Los grupos internacionales que son dueños de bancos en Uruguay ponderan del país su estabilidad institucional, aunque consideran que el negocio deja poca ganancia porque la carga salarial es alta y se paga mucho en impuestos. Los accionistas de BTG Pactual, que esta semana anunciaron un acuerdo para comprar la filial local de HSBC, comparten lo primero, pero disienten con lo otro: “Los niveles de rentabilidad sobre activos en Uruguay son muy interesantes”, señala Rodrigo Goes, socio responsable de la actuación de ese conglomerado financiero brasileño en México, Colombia, Perú, Chile y Argentina.
—Es un país pequeño en población, pero muy ordenado desde el punto de vista macroeconómico, siempre muy estable, independiente del ciclo político, y con un banco central independiente y supercompetente. Como jurisdicción bancaria es también muy interesante, muy consolidada.
Por otro lado, la operación no necesita de una reestructuración; el banco (HSBC) está muy bien.
Podemos traer para los uruguayos más oportunidades de inversiones con aportes de tecnología. Queremos llevar toda nuestra experiencia de negocio a Uruguay. Hicimos lo mismo en Chile y Colombia; compramos dos operaciones importantes en esos dos países hace 10 años y fue una experiencia muy exitosa en ambos. La intención es hacer lo mismo en Uruguay: gradualmente, llevar nuestras líneas de negocios que todavía no tienen en Uruguay.
—¿Cuál es el sentido estratégico de entrar en un mercado relativamente chico como el uruguayo?
—Es chico, pero cuando miramos los números, por ejemplo, de HSBC, en el contexto de nuestros negocios fuera de Brasil, no es tan chico. Nuestros ingresos en América Latina —fuera de Brasil— son, hoy en día, más o menos 12% de nuestros ingresos totales. Y la operación de HSBC en su tamaño actual, en el contexto de todo lo que tenemos fuera de Brasil, que es Chile, Colombia, Perú, Argentina y México, ya sería la tercera más grande en utilidad.
Los niveles de rentabilidad sobre activos en Uruguay son muy interesantes.
—Eso no es lo que dicen los ejecutivos de los bancos privados que ya operan en Uruguay, que en general se quejan de que la rentabilidad es baja, que los salarios y los impuestos son un costo alto y que el gremio de empleados es problemático. ¿No lo ve así?
—No es lo que los números nos muestran. Los números son abiertos.
Es cierto que hay una participación sindical más grande, por ejemplo, que en Brasil, pero es algo administrable. No tenemos a nadie en Uruguay, entonces, no se trata de una operación donde vamos a tener que mezclar gente de dos lugares diferentes y hacer una gran reestructuración y todo eso. No, no es así. Vamos a trabajar con las personas que ya están en HSBC. Principalmente, el liderazgo se queda; Constantino (Gotsis) quedará como el CEO.
No estamos viendo grandes sinergias de costos a corto plazo. Claro que estamos siempre buscando ganar más eficiencia con el tiempo, pero, a corto plazo, las sinergias más evidentes van a ser de ingresos, del negocio, por todo lo que podemos traer para Uruguay en términos de tecnología y de oportunidades de inversiones. Y también transformar a Uruguay en una jurisdicción muy interesante para el high net worth individual, que son grandes clientes nuestros. Acá en Brasil y en los otros países de la región también, todos ven a Uruguay como un lugar muy interesante para hacer negocios. Entonces, estamos entusiasmados.
—¿Bajo qué marca operarían en la plaza uruguaya?
—BTG Pactual, que es la marca que usamos en todos los otros países. La marca HSBC seguirá hasta la conclusión del acuerdo, que esperamos que ocurra entre los próximos seis a 12 meses.
—¿Qué tipo de banca se proponen ofrecer?
—A largo plazo, lo que hicimos en los otros países fue empezar con lo que tenían. Y lo que tenían es parecido con lo que Uruguay tiene. Entonces, un banco minorista y poco a poco acoplamos las otras líneas de negocios. Por ejemplo, en Brasil tenemos un negocio de investment banking muy sofisticado, de cross-border M&A (fusiones y adquisiciones transfronterizas), y a Colombia y Chile llevamos también un negocio de commodities, un negocio de special situations. Poco a poco, los negocios fueron encontrando diferentes oportunidades en esos países y hoy están muy bien ubicados en cada uno de esos sitios. Esperamos una experiencia parecida en Uruguay.
—HSBC Uruguay es un banco mediano en el sistema local. Si cierran la compra, ¿qué participación de mercado espera tener BTG Pactual?
—Creo que la participación de HSBC es algo así como 7%, y nosotros queremos crecer, somos ambiciosos. Cuando llegamos a un mercado es para ganar, para estar en el top; no consigo precisar un número de market share, pero queremos ser top three. Sería ideal.
—¿Están previstas inversiones posteriores si compran el banco? Mencionó el tema tecnológico, en el cual quizás Uruguay está algo rezagado respecto a Brasil…
—Parte de la transacción incluyó un budget para inversiones en tecnología, para sincronizar los sistemas del HSBC con los nuestros. Así lo hicimos en los otros países y funcionó muy bien. Por encima de todo, es llevar los conocimientos de nuestros negocios en Brasil para Uruguay con nuestra gente, que puede hacer un vuelo en dos horas desde San Pablo a Montevideo. Generalmente, en todos los países, el liderazgo es local.
—¿Ve a Uruguay como una plaza financiera con más proyección regional que la que tiene hoy?
—El banco continuará siendo para uruguayos, aunque, la verdad, casi la mitad de los clientes de HSBC son residentes en Uruguay, pero no son uruguayos. Y eso porque el país se transformó en un lugar muy interesante para argentinos, para brasileños y para otros (extranjeros). Pero va a continuar siendo un banco uruguayo para uruguayos.
—¿Qué le hace falta a Uruguay para tener un mayor desarrollo en su actividad bancaria?
—Tal vez alguien nuevo, con sangre nueva, para estimular los negocios, traer un poco más de agilidad. Nosotros somos conocidos por hacer las cosas con mucho entusiasmo, con muchas ganas. Y siempre que hay un jugador nuevo, con ganas, las cosas tienden a cambiar para mejor.
—¿Incide en la transacción anunciada el momento político en Uruguay y Brasil, con dos gobiernos que muestran mucha afinidad?
—No, no pensamos al respecto cuando estudiamos la oportunidad e hicimos el negocio con HSBC. Porque las cosas cambian, ¿no? Y vamos a estar en la región de manera independiente de los gobiernos.