Nuevas medidas y más exigencias
La campaña comenzará en agosto y se diferencia de gestiones anteriores por su estrategia más estricta, así como por el involucramiento activo de múltiples actores del sistema agropecuario.
Entre los principales cambios se destacan: la prohibición total de circulación con garrapata viva o cáscara; controles en ruta entre zonas limpias y sucias; intervención no punitiva del MGAP, con énfasis en el acompañamiento técnico; acreditación y despliegue de veterinarios que ejercen el libre ejercicio de la profesión, como refuerzo a la escasa dotación del MGAP; y posibilidad de acuerdos financieros con el Banco República para evitar decisiones sanitarias forzadas por urgencias económicas.
“No tenemos suficiente gente en el MGAP para todo lo que hay que controlar, por eso vamos a credenciar a la mayor cantidad de técnicos que podamos. Esta campaña es el camino inverso a la flexibilización que se había adoptado”, afirmó el ministro durante su visita a la capital sanducera.
Asimismo, se están habilitando protocolos que permitirán movimientos excepcionales de ganado con garrapata solo bajo estricta supervisión de veterinarios acreditados, y se habilitarán ferias con compartimentos especiales para ganado parasitado con destino inmediato a faena.
En el plano financiero, Fratti planteó la necesidad de que el Banco República acompañe el esfuerzo sanitario, facilitando crédito puente para evitar la venta anticipada de vacas preñadas o animales bajo tratamiento, con tasas blandas y condiciones adaptadas a las necesidades del sector.
Mirada integral desde la profesión
Durante el acto de apertura de las 52ª Jornadas Uruguayas de Buiatría, Carmela Dos Santos, presidente del Centro Médico Veterinario Paysandú, entidad organizadora de esta actividad, en conjunto con la Sociedad de Medicina Veterinaria del Uruguay, destacó que la sanidad animal debe abordarse como una política de Estado, hizo énfasis en el fortalecimiento de los servicios ganaderos zonales y en la mejora en la capacidad diagnóstica de los laboratorios del Dilave (MGAP).
“La salud animal es un patrimonio nacional, del que dependen nuestros ingresos por exportación y miles de puestos de trabajo. La vigilancia epidemiológica y el control efectivo requieren profesionales capacitados y estructuras articuladas en todo el territorio”, afirmó la dirigente de la gremial de veterinarios sanduceros.
En cuanto a las campañas sanitarias, expresó las expectativas de los veterinarios respecto a las líneas de trabajo anunciadas recientemente. Sobre la campaña de brucelosis, insistió en el planteo realizado en las jornadas de buiatría del año pasado. “Creemos que el combate de una enfermedad importante para los sistemas productivos y para la salud humana debe ser tratada con criterios claros y rigurosos”, dijo.
También remarcó la preocupación de los veterinarios por la creciente expansión de la garrapata, y enfatizó sobre su impacto sanitario, productivo y económico en el país, al realizarse tratamientos “muchas veces inadecuados y los residuos consecuentes”.
Sostuvo que esta problemática ha generado pérdidas significativas en los sistemas de producción y que los tratamientos inadecuados, junto con la aparición de residuos en los productos de origen animal, agravan la situación.
Dos Santos enfatizó sobre la necesidad de enfrentar esta campaña con medidas rigurosas, y destacó como herramienta clave la implementación de la figura del veterinario corresponsable de predios, quien contribuiría a planificar y supervisar acciones sanitarias en los establecimientos, racionalizar el uso de productos veterinarios, garantizar la inocuidad y trazabilidad, y fortalecer el estatus sanitario del país ante los mercados internacionales.
El veterinario corresponsable
Uno de los aspectos más destacados del nuevo enfoque es la de la figura del veterinario corresponsable de predios, propuesta impulsada por la Academia Nacional de Veterinaria y respaldada por el Colegio Veterinario del Uruguay, la Sociedad de Medicina Veterinaria, Facultad de Veterinaria y el MGAP.
El veterinario Lauro Artía explicó que el veterinario corresponsable “es un profesional que trabaja dentro del establecimiento, con reconocimiento oficial, garantizando los procesos sanitarios, el uso adecuado de medicamentos y la inocuidad de los productos que salen del predio”.
Esta figura se implementaría inicialmente de forma optativa y gradual, con la posibilidad de conformar asociaciones de productores pequeños que compartan un mismo veterinario, promoviendo coordinación territorial y control sanitario eficiente.
“Un veterinario corresponsable permite un manejo más racional, que se respeten los tiempos de espera, que se usen bien los medicamentos y así reducir residuos. Además, facilitaría la trazabilidad y fortalecería nuestra reputación sanitaria ante los mercados”, agregó Artía.
Incluso, existe la expectativa de que la industria frigorífica reconozca económicamente a los predios que trabajen con esa figura, por ejemplo, mediante el pago de un sobreprecio, impulsando su adopción, sin necesidad de obligatoriedad inicial.
