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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl sistema de pago en monedas locales con Argentina surgió de un convenio de la época en que Mario Bergara, hoy senador y precandidato presidencial, estaba al frente del Banco Central (BCU) y con el propósito de facilitar el comercio y reducir el uso del dólar, bajando costos. Por su escaso uso, podría decirse que es casi letra muerta, aunque las actuales autoridades bancocentralistas rioplatenses apuestan a revitalizarlo.
En prácticamente siete años hubo una sola transacción originada desde Argentina —hecha en los primeros meses de 2023— por el equivalente en pesos argentinos a casi US$ 30.000, surge de estadísticas informadas por el BCU. A su vez, desde Uruguay se canalizaron a través de este sistema ocho pagos comerciales en total; el año más activo fue 2017, con cuatro, si bien el 2021 resultó el mayor en monto (equivalente a US$ 4.891). Sumando todo, desde la implementación de este mecanismo los negocios pagados en pesos argentinos y uruguayos equivalieron a US$ 43.000.
Son cifras insignificantes para lo que es el flujo comercial bilateral de mercaderías. En 2022, Uruguay exportó a Argentina por un valor de US$ 1.250 millones —sobre todo soja, electricidad, vehículos y autopartes— y realizó importaciones desde ese origen por US$ 1.422 millones, especialmente alimentos para consumo humano y animal, así como vehículos, conforme a datos del Instituto Uruguay XXI.
El convenio para establecer los pagos en monedas locales, firmado en 2015, y su reglamento disponen que el mecanismo puede ser utilizado tanto por personas físicas como jurídicas domiciliadas en ambos países. Tanto el importador como el exportador —ya sea de bienes o de servicios no financieros— cobran la transacción en sus respectivas monedas con la intervención de entidades financieras habilitadas a participar del sistema. La conversión surge del resultante de la relación de las tasas de cambio fijadas por el BCRA y el BCU. Para los empresarios, recurrir a esta herramienta debería reducirle costos tanto financieros como administrativos.
Pero la realidad es que la divisa estadounidense sigue dominando los negocios. Sin embargo, las autoridades bancocentralistas buscan dinamizar el sistema.
El titular del BCU, Diego Labat, visitó el jueves 13 la sede de la Cámara de Industrias (CIU) para exponer ante sus directivos algunas mejoras al mecanismo acordadas con su par argentino, Miguel Pesce, en el marco de la reunión de ministros de Economía y presidentes de bancos centrales del Mercosur mantenida pocos días antes en Puerto Iguazú. “Los cambios que mencionamos ya están en la carta que firmamos con el BCRA. Ahora resta el visto bueno de las áreas jurídicas de ambos bancos centrales y dentro de un mes estará en funcionamiento”, informó Labat en esa reunión con los industriales.
Los empresarios son cautos. Fernando Pache, presidente de la CIU, dijo citado al día siguiente por el diario El País de Montevideo que el sistema “no está pensado para superar diferencias cambiarias”, sino para “generar más dinamismo en el comercio e incluir las monedas locales de cada país a los tipos de cambios oficiales, tal cual se maneja el tipo de cambio oficial exportando en dólares”.
Señaló que tienen la expectativa de que, a través de este acuerdo, las autoridades argentinas faciliten las licencias de importación automáticas y no automáticas al recibir documentación en pesos uruguayos de exportación hacia su mercado. Eso le permitiría al exportador oriental “saber dónde está parado y en qué plazo puede exportar”, afirmó, deslizando su preocupación ante las dificultades que enfrentan para hacer negocios con la Argentina.
Pache le había pedido a Labat a fin del año pasado que hiciera gestiones con Argentina para tratar de facilitar el uso del sistema de pago en monedas locales ante las dificultades para cobrar las ventas a ese mercado.