    Tras las conversaciones con Estados Unidos, el gobierno decidió que la cobertura territorial del servicio móvil 5G se comparta entre Ericsson, Nokia y Huawei. “Lo que hoy hacemos es mantener las tecnologías ya existentes según la zona. Hay una zona que podría llamarse este-noreste, de Cerro Largo, Treinta y Tres y Tacuarembó, donde hay más tecnología china”, explicó el año pasado el presidente de Antel, Gabriel Gurméndez.

    Además de Uruguay, Huawei implementó el 5G en otros países, como Brasil, Chile, México y Perú. En febrero, durante una conferencia de la empresa en Barcelona, ejecutivos para Latinoamérica anunciaron la posibilidad de traer a la región nuevas aplicaciones basadas en 5G como la minería remota de carbón y los camiones mineros no tripulados, que se han implementado gradualmente en China y países de Asia Pacífico. Ante el Congreso, Richardson señaló que países latinoamericanos están arrepentidos de sus acuerdos con la empresa: “Algunos socios nos han informado en privado sobre el ‘remordimiento del comprador’ por permitir que Huawei establezca redes 5G en sus países, debido al aumento del potencial de explotación por parte de China”.

    Huawei siempre negó estas y otras acusaciones de Estados Unidos. “Desde hace mucho tiempo ha estado utilizando todo su poder para perseguir a una empresa privada. Ha utilizado todas las herramientas a su disposición —ya sean legislativas, administrativas, judiciales o diplomáticas— e incluso ha tratado de poner a la opinión pública en contra de Huawei para intentar conseguir desestabilizar nuestras operaciones comerciales. Rara vez en la historia se ha visto este tipo de ataque, convirtiéndolo en una persecución política simple y llanamente”, indicó la compañía en un comunicado de prensa en 2019.

    En ese momento el Departamento de Justicia de Estados Unidos había presentado 23 cargos diferentes contra Huawei por conductas como fraude bancario, lavado de dinero y obstrucción de la Justicia.

    Más allá de las críticas a Huawei, en su comparecencia legislativa Richardson advirtió sobre la pesca ilegal de flotas chinas en el océano Atlántico sur, lo que afecta a especies de peces pertenecientes a Argentina, Brasil y Uruguay. Además, remarcó que el Comando Sur apoya iniciativas como la Asociación de las Américas para la Prosperidad Económica, impulsada por Biden en 2022 y de la cual Uruguay es fundador. “Movilizará inversiones de alto nivel en este hemisferio en infraestructura crítica y cadenas de suministro”, “puede proporcionar alternativas a las empresas estatales de China” y “contrarrestar” las inversiones chinas que otorgan a los países de Latinoamérica “apariencia de modernización con aeropuertos, ferrocarriles, puertos de aguas profundas, acceso a Internet, tecnología económica y financiamiento disponible de manera expedita”.

    La Asociación de las Américas para la Prosperidad Económica se basa en la diplomacia, las finanzas y el comercio para implementar inversiones en la región. El presidente Luis Lacalle Pou estuvo en noviembre en Washington D.C. durante su cumbre inaugural y en enero, como parte de esta iniciativa, Uruguay fue elegido para liderar una aceleradora de empresas.

    Información Nacional
    2024-05-01T19:04:00