—Este martes 11 un estudio del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres) reiteró que el Ministerio de Turismo tiene un presupuesto sumergido en comparación a la riqueza que genera el sector. ¿Qué tan prioritario va a ser lograr un aumento en el próximo Presupuesto Nacional? ¿Hay un monto objetivo definido?
—Sí, yo no lo quiero hacer público antes de conversar con el ministro de Economía y cerrarlo. Mi compromiso con él es no hacer ningún anuncio que comprometa esfuerzos presupuestales. Sin duda que el Ministerio de Turismo tiene un presupuesto muy menguado, que en términos reales ha bajado mucho en este último quinquenio. Históricamente era bajo y en la última administración fue más bajo aún. Dentro del ministerio creemos que, articulando con el sector público y privado, somos quienes podríamos llegar a dar esos puntos de crecimiento (económico) que Yamandú ha mencionado en un montón de oportunidades para el crecimiento con equidad, entre otras cosas. Pero el presupuesto se discute en el equipo de gobierno.
—¿Cómo espera que sea la relación con el MEF durante el quinquenio para poder aumentar la promoción y responder a las demandas de las asociaciones de mejorar la infraestructura turística? También el tema del número de funcionarios, que se dice que es bajo.
—No solo tenemos pocos trabajadores, sino muchos con causal jubilatoria y haciendo usufructo de sus últimos días de licencia. Es crítico el tema de los funcionarios. Por lo tanto, no lo podemos cubrir tampoco.
El relacionamiento con el MEF es espectacular. En los dos Consejos de Ministros y en algunas reuniones mano a mano, él (el ministro Gabriel Oddone) y su equipo nos han iluminado con el panorama coyuntural, regional, que es lo que nos posiciona y son, sobre todo, los factores que pueden explicar nuestro crecimiento. Y el ministro tiene claro, de vuelta, que nosotros podemos dar esos puntos de crecimiento que el país tanto precisa. Hay tensiones en economía por definición, en la administración de recursos escasos. Y hay acciones prioritarias y otras no prioritarias.
—El estudio del Ceres también mencionaba que el 85,4% de los emprendimientos turísticos son pequeñas empresas, lo que se traduce como un muy bajo acceso al crédito en el sector y dificultades de financiamiento de inversión. En la órbita del MEF hubo un proyecto que buscaba facilitar el acceso de las mipymes a emitir en la bolsa de valores. ¿Es una buena iniciativa? ¿Qué otros caminos hay?
—La institución donde nos vamos a apoyar especialmente para el apoyo a las mipymes es la ANDE (Agencia Nacional para el Desarrollo). Vamos a recorrer y aprovechar la experiencia que tiene con el tratamiento con las mipymes para potenciar el sector turístico. Una de las improntas que queremos darle es no hacer un apoyo al barrer, sino considerando por lo menos tres dimensiones; obviamente que mejoras en la infraestructura, aquellos productos turísticos que tengan potencial crecimiento, pero, además, las que generen o mantengan trabajo.
—La Ley de Turismo, aprobada bajo el gobierno del Frente Amplio, establece la posibilidad de constituir un Congreso Nacional del Turismo. Horacio Yanes, director de Turismo de Canelones, dijo en su momento que dentro de los 100 primeros días de gobierno esta debería convocarse. ¿Será ese un camino?
—Todos los ámbitos colectivos donde nosotros podamos recibir de primera mano las inquietudes, los vamos a promover. Es más, ayer (por el martes 11) tuvimos la primera reunión (oficial) con los directores departamentales de Turismo.
—¿Es el mismo espíritu que llevará a implementar un Sistema Nacional de Turismo Social? ¿Cuál es la urgencia de materializarlo?
—Primero, porque lo tenemos manifestado por ley. Segundo, en las bases programáticas del Frente Amplio concebimos el turismo como un derecho humano a la recreación, y de turismo social, más específicamente, para personas mayores. A su vez, vemos que hay como iniciativas institucionales con impulsos individuales, como por ejemplo el BPS, las colonias de vacaciones de los sindicatos, etcétera, y queremos que todo lo que implica el turismo social esté bajo el paraguas de ese sistema.
—Varias organizaciones del sector plantean como una necesidad que se reglamente la ley de vivienda turística. ¿Podrá realizarse con urgencia, como ellos lo solicitan?
—Sí, está dentro de nuestras prioridades, por supuesto. Venimos de una impronta reguladora. Yo vengo de la Intendencia de Montevideo, fuimos de las primeras ciudades en regular el transporte por aplicaciones, entonces, no le tenemos ningún miedo a regular, por el contrario. Hay, sí, algunas consideraciones técnico-jurídicas que el equipo jurídico, liderado por la directora general, Florencia Ualde, lo está tratando.
