Alegó que también es un mecanismo de inversión “transparente”, porque los fondos quedan auditados por terceros, en particular por la Superintendencia de Instituciones Financieras del Banco Central, y hay un control externo a Ancap de que efectivamente el esquema de inversiones propuesto se cumple.
Zunino dijo que en general la propuesta fue “bien recibida” y opinó que “sería importante tener coincidencia para trabajar juntos en algunos de los puntos” de la iniciativa.
Confesó expectativas de que el planteo llegue a tiempo para salvar la problemática que enfrenta el área del pórtland de Ancap, si bien reconoció que va a llevar años resolver el “deterioro” del negocio por la competencia y las pérdidas que se siguen produciendo, al no apostar a la inversión y actualización de las plantas.
A su juicio, otra cuestión “complicada” es la “pérdida de confianza” que se ha ido generando con los trabajadores de las plantas al “decirles o prometerles cosas cuando en los últimos 10 o 12 años no hubo ningún cambio”.
En tanto, la presidenta de Ancap, Cecilia San Román, dijo a Búsqueda que la propuesta presentada fue “estrictamente conceptual” y que sobre la posibilidad de solventar las inversiones a través de un fideicomiso “no se detalló ningún análisis económico-financiero”.
Para analizar con más detalles el planteo de Fancap, se programó una reunión bipartita técnica, apuntó. “Es voluntad de las partes avanzar tomando de cada propuesta puesta sobre la mesa lo que mejor se ajuste al objetivo de dar sustentabilidad al negocio”, afirmó.
El plan de Fancap y la “ventana”
El ejercicio presupuestal realizado por Ancap para el año pasado proyectó para el negocio del pórtland un peor resultado que el registrado en 2024, cuando perdió US$ 24,5 millones. Para el 2025, los números primarios arrojan un rojo “en el orden de los US$ 30 millones”, informó San Román y alegó que la cifra está dentro de “lo esperado” ya que el negocio se desarrolló en las “condiciones habituales” mientras se estudiaba a profundidad la situación para delinear un plan de acción.
La titular de Ancap dijo que se prevé lanzar licitaciones para algunas inversiones que se deben realizar “en forma inmediata” por razones de seguridad y ambientales y también para dar confiabilidad operativa.
Ancap y el sindicato tienen algunos puntos en común en el diagnóstico de la situación industrial en el área del pórtland y algunas propuestas, como la actualización tecnológica que se necesita. Ambos hablan de la baja demanda y, por ende, de la alta capacidad ociosa de las instalaciones, de la fuerte competencia en el mercado y también de la necesidad de diversificar la oferta de productos, así como de implementar un plan comercial más fuerte.
Pero, ante las restricciones presupuestales para realizar las inversiones, el sindicato propone algo distinto: la creación de un fideicomiso para captar fondos de diversas fuentes y no afectar el balance de Ancap.
En esa línea, Zunino se refirió a buscar varias “alternativas” y lograr un “mix” de inversores, lo que permitiría generar flujos de repago a tasas y plazos diferenciados.
Por un lado, se piensa en una “gama de microahorristas, de estratos de ingreso medio-alto” que “hoy no tienen posibilidades de colocación muy rentables”. Alegó que, tras la crisis de empresas que ofrecían invertir en engorde de ganado, es difícil que se puedan generar esquemas privados que alienten al microahorro, pero sí lo es con algunas alternativas públicas.
Dijo que la propuesta es similar a lo que años atrás hizo UTE para financiar inversiones de molinos eólicos, que tuvo “buenos resultados”, o a los fideicomisos lanzados por algunos gobiernos departamentales.
Por otra parte, se prevé la participación como inversores de organismos multilaterales, de banca local e inversores institucionales (AFAP, cajas paraestatales, el Banco de Seguros del Estado, etcétera). Zunino comentó que algunas inversiones propuestas para las plantas implicarían una mejora en términos ambientales, proyectos que suelen captar interés y apoyos de la banca multilateral, por ejemplo.
Según el esquema de financiación que se proyecta, los fondos los captaría un agente fiduciario (República Afisa, por ejemplo) que los canalizaría a los distintos proyectos de inversión en las plantas de cemento, que se licitarían.
Con el flujo del negocio del pórtland y con una garantía o “securitización” de Ancap, los resultados permitirían que el fiduciario fuera repagando a los financiadores o inversores según un cronograma establecido en un esquema de 10, 20 o 25 años.
En la lista de inversiones planteadas por Fancap están, por ejemplo, una línea de productos “morteros, adhesivos y revoques” en la planta de Manga, instalaciones para el coprocesamiento de residuos en Minas y Paysandú, una “planta de prefabricados y modulación” y la transformación del horno en Paysandú, la“vía seca” en Minas.
En la presentación, Fancap destacó entre las ventajas de este mecanismo de financiación que “promueve el ahorro interno y fortalece el mercado de capitales” uruguayo, involucrando a la “ciudadanía en la inversión pública productiva”.
Zunino dijo que el plan de Ancap, que tiene una “pata” productiva, otra comercial y una tercera para la financiación de las inversiones planteadas, prevé que, en un escenario de 25 a 30 años, los “flujos positivos” del negocio “compensen y recuperen la totalidad de la inversión y den retornos positivos”.
Reducción de costos
El plan de Fancap también coincide con el de Ancap en cuanto a la necesidad de “optimización de costos” a través de la “revisión de la estructura de costos fijos”, la unificación de los procesos de post producción y la obtención de economías de escala.
En materia comercial, el sindicato propone una estrategia más agresiva, “romper” con el monoproducto y diversificar, además de complementar con una “batería de negocios” asociados a la producción principal, como hormigoneras, servicios profesionales, coprocesamiento energético a través de residuos y nuevas líneas constructivas.
Colina señaló que las autoridades de Ancap hicieron algunas preguntas y dijeron —a priori— que ven la propuesta como “complementaria”. Eso, interpretó, quiere decir que “puede haber margen” para incluir algún aspecto en el plan oficial. “Se abre una ventana para que la palabra en esto del pórtland no sea únicamente la de Ancap o la del gobierno”, apuntó. El dirigente aspira a que los trabajadores puedan “torcer” algunas de las definiciones transmitidas por las autoridades.
Una de las principales diferencias tiene que ver con la “reorganización del personal” de las plantas. San Román afirmó que “si bien la administración ya cuenta con un análisis primario, este será presentado en los próximos días en el ámbito tripartito de intercambio de información”.
Está previsto que en unos 15 días las partes se vuelvan a reunir.