La presentación de proyectos de ley es una forma que tienen senadores y diputados de marcar sus prioridades legislativas y también de rendirles cuentas a sus votantes. En cada legislatura casi todos los representantes de ambas cámaras ingresan iniciativas personales o firmadas en conjunto con compañeros de bancada, pero la mayoría de ellas no logran aprobarse e incluso muchas ni siquiera llegan a ser tratadas. Todo termina en una suerte de embudo legislativo donde solo aquellos proyectos que consiguen las mayorías políticas necesarias terminan convirtiéndose en ley. Muchos otros naufragan y terminan archivados en las agendas de las comisiones, entre ellos, algunos que llaman la atención por sus propuestas bastante más variopintas que la agenda política habitual.
A lo largo de 2021, varios legisladores presentaron curiosos proyectos de ley que hasta el momento no han conseguido ser tratados, pero ponen de manifiesto las intenciones, los pensamientos y los intereses de sus autores.
En busca de reflotar la “precaria situación” de la cadena vitivinícola, la diputada suplente del Partido Colorado Fátima Barruta, por ejemplo, presentó un proyecto de ley el 23 de febrero de 2021 que entre otras cosas pretende “posicionar al vino uruguayo como parte del acervo cultural de la república”, sostiene la exposición de motivos.
Para eso, su iniciativa establece que en eventos oficiales organizados por el Estado uruguayo, tanto en el territorio nacional como en el extranjero, y cuando estos “así lo ameriten”, deberá ofrecerse “exclusivamente vinos de producción uruguaya”, según establece el primer artículo del proyecto. El que le sigue establece que en los eventos a realizarse en el extranjero “los organizadores deberán prever el suficiente stock para cubrir la demanda o necesidades de dichos eventos”.
Además, el proyecto determina que tanto el Poder Ejecutivo como el servicio diplomático en las embajadas y consulados uruguayos en el exterior, al momento de “hacer regalos” a delegaciones, incluyan “en su catálogo de obsequios oficiales el vino uruguayo y la prolífera bibliografía, fotografía y documentos que hay sobre este y la vitivinicultura nacional”.
El proyecto inicialmente había sido enviado a la Comisión de Constitución, Códigos, Legislación General y Administración de la Cámara de Representantes, pero tras una moción de los integrantes de ese cuerpo fue derivado a la de Industria, Energía y Minería, donde aún no ha recibido tratamiento.

Foto: Pablo Vignali / adhocFOTOS
Yerba mate nacional
Uruguay es el principal consumidor per cápita de yerba mate del mundo, pero debe importar la gran mayoría de este producto desde Brasil. Para acabar con semejante paradoja, el diputado del Partido Ecologista Radical Intransigente, César Vega, presentó a la Cámara un proyecto de ley que busca promover la producción nacional de yerba mate bajo el entendido de que es posible que el país pueda abastecer su propio consumo y que para eso, sostiene en la exposición de motivos, se precisarían tan solo 4.000 hectáreas.
Vega argumenta que el cultivo de Illex paraguayensis (la yerba mate) viene siendo documentada en el territorio nacional desde hace siglos y que se encuentra en “cantidades importantes”.
Cuando el legislador presentó el proyecto en la sesión de la Comisión de Ganadería, Agricultura y Pesca del 15 de junio de 2021, argumentó que al igual que en Uruguay existió un “lobby” de la papa y otro del kiwi también hay uno de la importación de yerba mate, aunque “cambió bastante a favor del pueblo, porque hay mucha más competencia de importadores”. Sin embargo, sostuvo también que el costo del producto “subió mucho, porque tierras dedicadas a la yerba mate en Brasil pasaron a dedicarse a otra cosa”.
Su proyecto de ley, que declara de interés la producción de yerba mate en Uruguay y busca beneficiar a los productores con una serie de beneficios fiscales y tributarios, también crea organismos como la Mesa Nacional de la Yerba Mate, que funcionaría en la órbita del Ministerio de Ganadería, y dentro de ella, el Consejo Asesor Yerbatero. Ambos tendrán entre sus objetivos primordiales “promover y fortalecer el desarrollo de la producción, el procesamiento y la industrialización de la yerba mate”.

