El artículo, elaborado por la economista de esa repartición del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Leidy Gorga, y el consultor independiente, Federico Piegas, analiza la oferta y la demanda de productos concentrados para la alimentación animal en el agro.
Ese año, además, se caracterizó por una “menor oferta agrícola nacional”, ocasionada principalmente por “bajos” rendimientos agrícolas, la consiguiente “mayor demanda de concentrados de origen importado para abastecer la demanda” y una “menor cantidad de animales terminados en corrales de engorde respecto al año anterior”, advierte.
Considera que luego de este período, el clima colaboró con “buenos rindes” agrícolas, con zafra “récord” de granos –especialmente maíz–, y las importaciones de alimentos concentrados bajaron 59% respecto a 2023.
“En 2024 aumentó la cantidad de ganado terminado en corrales de engorde”, lo que “incrementó la demanda de concentrados”, destaca. Para este año, Opypa estima que “el consumo aparente” de alimentos concentrados llegará a “3,1 millones de toneladas”, lo que representa “el valor más alto desde 2007”.
“El aumento con respecto a 2023 fue de 24%”, y en el período 2022-2024, los insumos energéticos representaron el “71% del total en el consumo de alimentos concentrados”, mientras que “los proteicos alcanzaron un 17%”, detalla.
Señala que la ganadería de carne continuó siendo “la principal demandante” de estos insumos en términos absolutos, representando el “60% del consumo total de concentrados” en 2024, con un “aumento del 53%” respecto a 2023, influido por el “crecimiento de la terminación en corrales”.
“La intensificación del engorde de ganado a corral continúa siendo un factor decisivo”, enfatiza.
Opypa también resalta que “en 2024 salieron 400.000 vacunos de corrales (5% más que en 2023)”, en tanto que “la lechería redujo su consumo 5% debido a menor producción y precios menos favorables”.
“La avicultura registró un aumento de 5% por mayor producción de carne y huevos”; mientras que el “uso de granos para etanol cayó 16%” y la producción de cerdo, aunque de baja participación, mostró un “leve” incremento, indica.
A modo de proyección al cierre del año, esta oficina del MGAP estima que “en 2025 el consumo aparente de alimentos concentrados volvería a incrementarse”, en función de la “buena cosecha agrícola” y de la “alta demanda” que “generará la mayor cantidad de animales terminados a corral”.
Vacas, etanol, pollos y cerdos
La cadena cárnica es la “principal consumidora de alimentos concentrados en términos absolutos, alcanzando en 2024 el 60% del consumo total”, con una “demanda global de cerca de 2 millones de toneladas”, según el informe de Opypa.
Destaca que “el volumen consumido por la ganadería de carne en 2024 fue 53% superior al de 2023”.
En el caso de la lechería, el consumo de alimentos concentrados en 2024 tuvo una “leve” disminución en términos absolutos (5%) respecto al año anterior, “disminuyendo su participación relativa en el total”, que “pasó de 28% en 2023 a representar 20% del total” en 2024, señala.
Además, indica que “la producción de leche en 2024 fue 4% menor” a la del año anterior, influenciada por un “exceso hídrico” en otoño, que ocasionó “problemas sanitarios”, afectando la producción individual por vaca.
Paralelamente, “pese a que los costos medios de producción se ajustaron a la baja”, los “precios de la leche fluida fueron relativamente bajos”, lo que también “incidió en una menor producción”, advierte.
Otro rubro considerado en el informe es la avicultura, que registra una situación de “leve aumento en el consumo de alimentos concentrados”, si se compara 2024 con respecto a 2023. El “incremento estuvo en el entorno de un 5%” interanual, lo que “tiene relación con el aumento de su producción, tanto de carne aviar como de huevos” para consumo, consigna.
La faena de aves en 2024, según datos del Instituto Nacional de Carnes (INAC), medida en cantidad de cabezas, fue 4% superior a la del año previo y el peso medio de faena también fue mayor.
Mientras, la producción de huevos estimada por Estadísticas Agropecuarias (DIEA) para 2024 fue 7% superior a la de 2023.
Respecto a otros de los principales demandantes de ciertos productos agrícolas, “el procesamiento de granos para la elaboración de etanol registró un incremento constante en los cuatro años anteriores”, según datos proporcionados por Alcoholes del Uruguay (ALUR) a Opypa.
La oficina técnica del MGAP señala que “sin embargo, al analizar lo sucedido durante 2024, se notó una baja de 16% en el consumo de concentrado con destino a etanol”.
En cuanto a la producción de carne de cerdo, el artículo indica que “se mantiene con una baja participación relativa en el consumo aparente de alimentos concentrados (1% en 2024)”.
En función de una “mayor faena en el último año de las categorías cerdos y cachorros”, y de un “aumento del peso vivo”, el “consumo de concentrados en este sector se incrementó” en 2024 respecto al año anterior, apunta.
Importaciones
“Las importaciones de insumos para la elaboración de alimentos concentrados de los últimos tres años superaron en 50% a las del período anterior (2019-2021)”, resalta el informe del MGAP.
El análisis explica que este aumento de importaciones estuvo concentrado en 2023, cuando las importaciones de insumos para alimentación animal alcanzaron un “volumen récord de 1.507.228 toneladas”.
En este período, con el objetivo de “atenuar las consecuencias de tres años de déficit hídrico” sobre el sector agroindustrial, el Decreto 93/23 exoneró de tributos a la importación de diversos insumos destinados a la alimentación animal, como maíz y sorgo en grano (excepto para siembra), expellers de soja, afrechillos y harinas, recuerda esta oficina, en alusión a la importancia de medidas de política en ciertas coyunturas.