“Algunos parecen dividir a los países entre los que hicieron tratados de libre comercio con Estados Unidos. Eso no es trabajar por la integración latinoamericana, es trabajar por la división latinoamericana”, opinó Astori
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn sus últimas alusiones a la política exterior, el presidente José Mujica ha repetido una y otra vez su preocupación por la posibilidad de que el Mercosur —y con él Uruguay— quede relegado en un mundo que cada vez más “avanza” mediante acuerdos entre grandes regiones. En ese contexto, ha marcado como un objetivo estratégico el acercamiento a Asia, la región que se ha transformado en el gran motor de desarrollo económico. Por eso el Poder Ejecutivo avanza “paso a paso” para convertirse en el futuro en “miembro pleno” de la Alianza del Pacífico, el bloque conformado por México, Perú, Colombia y Chile y que busca presentarse como una plataforma de ingreso a Asia-Pacífico.

Así lo explicó el vicepresidente Danilo Astori, quien aseguró que alcanzar una “doble membresía” en el Mercosur y también en la Alianza del Pacífico es un “objetivo de mediano plazo” positivo, que no debería generar “ningún problema” con los países vecinos.
Al ser consultado por Búsqueda a su regreso a Montevideo, Astori indicó que representó a Uruguay el jueves 23 en la cumbre del nuevo bloque —que se llevó a cabo en Colombia— en acuerdo con el presidente Mujica y con la Cancillería. “Yo fui a Cali con una posición del Poder Ejecutivo. (...) El objetivo de Uruguay es ser miembro pleno y para eso hay que ir paso a paso. Así lo manifestó también el presidente. Por ahora aspiramos a ser observador candidato, para lo cual ya tenemos los requisitos”, dijo.
La semana pasada, Astori manifestó desde Cali al sitio web de Presidencia que Uruguay llegó “a demostrar su interés como país observador”. También dijo estar “dispuesto a llegar a los máximos niveles de cooperación que permita este estatus y seguir explorando la posibilidad de ser candidato a miembro pleno”.
La Alianza del Pacífico definió en sus estatutos dos tipos de “observador”: “el país observador llanamente y el país observador candidato a ser miembro pleno en el futuro”, explicó Astori, y añadió que Uruguay ya cuenta con los requisitos para ser “candidato”.
De hecho, en una entrevista publicada por el diario “El País” el jerarca explicó que “para ser candidato (a miembro pleno) se requiere tener tratados de libre comercio con la mayoría de los países”, algo que —afirmó— Uruguay ya posee al haber firmado un acuerdo comercial con México y otros con Colombia, Chile y Perú a través del Mercosur.
El nuevo bloque es evaluado por varios analistas internacionales como la contracara del Mercosur, por su dinamismo y por la rapidez con que avanza en su proceso de integración. Además, porque se trata de los países con las economías más abiertas de la región. Juntos, se transforman en la octava economía del mundo y su poderío promete incrementarse a medida que avance el acuerdo “TPP” (Trans Pacific Partnership), del que también forma parte Estados Unidos. Por otro lado, porque comienzan a sumar nuevos socios. En ese sentido, Panamá y Costa Rica son los próximos candidatos a transformarse en miembros plenos.
La vocación “mercosuriana” y favorable a la integración latinoamericana del presidente Mujica y de su Cancillería ha sido subrayada a lo largo de este período de gobierno. En cada discurso lo repite así el canciller Luis Almagro (Movimiento de Participación Popular).
Sin embargo, los problemas generados por el proteccionismo argentino y la falta de iniciativa de Brasil para dinamizar la agenda externa del bloque regional han acentuado las críticas al funcionamiento del bloque, que en la actualidad representa para buena parte del sistema político un “corsé” que limita la inserción comercial del país.
Como una respuesta a ello, el vicepresidente explicó a Búsqueda que “Uruguay puede perfectamente tener la doble membresía de pertenencia al Mercosur y a la Alianza del Pacífico”.
“Esto no está hecho contra el Mercosur, pero sí reconociendo la realidad de un Mercosur con serias dificultades internas y una dificultad muy grave de vinculación con otros bloques”.
Desde hace meses que el gobierno comenzó a emitir “señales” al Mercosur respecto a sus problemas. En ese sentido, en 2012 solicitó el rango de “observador” en la Alianza del Pacífico. Acto seguido, Mujica pidió en la cumbre del Mercosur que se llevó a cabo en Mendoza (Argentina) en junio de ese año, que se habilitara al país a firmar por su cuenta acuerdos bilaterales con otras naciones de Latinoamérica, algo que consiguió de palabra, aunque ello no llegó a quedar por escrito.
Ahora, Astori recuerda que “no puede haber ninguna dificultad con el Mercosur”, porque este tiene “tratados de libre comercio con tres de los cuatro países y le dio el permiso a Uruguay para que hiciera uno con México”.
“No veo qué problema puede llegar a haber”, añadió.
