Belerati argumentó que la industria frigorífica “vive en dólares, porque compra el ganado en dólares y vende la carne en dólares. Entonces, ese tipo de cambio atrasado que hubo en el país en estos años nos incrementó los costos de tal manera, que desde el punto de vista salarial estamos absolutamente fuera de competencia”.
Y agregó que “la propia causa del ajuste del salario real del 1° de enero de 2024 determinó que, como la inflación cayó, haya un incremento del salario real en pesos del entorno de 2,25%”.
El ejecutivo consideró que “estamos en una negociación muy complicada, porque la industria no está en condiciones de incrementar salarios. Tenemos una ecuación absolutamente cerrada, hemos perdido presencia en nuestro principal mercado, que es China”.
Mercados y precios. Belerati comentó que el hecho no es que China esté comprando menos carne o que se haya retirado de la demanda, sino que –por el contrario–, el país asiático “está comprando más carne que en 2023 y que en 2022”. Sin embargo, se está abasteciendo con proveedores como Brasil, que tiene precios “sensiblemente menores a los de Uruguay”. Agregó que esto ocurre porque “el precio de la hacienda es significativamente menor al de Uruguay, como los demás costos, incluyendo los salarios”.
Según el Ingreso Medio de Exportación (IMEx) de la carne bovina, que publica INAC (al 27 de julio), el precio acumulado de la tonelada de carne en 2022 era de US$ 5.147, en 2023 era de US$ 4.388 (-14,7%) y en 2024 se ubica en US$ 4.083 (-7% respecto al año anterior). La caída acumulada de 21,7%.
“Estamos en una situación comprometida y nuestro mayor reto es que la gente entienda que los niveles salariales que se han alcanzado son extremadamente onerosos para la competencia del Uruguay en los mercados internacionales”, subrayó el presidente de la CIF.
Agregó que esperan llegar a un acuerdo, “sin que los trabajadores pierdan salario, y nos permitan hacer una transición en los próximos dos años, a ver si el mercado internacional cambia y si el atraso cambiario se mitiga. Esos dos elementos son los que nos podrán ayudar a ser competitivos de nuevo”.
Propuesta de Foica. La propuesta de la Federación de Obreros de la Industria Cárnica y Afines (Foica) tiene 17 puntos. Martín Cardozo, presidente del gremio, dijo a Agro de Búsqueda que hay algunas reivindicaciones que “para nosotros son claves”, considerando que ha cambiado la actividad de la industria frigorífica, la zafra y que el mercado “está muy dependiente de la demanda de China”.
En ese sentido, comentó que “tenemos muchos días sin trabajar, muchos envíos a seguro de paro, algo que se ha profundizado en los últimos años”. Explicó que “esto lleva a que en un año hagamos mucho uso de seguro de paro total y parcial, y al otro año se descuenten días de licencia. Para nosotros es clave no perder días de licencia por envío a seguro de paro”.
Los trabajadores también reclaman una compensación anual, “un suplementario en el salario vacacional, es como un bono anual fijo”. Además se plantea una cuota de ingreso de género, para sumar cupos de trabajadoras a la industria frigorífica. Y retomar la caja de compensaciones que “se perdió en la dictadura, para hacer un fondo solidario entre las cámaras y los trabajadores, que sea regulado por el Estado para la baja actividad”. Otros planteos tienen que ver con “incrementos en algunos beneficios históricos que ya tenemos instalados”, indicó.
El último punto planteado por la Foica es un incremento salarial del 2% adicional al establecido por el gobierno, vinculado con la inflación.
Cardozo explicó que el gremio negocia el incremento más por el lado de los beneficios que del salario en sí. Planteó que “hay que tener en cuenta que nuestros beneficios no son fijos, sino que están atados al trabajo, como la productividad, el sustitutivo carne-comedor, que es una prima que tenemos por horas trabajadas, el presentimo”.
Enfatizó que “todos nuestros beneficios están atados a la productividad, no es que baja la actividad y se nos mantiene el salario”.
Precio de la hacienda. “No tenemos dudas de que estos mayores costos (de la industria frigorífica) se trasladan al precio de la hacienda, porque el margen se hace hacia atrás”, dijo a Agro de Búsqueda el presidente de la Federación Rural, Jorge Andrés Rodríguez.
El dirigente analizó que hay dos componentes de ese costo, uno es el incremento de salario en sí y otro que es el ausentismo. “Eso es algo que hay que solucionar, no puede ser que la gente no vaya a trabajar”, reclamó. A propósito, dijo que “si te falta el 30% de tus operarios, en trabajos manuales y que necesitan capacitación, es un problema muy importante”.
También opinó que el bajo valor del dólar en Uruguay afecta la ecuación. “No sé qué esperan las autoridades para darse cuenta”, dijo.