Foto: Ricardo Antúnez / adhocFOTOS
Pesca deportiva regulada
“La regulación de la ‘pesca deportiva o recreativa’ en nuestro país aún espera por una actualización eficiente y concreta”, advierte el ahora diputado suplente del Partido Colorado Eduardo Elinger en la exposición de motivos de un ambicioso proyecto de 11 artículos que se propone nada menos que establecer un Código de Conducta de la Pesca Deportiva en el país, aunque será de aplicación voluntaria.
En la exposición de motivos, Elinger argumenta que si bien la pesca deportiva o recreativa constituye una fuente de “entretenimiento, empleo, comida y un bienestar social y económico para personas u organizaciones que la practican”, esta práctica —para continuar siendo “viable”— debe “minimizar su impacto ecológico y poner en armonía las interacciones de los implicados y atraer beneficios al sector”.
Para regular el cumplimiento del código en cuestión, el proyecto dispone que la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos establecerá una comisión asesora que monitoreará, en coordinación con los “clubes de pesca y asociaciones de pescadores deportivos, así como la autoridad de Prefectura en puertos y muelles del territorio nacional, el cumplimiento de estos principios y la exhortación a ese fin”.

Foto: Nicolás Celaya / adhocFOTOS
“Patrimonio cultural”
El mismo día que presentó el proyecto sobre vinos, Barruta también ingresó otra iniciativa de un único artículo para declarar “patrimonio cultural” del país los tambores “denominados chico, repique, piano y bombo, utilizados por los afrouruguayos a partir del legado ancestral africano, sus orígenes rituales y su contexto social como comunidad”.
Barruta argumenta que estos tambores “están presentes en nuestro país desde hace más de 200 años”, y si bien “han cambiado su forma, y quizás su modo de ejecución, sus nombres y sonido”, no han cambiado “su esencia”. Así, sostiene en la exposición de motivos que estos tambores, con sus respectivos nombres, son parte de esa “tradición heredada de África de ‘llamar’, de transmitir sentimientos y emociones”. Y agrega: “¡Y cuánto han comunicado y tienen aún por hacer a través de su ritmo!”.
La Comisión de Educación y Cultura de la Cámara Baja no empezó a tratar el proyecto, pero sí mandó un oficio al Ministerio de Educación y Cultura, al amparo del artículo 202 de la Constitución, que establece que los entes de la enseñanza pública “serán oídos” con fines de asesoramiento en la elaboración de las “leyes relativas a sus servicios, por las comisiones parlamentarias”. Lo que se busca en este caso, explicó el presidente de la Comisión, Alfonso Lereté, es una opinión preceptiva del Codicen sobre el proyecto, que aunque no es vinculante se estila realizar y además para tener en cuenta en este tipo de iniciativas.

Foto: Ricardo Antúnez / adhocFOTOS
La “capital” del surf
En busca de potenciar el departamento en el que fue electo, el diputado nacionalista Milton Corbo presentó un proyecto de ley que fue a parar a la Comisión Especial de Deportes, que propone en un único artículo declarar a Rocha como el “departamento capital” del “surf uruguayo”.
Según expone el diputado en la exposición de motivos, dicha declaración repercutiría en forma “positiva” en “varios aspectos”. Por ejemplo, asegura que permitirá “posicionar al departamento a nivel sudamericano y mundial para la realización de diferentes competencias” y “facilitará además el acceso a la esponsorización de marcas nacionales e internacionales”. Además, en lo económico “estimulará la creciente presencia de visitantes al departamento a lo largo de todo el año” y en lo social “generará a través del estímulo del deporte la integración social y la formación de valores en los jóvenes que lo practiquen”.
El proyecto, asegura, cuenta con el respaldo de la Intendencia de Rocha y de su dirección de deportes.