Sin embargo, para algunos diplomáticos e integrantes del oficialismo el punto no está tan claro. Fuentes diplomáticas indicaron a Búsqueda que buscar la “membresía plena” exigiría muchos más requisitos a cumplir: no sólo la desgravación del 90% del comercio con esos países sino también “acuerdos y disciplinas sobre normas vinculadas al comercio”. Eso, consideran algunos, sería “impracticable” de forma “unilateral” sin que ello sea conversado y habilitado expresamente por el Mercosur, que es una “unión aduanera” con un arancel externo común. Aunque este se ha “perforado”, “implica un tratamiento arancelario común para bienes de terceros países”, relató una de las fuentes consultadas.
De hecho, el alto representante del Mercosur, Iván Ramalho dijo a “El País” que “solamente el bloque puede hacer un acuerdo (con la Alianza del Pacífico), como está previsto en la normativa del Mercosur”.
“Porque somos una unión aduanera. Tenemos que negociar en bloque. Pienso que es importante mantener la unidad”, dijo.
Sin embargo, el vicepresidente advirtió que la estrategia del gobierno no es “clandestina” y que “Uruguay lo va a plantear y lo está planteando en el Mercosur”.
“No hay secretos para nadie. Mujica ya habló en el Mercosur de la Alianza del Pacífico el año pasado y nadie se levantó a decir que no se puede. No estamos haciendo un movimiento clandestino”, señaló.
En cuanto llegaron a Uruguay las palabras de Astori en Cali, comenzaron a pronunciarse algunos miembros del oficialismo contrarios a acercarse al bloque del Pacífico y proclives a priorizar el Mercosur.
Por ejemplo, el senador Alberto Couriel (Espacio 609) dijo a “La Diaria” que sus afirmaciones “le generaron una especie de dejà-vu de la discusión en la interna del Frente Amplio en 2006 sobre la conveniencia de firmar un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos”.
En tanto, el diputado y presidente de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente Amplio, José Bayardi (Vertiente Artiguista) recordó a ese periódico que “la primera línea de relaciones internacionales está en el Mercosur” y añadió que la relación con la Alianza del Pacífico debe darse “dentro de los marcos” del bloque.
El senador comunista Eduardo Lorier, en tanto, dijo a “El País” ayer miércoles que el Mercosur y la Alianza del Pacífico son “dos bloques en pugna” y con “intereses diferentes dentro de América Latina”.
Según el diario, Lorier recordó que los miembros de la Alianza tienen firmados TLC con Estados Unidos y otros países del Pacífico, “pero dejan afuera a China”, y agregó que son “un club de amigos más, en que los presidentes de la región asisten a sacarse fotos y firmar acuerdos con pocos resultados”.
Astori se refirió aunque sin nombrarlos, a esas “voces” que han criticado la estrategia. “He escuchado voces en estos días, que no quiero identificar, pero que parecen no entender lo que está pasando y de qué se trata. Curiosamente, esas mismas voces siempre bregaron por la integración latinoamericana en su conjunto. Ahora que queremos extender la integración latinoamericana, parecen dividir a los países entre los que hicieron tratados de libre comercio con Estados Unidos y los que no hicimos tratados de libre comercio con Estados Unidos. Eso no es trabajar por la integración latinoamericana, es trabajar por la división latinoamericana”, opinó.
Además hizo un llamado a “no poner etiquetas”. “Pensemos que esto lo hacemos para mejorar la situación de inversión, trabajo y bienestar de los uruguayos. Es una política muy necia y ciega limitarnos a las posibilidades”, agregó.
En entrevista con Búsqueda a comienzo de 2013, la embajadora de Estados Unidos, Julissa Reynoso, opinó que una buena estrategia para que Uruguay incremente su vínculo comercial con el país que representa, sería mediante la Alianza del Pacífico.
Más allá de la estrategia “a mediano plazo” de incrementar su participación en la Alianza del Pacífico, lo cierto es que el gobierno parece decidido a intensificar el envío de “señales” a sus socios mayores Brasil y Argentina respecto a los problemas que atraviesa el bloque, que también está conformado por Venezuela y Paraguay, al que aún no se le levantó la suspensión.
De hecho, Mujica preparó una carta destinada a Brasil, Argentina y Venezuela en la que solicitó conversar sobre el futuro del bloque regional.
En ese sentido, las palabras elogiosas de Astori a la trayectoria de la Alianza del Pacífico fueron entendidas por varias fuentes diplomáticas como una “señal” de crítica al Mercosur.
Astori manifestó que hay “dos características muy especiales de la Alianza del Pacífico, que son la flexibilidad y el pragmatismo”.
“Ellos están trabajando con mucha flexibilidad, algo que en el Mercosur no tenemos”, dijo.
Luego remarcó que “ya eliminaron el 90% de las barreras arancelarias entre ellos, pero no le imponen a cada miembro una política comercial común”.
“Eso es, no cometen el error de pasar a la llamada unión aduanera. En vez de hacer una unión aduanera perforada como un queso y que sirve para muy poco como tenemos nosotros, ellos no han hecho eso”, explicó.
El jerarca destacó además su “pragmatismo”, porque “no andan buscando detalles institucionales que enlentezcan el avance de la experiencia y la hagan tortuosa”.
“Por eso van rápido”, concluyó el vicepresidente.