Ausentismo. Los empresarios califican el nivel de ausentismo en la industria frigorífica como un tema “terrible”, y reclaman modificar los sistemas de certificación de enfermedades. “Hay plantas que están sufriendo entre 25% y 30% de índice de ausentismo, es increíble”, aseguró Belerati.
Uno de los planteos con relación a este tema fue el de volver al régimen que había en Uruguay hasta 2018, donde las enfermedades debían ser certificadas por los médicos oficiales, ya que “ahora en cualquier centro médico certifican las enfermedades sin problemas”, dijo.
Señaló que “la certificación de tres días no tiene un costo económico aparente, pero las fábricas, los procesos industriales, tienen puestos de trabajo que necesitan ser cubiertos. Esto hace que las plantillas de trabajadores se incrementen, y eso lleva a un aumento del costo salarial, de aportes, vestimenta y equipamientos”.
Reclamó que se modifique el sistema y se establezca “algo parecido a los que se hizo con los funcionarios del Estado, para que las certificaciones sean más profesionales, más serias”.
Consultado sobre el alto nivel de ausentismo de los trabajadores, Cardozo reconoció que “hay dificultades”, pero planteó que “hay tres clases de faltadores, el esporádico, que no falta nunca, solo cuando está enfermo; el sistemático, que falta los viernes o los lunes; y los faltadores mayores, que sobre todo tienen lesiones a nivel óseo o muscular, que es el mayor problema de ausentismo que tenemos”.
Rosario, Lorsinal y Daymán
La inactividad de los frigoríficos Rosario (Rondatel), Lorsinal y Daymán Meat (Sidercol SA) preocupa a varios actores de la cadena cárnica, incluyendo a productores, consignatarios, al gremio de trabajadores y al gobierno.
Recientemente los frigoríficos Rosario y Lorsinal, que le pertenecen al grupo chino Sundiro Holdings, solicitaron a la justicia una prórroga a la espera de recibir fondos que le permitan saldar sus deudas con los acreedores. Si esto no ocurre en un plazo de 30 días, la empresa pasará a concordato.
Ambas plantas suman unos 700 trabajadores y algunos ya dejaron de tener vínculo, porque hace más de un año que no tienen actividad. El presidente de Foica informó que no se les está debiendo a los trabajadores. Recordó que el año pasado se negoció para que se libere carne que estaba retenida y se pudo vender en el mercado interno y así cumplir con las deudas de licencias, aguinaldos y jornales.
Por otra parte, el frigorífico Daymán Meat (Sidercol SA) está sin actividad desde mayo. “La empresa prácticamente desapareció, no tiene fondos, hay deudas de aguinaldo, licencias, días trabajados en mayo. Los trabajadores están en el seguro de paro, con prórrogas. Estamos tratando de negociar, pero la situación es compleja. No tenemos la noticia de que a corto plazo vayan a retomar”, dijo Cardozo.
Foica analiza declarar conflicto
Al cierre de esta edición la Federación de Obreros de la Industria Cárnica y Afines (Foica) analizaba declararse en conflicto, al no aceptar la propuesta del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) en la ronda de Consejos de Salarios del sector Triperías.
En caso de instalarse esa situación “no habrá Consejos de Salarios de la industria frigorífica, porque no se negocia habiendo conflicto, y el 70% de los trabajadores está dentro de la industria frigorífica”, puntualizó Cardozo.
Este año se creó ese nuevo subgrupo de la industria frigorífica, donde se planteó una rebaja salarial de 60%, propuesta que no fue aceptada por los trabajadores, confirmó a Agro de Búsqueda el presidente de la Foica, Martín Cardozo.
Como hasta ahora el subgrupo era el mismo de la industria frigorífica, los salarios de los trabajadores estaban equiparados, pero las empresas –dos de las más importantes son Berdick y Henil– solicitaron que se abra un quinto subgrupo, argumentando que su actividad no podía ser considerada de igual forma que la industria cárnica. Esa solicitud fue aprobada con los votos del Poder Ejecutivo y de las cámaras empresariales, mientras que los trabajadores votaron en contra.
Este cambio obligó a renegociar todos los convenios y en ese marco se plantea la rebaja salarial. “Tenemos claro que eso va a ocurrir, no somos necios, pero queremos que el impacto de la rebaja sea lo menos doloroso posible para los trabajadores”, comentó Cardozo.
El dirigente planteó, a modo de ejemplo, que la propuesta de las empresas llevaría a que un trabajador que está cobrando $ 50.000 mensuales, con 25 jornadas de trabajo, pase a cobrar $ 24.000 mensuales. “Esto nos tiene preocupados, no hay avances en la negociación. Ellos (las empresas) pretenden que el Ministerio (de Trabajo y Seguridad Social) haga una propuesta de acercamiento, pero vamos tres instancias y no hay margen para aceptar una propuesta del ministerio, no habrá avance, seguramente nos manifestemos en conflicto”, advirtió.