Colegio veterinario
Durante su discurso, Dos Santos destacó que el Colegio Veterinario del Uruguay (CVU), que cumplió dos años de su creación por ley, ha armado toda su estructura de funcionamiento, mostrando firmes avances. “Hoy es una realidad instalada en nuestra profesión: organizado, activo y comprometido, con muchos canales de comunicación con sus integrantes”, valoró.
Aunque también señaló que “quedan muchas cosas por hacer y por mejorar”. En tal sentido, se refirió al código de ética y al sistema de capacitación por créditos, así como “continuar mejorando los contenidos a comunicar”.
Pero enfatizó que ahora la profesión “tiene un Colegio que regula su funcionamiento, y donde poder denunciar como ejercicio ilegal a aquellos que ejercen sin tener título habilitante”. El próximo 1º de agosto habrá elecciones para recambio de autoridades.
Facultad de Veterinaria
La presidenta del Centro Médico Veterinario Paysandú también destacó que “en este corto período del nuevo decanato en Facultad de Veterinaria” fueron “muy positivas las acciones iniciadas para mejorar y aumentar los vínculos entre la Facultad y los egresados”.
Remarcó que, de acuerdo al nuevo plan de estudios, es posible realizar toda la carrera de Veterinaria en el litoral. En ese marco, y referente al Centro Universitario Regional Litoral Norte (Artigas, Salto, Paysandú y Río Negro), “celebramos la reciente inauguración del Policlínico Veterinario en Salto, para el desarrollo de la clínica de pequeños animales y equinos”.
“Y anhelamos también la concreción de un hospital en Paysandú, para el desarrollo de la Clínica de Rumiantes”, planteó. A propósito hizo énfasis en dos puntos: “La necesidad de acreditación y capacitación del veterinario acorde con el de profesional que entendemos necesita el país”, y “la imperiosa necesidad de contar con posgrados en el interior, en clínica de rumiantes, diagnóstico y reproducción, pero también en el área de pequeños animales”.
Y aseguró que esos posgrados serían mucho más “profesionalizantes”, si contaran con el fortalecimiento de los laboratorios de Dilave en el interior.
Reformas institucionales
Fratti también se refirió al futuro del Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA), actualmente cuestionado. “Se creó sin fondos. Así no puede funcionar ningún instituto. Yo apoyo que exista una tasa diferenciada para las importaciones de productos para mascotas que permita financiar al INBA”, dijo el jerarca.
El objetivo, según el ministro, es que ese instituto “deje de funcionar de prestado” y “cuente con recursos propios y capacidad operativa”. Aclaró que cualquier transformación institucional deberá pasar por el Parlamento, y no descartó su reformulación total.
Dos Santos también se refirió al Inba en su discurso. “Observamos que su gestión ha transitado un camino con dificultades en su implementación y coordinación”, dijo la veterinaria. Y agregó: “como profesionales que nos ocupamos de la salud animal, resaltamos la importancia de atender el bienestar de todas las especies, inclusive de los animales de producción”.
Sostuvo que para avanzar en esta temática “es imprescindible”, por un lado, destinar recursos para informar y educar sobre bienestar animal a trabajadores y actores vinculados a la cadena productiva; y por otro lado, y destinado a la población en general, campañas masivas de educación sobre tenencia responsable de mascotas.
“De lo contrario seguiremos destinando infinitos recursos en castraciones, pero no lograremos modificar los hábitos y responsabilidad de tenedores o propietarios de mascotas”, remarcó.
También planteó que “para proceder ante las difíciles y a veces urgentes situaciones que atiende el INBA, es necesario jerarquizar los temas y actuar en base a protocolos”. Sostuvo que “las decisiones deben ser tomadas con fundamentos y argumentación, donde primen los criterios técnicos sobre los no técnicos”.
Comisión de Zoonosis
Respecto a la Comisión de Zoonosis, Dos Santos comentó que se esperan los resultados de estudios que se están desarrollando para conocer la situación epidemiológica sobre a la prevalencia de Equinococois en establecimientos rurales.
También reclamó la “debida atención y el fortalecimiento” de las acciones de la campaña de Lucha Contra la Hidatidosis, que “fue desmantelada, sin estudios objetivos que lo indicaran”.
Ministro veterinario
En su discurso, la presidente del Centro Médico Veterinario Paysandú valoró que el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca es veterinario. “En un país agroexportador, la salud animal es un patrimonio nacional, que todos debemos cuidar, desarrollar e invertir, porque de ello depende gran parte de los ingresos y mercado de trabajo del Uruguay”, dijo.
En tal sentido, la dirigente del gremio de veterinarios sanduceros consideró que “debemos desarrollar los sistemas de diagnóstico y vigilancia, fortaleciendo los servicios ganaderos zonales de todo el interior, por la trascendencia que tienen en las campañas sanitarias”.
Y también reclamó reforzar los recursos humanos del Dilave, considerando el tiempo que requiere la formación y capacitación de técnicos que trabajan en investigación y diagnóstico, un recambio que “entendemos no se está dando al ritmo deseable”, y que “es fundamental”.