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    miércoles 05 de junio de 2024

    MTSS encuentra diferencias en temas “básicos” entre empresarios y trabajadores al discutir la productividad

    El PIT-CNT pide que las partes repartan los beneficios para que el tema sea “negocio”, al tiempo que el sector empresarial se niega a negociar por sector

    Con la décima ronda de los Consejos de Salarios avanzada y varios proyectos de ley enviados al Parlamento durante el período, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) impulsa una discusión sobre la productividad para el último año de la gestión. Una convocatoria al Consejo Superior Tripartito (CST), el 8 de diciembre, fue el inicio de este proceso al que las partes llegan en posiciones distanciadas: hay una “enorme complejidad” en algo tan básico como en el concepto, expresó al finalizar el encuentro el director nacional de Trabajo, Federico Daverede.

    La idea del Poder Ejecutivo es que haya una “discusión estratégica” para evitar que exista una “disyuntiva” entre la mejora del empleo y del salario, dijo a Búsqueda el ministro de Trabajo, Pablo Mieres. La productividad es un “desafío a nivel del funcionamiento de la economía”, y si se la mejora se lograría ir hacia un “círculo virtuoso”, consideró.

    Mieres sostuvo que en el ministerio tienen una mirada “de fondo” sobre este asunto y que buscan discutirlo “conceptualmente” para llevarlo a medidas concretas. En la reunión del 8 de diciembre se acordó formar un grupo integrado por tres integrantes de cada una de las partes (los empresarios, los trabajadores y el gobierno) para dejar el tema sobre la mesa. El ministro aclaró que, si bien el PIT-CNT impulsa la reducción de la jornada laboral, la intención del gobierno es discutirlo por fuera de ese ámbito.

    El subsecretario del MTSS, Mario Arizti, dijo a Búsqueda que es necesario encarar este asunto de una forma “más global y genérica”. “Hay que sentarse en la mesa con cabeza abierta y analizar en cada sector los diferentes niveles de productividad y cómo bajarlo a tierra, con qué indicadores”, explicó.

    En ese grupo se deberá analizar qué índice es “el que más se ajusta” para hacer la medición y considerar la “heterogeneidad” de los sectores que negocian en los Consejos de Salarios. La apuesta, indicó el viceministro, es que a fines del 2024 en el grupo formado haya un “buen documento” que sirva como “insumo” para futuras discusiones.

    Por fuera de la ronda

    En los lineamientos salariales de 2010, el Poder Ejecutivo incluyó la opción de introducir ajustes por productividad. La asesora del MTSS en este tema, Eloísa González, recordó aquellas pautas como parte del “recorrido” de este debate: era un lineamiento “macro y sectorial” que incluía dos indicadores que se ponderaban en 50%. “Este recorrido tuvo algunos fracasos por cuestiones que conocemos. No partimos de cero”, dijo al explicar este asunto en la reunión del CST.

    Con esta experiencia, los actores conocen qué falló para lograr una “experiencia distinta”. González destacó que esta nueva discusión se haga por fuera de la ronda salarial y que se haya evitado poner un lineamiento de productividad. “No es eso lo que estamos discutiendo acá. Lo que estamos discutiendo es cómo empezar a meter en la agenda la productividad como concepto, que es importante para el crecimiento del país”, explicó.

    La asesora del MTSS dijo que hay un “tema cultural” que hace que las partes estén acostumbradas a negociar de determinada manera. Estos debates, agregó, son necesarios para “empezar a cambiar”, y que sea un “proceso participativo” puede ayudar.

    En su exposición, González introdujo la definición que consideran en el ministerio sobre productividad. La asesora indicó que en general se confunde “muchísimo” su definición con la de producción. “Solemos decir que hay incentivos que son por destajo que implican en su filosofía un aumento de la intensidad de trabajo del trabajador. En realidad, no son un aumento de la productividad necesariamente: no es hacer mejor las cosas, no es utilizar mejor los recursos”.

    La definición más clásica de productividad que consideran en el MTSS es la que sugiere la Organización Internacional del Trabajo: “Producción sobre insumo”. Cuando se considera la “intensidad” del trabajo, entonces, solo se está considerando el numerador de la fórmula.

    Sin “fórmula mágica”

    Los empresarios consideran que las negociaciones en los Consejos de Salarios están dejando cada vez “menos espacio” para pagar por “encima de los salarios mínimos”. Eso hace que, según la visión de las principales gremiales empresariales, quede poco lugar para incluir otros asuntos, como la productividad.

