La ganadería uruguaya cerrará el ejercicio 2024-2025 con un stock de aproximadamente 11,7 millones de vacunos, unas 200.000 cabezas más que las registradas al 30 de junio de 2024, teniendo en cuenta el nacimiento de 3,2 millones de terneros. Esa es la proyección del ingeniero agrónomo Esteban Montes, técnico del Instituto Plan Agropecuario que sistemáticamente sigue la evolución de las existencias, la faena y la estructura de precios del sector.
Para 2026, teniendo como base el dato de preñez de 82% –según el promedio del reciente Taller de gestación vacuna–, es muy probable que se produzcan 3,15 millones de terneros, lo que llevará al stock bovino nacional a 11,85 millones de cabezas.
El dato no es menor. Se trata del segundo año consecutivo con aumento de stock luego del impacto de las sequías, y responde a una combinación de factores que están incidiendo de forma positiva sobre la ecuación productiva. “Si se concreta la parición estimada en más de 3,25 millones de terneros, podríamos acercarnos incluso a 11,8 millones de cabezas”, indicó Montes a Agro de Búsqueda.
Pero el crecimiento no se explica solo por más nacimientos. La recomposición también se apoya en una faena sostenida, una mejora en la disponibilidad de forraje, y una estructura de precios que, sin ser espectacular, mantiene márgenes estables. A eso se suma, como dato clave, una fuerte caída en los precios de granos y subproductos, que mejora sensiblemente el poder de compra de los criadores y engordadores.
Más terneros y más rodeo. La proyección del profesional parte de un cálculo sobre el porcentaje de preñez observado en esta zafra y su impacto en los nacimientos efectivos. “Si se mantienen los niveles actuales de preñez y las condiciones climáticas no cambian drásticamente, es probable que este año se alcancen entre 3,2 y 3,25 terneros nacidos”, explicó Montes.
En ese escenario, el stock global pasaría de 11,5 millones a 11,7 millones de cabezas, o incluso más si las cifras finales de parición se ubican por encima del piso estimado. “La ganadería está recuperando terreno”, sostuvo.
Ese crecimiento contrasta con el escenario postsequía, especialmente entre 2022 y 2023, cuando el rodeo llegó a reducirse a niveles críticos. Según Montes, los efectos del déficit hídrico aún se sienten, pero valoró que va quedando atrás una de las etapas más complicadas de los últimos tiempos para la ganadería uruguaya.
Faena firme y con mayor peso. Lejos de la idea de una oferta limitada, la faena en 2025 se viene comportando con firmeza. Hasta el 12 de julio de este año se habían faenado 1,301 millones de vacunos en el país, 6,1% más que en el mismo período de 2024 –que en ese entonces era 6,2% superior a la de 2023–, según datos del Instituto Nacional de Carnes (INAC).
“Estamos en niveles interesantes. Si se mantiene esta tendencia vamos a superar los 2,5 millones de cabezas faenadas este año, superando los 2,4 millones de 2024 y los 2,3 millones de 2023”, señaló.
Pero además del volumen, cambió la composición. Este año aumentó sensiblemente la faena de novillos adultos. En 2025, el 45% de los novillos enviados a planta tienen seis u ocho dientes (más de 3 años), frente al 32% de 2024 y apenas el 27% de 2023. “Eso indica que se están procesando animales más grandes, más pesados. Es un reflejo de una mejor condición de las pasturas en el ciclo anterior, y de la operativa en los corrales”, explicó.
De hecho, el negocio de engorde a corral está “funcionando a pleno”, gracias a una combinación de buenos precios del ganado gordo y de menores costos de alimentación.
Si se comparan los actuales precios de la hacienda con los de 2022 –anterior pico–, el panorama es sorprendentemente similar. El novillo gordo cotiza a US$ 2,81 por kilo en pie, apenas US$ 0,01 menos que los US$ 2,82 de julio de 2022. La vaca gorda pasó de US$ 2,45 a US$ 2,46, y la vaquillona de US$ 2,63 a US$ 2,65.
En la reposición los precios también son similares. El ternero de 140 a 180 kilos subió de US$ 2,96 por kilo en 2022 a US$ 3,06 en la actualidad, registrando un incremento del 3%. “La relación flaco-gordo está prácticamente igual: en 2022 era 1, ahora es 1,1. Son valores muy parecidos a los de un año excepcional para la ganadería”, analizó Montes.
Costos de alimentación. Pero analizó que algo que sí cambió, y mucho, fueron los costos de alimentación, especialmente en granos y subproductos, un factor que está incidiendo fuertemente en la viabilidad de los sistemas intensivos.
Basado en datos de la Cámara Mercantil y de la Asociación de Consignatarios de Ganado, señaló que hubo caídas sustanciales en los precios de insumos claves como la ración, el maíz y pellets.
Montes planteó, a modo de ejemplo, que con 1 kilo de ternero se pueden comprar 8,7 kilos de harina de soja, frente a los 5 kilos que se compraban en 2022. Otro ejemplo claro es el afrechillo de arroz, que rinde 52% más que en 2022, o el poder de compra respecto al maíz, que subió 55%.
Esto significa que, para quienes suplementan o terminan animales, los márgenes mejoraron de forma significativa. Y por eso, según Montes, los corrales están operando con intensidad, impulsando una faena superior a la de años anteriores.
Consultado sobre la percepción de cierta escasez de animales prontos para faena, el ingeniero agrónomo respondió: “No hay falta de ganado. Hay más de 2 millones de novillos en stock, lo que pasa es que no todos están prontos para faena. Eso tiene que ver con los fríos, con el retraso de los verdeos, algo típico del invierno”.
Lo que sí está sucediendo, según explicó, es que “los productores están ajustando los tiempos” y utilizando recursos disponibles –como corrales y suplementación estratégica– para adaptar su oferta. “El negocio sigue, pero con decisiones más pensadas, y eso es positivo”, consideró.
“Con una faena que crece, una mayor participación de animales adultos, precios estables y costos a la baja, el 2025 aparece como un año de consolidación para la ganadería. No es un boom, pero sí un ciclo de orden y recomposición”, analizó. “Los datos de stock muestran una ganadería que se está afirmando. Después de la caída viene la reconstrucción, y los números lo están confirmando”, finalizó.