—Y en cuanto a la ley del operador inmobiliario, que también falta reglamentar, ¿está bajo consideraciones el equipo jurídico?
—Sí, claro. Y en este caso específico del registro de operadores turísticos, (el objetivo) es agilizarlo. Cada vez que vamos a meter un segmento dentro de los operadores turísticos, tenemos que sacar un decreto para reglamentarlo. Queremos agilizar eso, sí. Tenemos un montón de micro y medianas empresas que trabajan en el sector turístico y que no están registradas.
—Tanto las asociaciones departamentales como el Ceres señalan que el turismo es la única industria exportadora que paga IVA, y que la implementación del IVA tasa 0 debería ser permanente. ¿Cómo reciben esa propuesta? ¿Puede ser una solución al problema de la estacionalidad de la actividad?
—El tema del IVA particularmente lo estamos conversando con el MEF, y lo vamos a resolver en el cortísimo plazo. Sin duda, cuando nosotros hablamos en las bases programáticas de estímulo a la demanda, estamos hablando específicamente de eso. Convocar el Sistema Nacional de Turismo Social tiene, como externalidad, la desestacionalización también. Si estamos hablando específicamente de personas mayores, son quienes pueden viajar casi que todo el año. También, el tema de la exoneración del IVA o la asimilación con servicios de exportación va por el lado del estímulo a la oferta, o sea, a bajar costos. Entendemos, sí, que es importante, pero no es el único factor que va a contribuir a la desestacionalización.
La ventaja que vemos con Brasil es que es muchísimo más grande que Argentina y tiene un nivel socioeconómico que es bastante impermeable a esos vaivenes de la macroeconomía, y es donde nosotros vamos a apuntar La ventaja que vemos con Brasil es que es muchísimo más grande que Argentina y tiene un nivel socioeconómico que es bastante impermeable a esos vaivenes de la macroeconomía, y es donde nosotros vamos a apuntar
—En la administración anterior hubo algunos cambios en la manera de procesar los datos que Migraciones le cede al Mintur, con nuevos programas de b ig data en el marco de un Sistema Nacional de Inteligencia Turística. Si bien no todos los datos son abiertos al público, se puede acceder a la información filtrada mediante el Observatorio Inteligente. ¿Buscarán potenciar esas herramientas?
—El análisis de datos en forma inteligente empezó en la administración del Frente Amplio con el compañero Benjamín Liberoff, con datos que provenían de Antel. Lo que ha hecho la administración anterior es potenciar eso, y me parece muy bueno. Por supuesto que vamos a seguir, porque gobernamos sobre la base de evidencia. No solo para tomar decisiones al momento de impulsar alguna iniciativa, sino monitorearla y corregir si tenemos que corregir.
Hablando específicamente de ello, sí lo vamos a mirar, lo estamos haciendo, mirar con un ojo crítico esos indicadores. Entendemos que es una debilidad que tenemos, sobre todo desde el punto de vista de recursos humanos. Además, queremos que todos los datos sean abiertos, siempre que se cumpla con la Ley de Protección de Datos Personales. Lo hicimos en Antel, lo hicimos en la intendencia. Los datos tienen que ser abiertos, porque nosotros no tenemos capacidad para analizar todo.
—Cuando se piensan nuevas líneas aéreas dentro del país, la rentabilidad a veces queda en segundo plano. ¿Le parece que el Estado debería subsidiar en principio estos vuelos para promocionarlos?
—Bueno, es una renuncia. De nuevo, no lo vamos a anunciar si no lo cerramos antes con el MEF, pero la conectividad es un problema, sin duda. Queremos hacer nuestro mayor esfuerzo para mejorarla. Hay una iniciativa que se anunció hace unos días de una línea aérea uruguaya, SUA. Vamos a hacer todo lo posible para ayudarla. Después hay otra cosa, que somos la capital más austral del mundo, eso no lo vamos a cambiar.
—¿Es preocupante para el turismo la situación fiscal de Brasil, o piensa que es algo estacional?
—Con Economía y especialmente en el gabinete, estamos poniendo un ojo con lo que está pasando. Por el momento es coyuntural. Nosotros entendemos que Lula está poniendo las cosas en orden y eso nos va a beneficiar. La ventaja que vemos con Brasil es que es muchísimo más grande que Argentina y tiene un nivel socioeconómico que es bastante impermeable a esos vaivenes de la macroeconomía, y es donde nosotros vamos a apuntar.