Aunque el relevamiento se hizo de manera digital y presencial en 2023, los trabajos para el último censo empezaron antes y siguieron en los años posteriores. Los resultados se fueron volcando en distintos momentos, a veces en actos con mayor o menor protocolo y expectativa, como cuando en diciembre de 2023 el Instituto Nacional de Estadística (INE) informó la cifra definitiva de que 3.499.451 personas poblaban Uruguay.
Otros números que fueron cambiando y todavía no son los finales refieren al costo de este censo. Según indicó a Búsqueda el INE al responder a un pedido de acceso a la información pública, la “ejecución real” al 14 de octubre pasado ascendió a unos $ 966 millones, un monto que, convertido al tipo de cambio interbancario de ese día, equivale a algo más de US$ 24,1 millones.
El principal rubro de gastos asociado al censo de 2023 responde al concepto “transferencias”, que significó unos US$ 21,7 millones. En “remuneraciones” el INE imputó erogaciones por aproximadamente US$ 850.000, en “funcionamiento” US$ 2,7 millones y en “inversiones” unos US$ 125.000.
Sin embargo, según la contabilidad informada, también hubo dinero “devuelto al Tesoro” por el equivalente a unos US$ 920.000 y un “saldo fideicomiso Corporación Nacional para el Desarrollo” de US$ 1,3 millones, en referencia al fideicomiso de administración que el INE contrató con esa entidad.
“Desfasaje” de costos
La respuesta del INE especificó las estimaciones de cuánto costaría el censo y las “razones del desfasaje respecto del costo efectivo” que tuvo este operativo.
El instituto estadístico gubernamental —una dependencia que su actual director quiere independizar de la Presidencia de la República— informó que el presupuesto inicial estimado en 2020 fue de $ 750 millones, mientras que los créditos otorgados para la “planificación, preparación, organización y ejecución” del “proyecto censo” fueron por $ 550 millones, más un rubro de refuerzo en 2023 por $ 470 millones. Aclaró que en la solicitud de refuerzo de ese último año “se actualizaron gastos vinculados a remuneraciones del personal de campo y gastos de tecnología de la información. Esa actualización respondió al cambio de metodología del relevamiento, el cual implicó pasar a una estrategia principalmente presencial a otra donde el autollenado web jugó un rol central y, por otro lado, a las remuneraciones del personal de campo, donde se buscó un monto mínimo atractivo-competitivo de retribuciones, que hiciera factible contar con el personal necesario”.
Según el INE, si se comparan los valores ajustados del crédito asignado al 2025 y la ejecución real, surge un “saldo a favor de $ 18.770.807, que se explica por la alta incidencia de la respuesta web por parte de la población que permitió un ahorro en el rubro de remuneraciones del personal de campo”.
Lanzamiento y ceremonias
Los preparativos empezaron en 2020, cuando se resolvió que el censo se haría en 2023.
Entre octubre y diciembre de 2022 el INE realizó el “censo experimental”, una instancia previa de testeo de toda la operativa en el campo, en los sistemas informáticos a implementar y en el cuestionario en sí, entre otras cosas.
Siguió en 2023 con el “precenso”, un chequeo de direcciones de las viviendas que se contrastó con la información disponible de mapas satelitales e imágenes aéreas. El censo se ejecutó entre los meses de abril y setiembre de ese año, inicialmente con la posibilidad de responder el cuestionario vía web y luego salieron los censistas a las calles para buscar respuestas puerta a puerta.
El “censo digital” (autoempadronamiento vía web) captó al 59% de la población, la entrevista presencial relevó a otro 39%, mientras que la información de un 1% provino del formulario de recuperación, los registros de hogares colectivos y el relevamiento de personas en situación de calle. El 31 de mayo corresponde al día del operativo censal en el que alcanzó al 50% de la población total censada, por lo cual quedó establecida como fecha de referencia para el censo 2023.
El pedido de acceso a la información de Búsqueda indagó sobre algunos costos específicos. El INE informó que llevó adelante tres instancias “del tipo ceremonias o presentación”.
El lanzamiento del censo presencial se efectuó en mayo de 2023 en el Teatro Español de Durazno, que fue cedido por la intendencia departamental; en esa ocasión el instituto no incurrió en ningún gasto atribuido al “proyecto censo”.
El censo finalizó el 29 de setiembre de ese año y los primeros datos preliminares se divulgaron un par de meses después en un evento en el Auditorio Adela Reta. Allí se informó que los habitantes del país eran 3.444.263. “En esa ocasión se contó con la colaboración del Sodre permitiendo el uso de las instalaciones de forma gratuita y de Antel, que brindó transmisión por streaming”, detalló la respuesta. “Los únicos costos afectados al proyecto censo” totalizaron $ 319.163, desglosados en $ 160.807 en “gastos de funcionamiento (incluye alimentación, hospedaje y traslados, ticket Antel)” y $ 158.356 en “comunicación (servicios audiovisuales)”.
Los resultados finales se hicieron públicos en el auditorio del edificio anexo de la Torre Ejecutiva, el 10 de diciembre de 2023; esa ceremonia fue algo más costosa, de $ 784.582 en total, desglosados en $ 219.722 en “gastos de funcionamiento (logística y acondicionamiento de la sala, conducción del evento, etcétera)” y $ 564.860 en “comunicación (servicios audiovisuales)”.
Según los datos definitivos conocidos en ese momento, la población total aumentó 2,5% respecto al censo anterior de 2011, debido a incrementos en 14 departamentos y los decrecimientos en Treinta y Tres (-5,7%), Montevideo (-5,3%), Lavalleja (-1,7%), Soriano (-1%) y Flores (-0,9%). El 52,3% de los habitantes del país eran mujeres, 46,7% hombres, 0,09% trans y 0,07% de otras identidades de género. En 2023 la población rural cayó a un mínimo histórico de un 4% del total.
Por otro lado, el censo contabilizó 1.659.048 viviendas en el país, de las cuales el 81% estaban ocupadas.
Casi la cuarta parte de la población censada tenía al menos una discapacidad (23%) y al menos un 1% padecía una discapacidad grave.
Conteo
Los censos de población y vivienda se ejecutan aproximadamente cada 10 años, y aportan insumos estadísticos relevantes para la definición de políticas públicas.
En paralelo al censo de 2023, el INE hizo el primer conteo de población con base en registros administrativos. Esa información “complementó la enumeración por cuestionario del censo, por lo tanto, las cifras de ambos operativos coinciden”, acotó el organismo en su contestación.
Informó que, “actualmente, el registro de población se encuentra en proceso de actualización, con el plan de tener estimaciones (conteo)” actualizadas cada dos años.