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    lunes 10 de junio de 2024

    Respaldado por resultados electorales favorables, Andrade potencia su liderazgo público e interno en el Partido Comunista

    Parte del público corea su apodo. “Olé, olé, olé, olé, olé, Boca, Boca”. Óscar Andrade aplaude desde el escenario dispuesto en el Platense Patín Club. “Es la primera vez que me toca ser el orador central en un acto del aniversario”, dice el senador comunista. Es sábado 22 de octubre y el Partido Comunista (PCU) celebra su 102° aniversario.

    Su estreno como orador principal ocurre en momentos en que la incidencia de Andrade en el PCU está en uno de sus puntos más altos, evaluaron varios dirigentes comunistas y del Frente Amplio. El actual senador se convirtió en el rostro visible del partido y dirigentes afines ocupan lugares más importantes en la estructura interna.

    La configuración de los órganos de decisión del PCU, su Comité Central y su Comité Ejecutivo, resuelta a mitad de año, refleja el peso del exlíder del sindicato de la construcción (Sunca) y exprecandidato a presidente por el Frente Amplio.

    En Comité Ejecutivo, que según el PCU está a cargo de asumir “la dirección más cotidiana”, tiene tres dirigentes del Sunca: Laura Alberti es la encargada de la Secretaría de Finanzas, Daniel Diverio es el secretario político de Canelones y Juan Bardecio es el referente para el interior. Andrade es el secretario de Gobierno.

    Los integrantes del Comité Ejecutivo Jorge Mazzarovich (Relaciones Exteriores) y Gabriel Mazzarovich (Propaganda) también tienen una afinidad clara con Andrade, de hecho, el precandidato esperó los resultados de la elección en la casa del primero.

    El aumento de la influencia de Andrade y su entorno provoca una disminución del peso que antes tenían otros dirigentes. Así, Daniel Marsiglia, que antes ocupaba la secretaría de Unidad Política y jugó un papel importante en las negociaciones que llevaron a Fernando Pereira a la presidencia del Frente Amplio, ahora desempeña un rol secundario, explicaron varios informantes.

    El actual secretario general comunista, Juan Castillo, por su parte, ha bajado su perfil público en los últimos años y ha dedicado la mayoría de los esfuerzos a la interna partidaria. En 2017 fue electo por primera vez como secretario general y este año fue reelecto en el cargo. El segundo más votado al Comité Central fue Andrade y la tercera, Alberti, la dirigente del Sunca.

    Óscar Andrade. Foto: Mauricio Zina/ adhocFOTOS

    Elecciones y Parlamento

    El pasaje de Andrade por el Parlamento tiene puntos altos y bajos, según evalúan sus compañeros frenteamplistas. Su trabajo como coordinador de bancada de los senadores de la coalición de izquierda fue “desordenada”, dijeron varios legisladores. Parecía más interesado en recorridas y en el trabajo de calle que en la coordinación parlamentaria.

    Su responsabilidad en la bancada coincidió con la recolección de firmas para promover un referéndum por la derogación parcial de la Ley de Urgente Consideración, en donde Andrade tuvo una participación activa.

    Los compañeros del senador comunista destacaron como puntos altos en el Parlamento su habilidad en la oratoria y en debates, aunque también recuerdan que en ocasiones cayó en “actitudes caudillistas”.

    Las incursiones parlamentarias de Andrade empezaron en el período 2010-2015, en el que entró a la Cámara Baja en 21 oportunidades como suplente de Doreen Ibarra. En esa legislatura tuvo un rol destacado en la ley conocida como “de responsabilidad penal del empleador”. La norma había sido promovida por el Sunca y los militantes del sindicato se manifestaban el día de la votación afuera del Parlamento. Dentro de la sala, Andrade vestía el mameluco naranja de los obreros.

    En las elecciones de 2014, Andrade encabezó la Lista 1001 de diputados en Montevideo y fue electo con 26.464 votos, muy por debajo de otros sectores como el MPP, la Lista 711, el Partido Socialista o Asamblea Uruguay. A mediados de 2016 renunció a su banca para volver al Sunca.

    En la interna de un partido que busca siempre que haya candidaturas únicas en el Frente Amplio, la precandidatura de Andrade en 2019 primero generó resistencia, pero terminó imponiéndose por la vía de los hechos y sorprendiendo a la dirigencia. Semanas antes de la contienda, Castillo sostenía que a diferencia de la cautela inicial que le había provocado la postulación, el escenario ya era totalmente favorable. “Ya evaluamos como positiva la campaña”, dijo en aquella oportunidad.

    La precandidatura presidencial de Andrade consiguió 59.646 votos, estuvo a 6.268 de Carolina Cosse —que terminó segunda— y superó por más votos al ahora senador Mario Bergara. En las elecciones nacionales de octubre de 2019, la lista encabezada por Andrade y secundada por Cosse cosechó casi 155.000 votos, un resultado que duplicó las presentaciones de la Lista 1001 en 2014 y 2009 y que le permitió obtener dos senadores por primera vez desde 1989.

    El Partido Comunista apoyó la elección de Cosse como intendenta de Montevideo en 2020 y la 1001 se convirtió así en la lista más votada en las internas frenteamplistas de 2021, dando fin a dos décadas de victorias del Movimiento de Participación Popular.

    Un exintegrante del ejecutivo comunista explicó dos claves que, a su entender, permitieron la consolidación del partido en la interna del Frente Amplio. Una responde a la situación económica de los comunistas, que en los últimos años se “solidificó”, luego de varios años de gobierno nacional que implicaron más aportes de sus afiliados. Detalló que eso permite, por ejemplo, abrir nuevas agrupaciones. La segunda son las virtudes del propio Andrade. “Esto es como en la época de Germán Araújo. Cuando tenés las dos cosas, una buena organización y una figura reconocida, eso te potencia”, resumió.

    En una entrevista con Búsqueda a fines de 2020, Castillo sostuvo que las “posiciones políticas” del partido habían sido “acertadas”, lo que se “demostró” con “coherencia política”. También consideró que Andrade jugó un rol importante, “tironeando” en la elección interna y también irrumpiendo en la “vida política” del país “con una forma de decir las cosas” con la que “gran parte” del electorado “se sintió identificado”.

    El actual posicionamiento del partido, resaltan algunos dirigentes, dista mucho de explicarse solo por el empuje de Andrade e insisten en que responde a la “organización que hay atrás”. El partido, aseguran, es y debe ser más fuerte que el eventual perfil de sus líderes. “Lo otro (Andrade) claro que tira, pero si no tenés una organización que banca esto, y más con un voto tan pesado ideológicamente, no sería posible”, dijo un veterano dirigente.

    El senador tiene una impronta “personalista”, describió uno de los consultados, una característica que no suele destacar como un valor entre la dirigencia comunista.

    La diputada Micaela Melgar dijo a Búsqueda que una de las principales cualidades de Andrade es su capacidad de trabajo “hacia afuera” del partido. “Expresa ideas programáticas de forma clara, y no les habla solo a los comunistas. Tiene mucha llegada por su forma y genera un trabajo de unidad política, hacia la interna del Frente Amplio”, valoró.

    Información Nacional
    2022-10-26T23:52:00