Dijo que actualmente el sector cárnico uruguayo produce unas “700.000 toneladas de todas las carnes, entre bovinos, ovinos, pollos y suinos, y que cada una de ellas tiene posibilidades de expansión”. Aunque eso “dependerá de la demanda” de los productos, que “en el caso del mercado interno está y seguirá estando si el país crece en su renta”, advirtió.
Explicó que el Inac es una institución encargada de “mantener los equilibrios, entre las carnes, entre el mercado interno y la exportación, y entre los diferentes eslabones, lo que es una tarea compleja, pero que si se hace bien puede ayudar a sumar mucho valor en la cadena”.
Los comentarios del gerente de Conocimiento del Inac fueron realizados durante un intercambio interactivo entre autoridades y técnicos de ese organismo con actores del sector, en el marco de la reciente Expo Prado.
La conferencia en cuestión despertó el interés de productores y empresarios del sector, lo que quedó demostrado en los mensajes con preguntas para los expositores referidas especialmente a los cuestionamientos a la producción de carne y su impacto ambiental, a los cambios de hábitos de los consumidores y la visión más crítica en bienestar animal, entre otros aspectos.
Al profundizar sobre la meta definida en Inac en el aumento de la producción, el técnico consideró que “la clave está en poner foco en las empresas y en los mercados, no hacer nada que los mercados no estén demandando, no hacer nada que las empresas no precisen”.
“Y eso es una gran responsabilidad para el sector público”, dijo.
Destacó que “las empresas no precisan tarifas más altas, sino iguales, y si se puede más bajas; no precisan impuestos más altos, sino iguales, o si se puede un poco menos, con inflaciones que se cumplan” y que “no precisan tipos de cambios anticompetitivos, necesitan un déficit fiscal manejable y no basado en endeudamiento, que la macroeconomía funcione más o menos bien”. Eso “es una condición necesaria pero no suficiente”, aclaró Caputi.
Luego pasó a analizar que “en lo sectorial una de las obligaciones es la coordinación, el no desperdicio, no duplicación, básicamente, no hacer dos veces lo mismo, y enfocarse en las cosas que tienen impacto, que mueven la aguja”.
Considerando que “para cada cadena será distinto” lo que haya que hacer, porque “no se puede pensar que la del suino tiene las mismas necesidades que la del pollo, o que el bovino o que el ovino, por distintas razones”, el gerente de Conocimiento indicó que tener “una visión afinada sobre lo que necesita cada cadena para dar su siguiente paso es fundamental”.
En cuanto a la integridad, Caputi dijo que “siempre se habla de trazabilidad como un concepto importante” y que eso es algo “interesante como para comenzar, pero no es el final de la línea”.
“El final de la línea es la integridad de los productos, de las personas y de los procesos”, sostuvo.
En la conferencia participaron, además de Caputi, el presidente del Inac, Fernando Mattos, los gerentes de Contralor, María Fernanda Cuervo, de Marketing, Lautaro Pérez, y de Información, Jorge Acosta, que hablaron sobre el nuevo marco normativo del mercado interno, los datos e indicadores que elabora el organismo, la estrategia de promoción de la carne uruguaya y de varios desafíos para la institucionalidad agropecuaria y el sector cárnico.
Uno de los temas planteados fue que “al mundo lo cambió una zoonosis”, como es el coronavirus, algo que “nunca” se pensó que sucedería, y que “cuando pase seguramente todos terminemos siendo más cautos”, “usando tapabocas cuando estemos engripados como lo hacía Japón en condiciones normales” y teniendo “más cuidado con los alimentos”.
Caputi opinó que “el producto deberá contar con ciertas garantías, deberá ser íntegro, porque solo las personas garantizan los procesos”.
“Ya no será posible, en un mundo donde todo se sabe, tener empresas que no cumplan lo que la sociedad espera de ellas”, dijo, y acotó que “tener una empresa es un derecho y una obligación muy grande”.
Alta política y discusión más rica
El Inac está desarrollando algunas ideas fuerza en las diferentes áreas que le competen, para lo cual precisa al Ministerio de Ganadería, al INIA, al Plan Agropecuario, a Fucrea y a las gremiales del sector privado, según los técnicos.
En ese sentido, el gerente de Conocimiento advirtió: “Si podemos ponernos un objetivo claro y simple, las discusiones serán más ricas y útiles, (porque) a veces tenemos la sensación de estar dando vueltas durante demasiado tiempo sin mover la aguja”.
“Y mover la aguja es producir más kilos y vender más caro”, enfatizó.
En respuesta a una consulta sobre la postura oficial del Inac ante los “ataques” a la ganadería por su efecto negativo en la emisión de gases de efecto invernadero, Caputi contó que “hay una línea de trabajo mucho más fuerte en defensa de las carnes que en el pasado”, que va en dos direcciones, “una es nutrición y salud y la otra es sostenibilidad y medio ambiente”.
Se trata también de un tema que “requiere ese alineamiento institucional, porque no pueden salir el Inac por un lado, el Ministerio de Ganadería por otro, el Inia y los privados, y eso no puede ser el problema, sino la solución, pero para eso se precisa organización”, sugirió.
Consideró que en “lo político” se determinará saber “definir el qué y el cómo, el cuándo y el dónde, porque a veces con la mejor buena voluntad uno sale a responder y termina diciendo lo que no debe o en el lugar incorrecto”.
Ese es un asunto “de tal magnitud que debe ser tratado como un tema de alta política”, afirmó. Y comentó que “el Inac ya lo tiene identificado, ha realizado algunas acciones iniciales y ahora llegó a tomarlo como causa nacional”.