    “En muchos sectores los salarios mínimos se han transformado en tarifas, lo que hace que el salario mínimo sea lo que prácticamente se paga en toda la rama. Entonces, pretender que las empresas negocien pagos por productividad por encima de eso va a ser muy difícil porque están con los mínimos en condiciones topeadas”, aseguró Sebastián Pérez, quien en la discusión en el CST representó a los equipos técnicos de la Cámara de Comercio y Servicios y la Cámara de Industrias.

    Pérez dijo que todos los actores tienen la ilusión de que haya una “fórmula mágica” que permita llegar a definiciones sobre la productividad. Sin embargo, presentó varios reparos de parte del sector. “Las mediciones en productividad en general tienen muchos supuestos atrás y son difíciles de hacer”, comentó.

    Uno de los límites que ponen los empresarios en la discusión es que la productividad no se introduzca por rama. “A nuestro juicio, la única forma de negociar productividad es a nivel de empresa, y aun dentro de las empresas los cálculos no son sencillos”, expresó Pérez.

    Otro diagnóstico que el sector empresarial tiene en esta discusión es sobre la afectación que puede tener en las pequeñas y medianas empresas (pymes) y las que están alejadas de los “centros de consumo y distribución”, que son las que tienen una “menor productividad”. Si se estableciera una regla que siguiera la negociación de las grandes empresas, las pymes no podrían competir.

    La productividad, agregó Pérez, requiere de “burocracia”, ya que necesita de cálculos, mediciones y sistematizaciones. Esta es otra dificultad para las pymes, que no están en condiciones de generar “mínimas burocracias”, aseguró este técnico.

    “Como sociedad tenemos que buscar un equilibrio”, aseguró.

    Beneficios repartidos

    En la reunión en el CST, los representantes del PIT-CNT se mostraron firmes en distinguir el concepto de productividad con el “aumento de la intensidad del trabajo”.

    “Son cosas bien diferentes”, dijo el presidente del PIT-CNT, Marcelo Abdala. El sindicalista opinó que la discusión de la productividad no puede diferenciarse de las “políticas activas” y del “perfil de desarrollo productivo” que tenga Uruguay.

    El representante del sector trabajador indicó que la productividad no implica hacer un cálculo “insumo versus producto”: “Nos resistimos a que la fuerza de trabajo —que es una potencialidad pero se trata de gente— pueda ser considerada un factor productivo”. Abdala dijo que para avanzar en este tema es necesario que todas las partes “aporten toda la información disponible”.

    El presidente del PIT-CNT dijo que si se avanza en este asunto, los beneficios tienen que estar “repartidos”, “si no, no es negocio”. “Quiero ser absolutamente tajante y claro. Un efecto positivo es que mejora las condiciones de calidad y precio para los consumidores; otra cosa es que mejora la rentabilidad empresarial, y está bien. En algunos casos podrá implicar ganancias y en otros puede implicar hasta la propia sobrevivencia de la empresa. Pero la parte trabajadora tiene que tener un beneficio”, comentó.

    Planteó que este tema es un “prerrequisito” para abordar las negociaciones y recordó que el movimiento sindical está levantando “la bandera” de la reducción de la jornada laboral sin rebaja del salario.

    Bruno Giometti, integrante del Instituto Cuesta Duarte del PIT-CNT, cuestionó que la mayoría de los indicadores que se utilizan para medir la productividad incorporan la “intensidad del trabajo”. Eso, según el economista, no es “productividad genuina” porque se podría resumir en “trabajar mejor y no más rápido”.

    “Cuando trabajamos más rápido lo que estamos haciendo es meter más de la fuerza de trabajo o trabajo al mismo tiempo, pero en realidad no es una incorporación o un incremento genuino de productividad”, explicó.

    Para Giometti, la mejora de los procesos productivos debe implicar que, con el “mismo esfuerzo y la misma intensidad de trabajo”, se produzca más y se mejoren los bienes y servicios.

    Al terminar de escuchar las visiones de las partes, Daverede dijo que le quedan “más interrogantes” de las que tenía al llegar. Consideró que el “primer escollo” a resolver es “la propia definición” de la productividad. El desafío, indicó, es que lleguen a un concepto que dé “solidez” y “garantías” a las partes.

    Economía
    2023-12-27T19:03:00