En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
El verano venía demasiado chato entre los blancos. Un poco por el hartazgo del largo proceso para terminar de digerir la derrota en las últimas elecciones nacionales. Y otro tanto porque recién se están configurando las piezas y las estrategias en los distintos sectores. Es un tiempo raro. Algunos dirigentes nacionalistas lo definen como un “limbo”, como estar en pausa, pero a medias, porque el Partido Nacional y sus distintas agrupaciones tienen que alinearse, perfilarse, funcionar, pero ¿quién ordena la tropa?
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Es que justamente también es un tiempo raro porque el escenario de los blancos es absolutamente inédito: todos saben que hay un liderazgo indiscutible, que en este partido no hay dos bloques con sus distintas cabezas pujando por su conducción institucional y política: hay un solo líder que aglutina a los blancos. Pero ese líder, el expresidente Luis Lacalle Pou, está iniciando su segundo año sabático. Lacalle Pou está, pero no está.
Por eso, las declaraciones de Luis Alberto Lacalle Herrera, padre del exmandatario y también expresidente de la República, sobre un posible pronto regreso de su hijo al ruedo político, prendieron como leña seca en un verano chato. “Yo creo que Lacalle Pou se ha tomado un año sabático que viene muy bien, ha cumplido una gran campaña de conferencias, yo calculo que este año ya volverá más concretamente a lo que es su primer deber, que es con el Partido Nacional”, dijo Lacalle Herrera durante una entrevista con la radio FM Gente, de Maldonado. Y agregó que “seguramente” en 2026 se lo empezaría a ver más seguido en la coyuntura política. “Pero él es él, y yo soy yo”, matizó.
Más allá de la obvia e inmediata repercusión en los medios, los dichos de Lacalle Herrera agitaron la interna nacionalista. Se habilitó por fin una discusión que corría un tanto clandestina. Es que ya en los clásicos encuentros estivales de la dirigencia blanca empezaba a emerger el nombre de Lacalle Pou pronunciado a veces con incertidumbre, otras con cautela, prudencia, paciencia. Y en algunos casos hasta en forma de reproche. Ya permeaba el discurso de que no se pueden jugar todas las fichas a alguien que aún no se ha expresado sobre su futuro político. Y se repetía el concepto de evitar la Luis dependencia. En definitiva: un caos de voces superpuestas y especulativas.
Lacalle-Pou-Partido-Nacional
Luis Lacalle Pou tras la la reunión del directorio del Partido Nacional para tratar el caso Cardama, en la Casa del Partido Nacional en Montevideo.
Mauricio Zina / adhocFOTOS
“Hay mucha gente muy ansiosa porque tenemos la idea de que podemos volver a gobernar y tenemos al mejor de la cancha, que es el que tiene la autoridad y el liderazgo, pero como no está en el partido, es todo un relajo. Y entonces cada uno habla y dice lo que quiere, y eso genera inestabilidad”, señaló a Búsqueda un dirigente blanco que integra el Directorio del Partido Nacional.
Hay una corriente ansiosa y nerviosa por el regreso de Lacalle Pou al llano político. Y hay otra, su mesa chica, que entiende sus tiempos, que no apura. Esos dirigentes de su confianza, de su entorno más cercano, saben que no tiene en sus planes inmediatos un regreso a la política activa al menos hasta fines de 2027. Así lo confirmaron a Búsqueda distintos allegados al expresidente que, incluso, señalaron que las declaraciones de Lacalle Herrera fueron “inoportunas” y no cayeron bien, porque generaron un ruido del que su hijo pretende estar alejado. Esas fuentes de su entorno, si bien confían en que regresará para conducir al partido y ser candidato, también se apuran a aclarar que es una decisión que aún no ha sido tomada. O al menos no ha sido compartida.
Lacalle Pou gestiona su mientras tanto —su salida de la Torre Ejecutiva hasta proyectar un posible regreso— entre viajes personales y conferencias en el exterior. Ya tiene varias en agenda para este año. Todo eso al tiempo que madura la idea del para qué volver a ser presidente. Se lo ha dicho a los suyos: no quiere ser un candidato obligado por las circunstancias, busca que haya propósito real que lo empuje y que le presente un “nuevo desafío transformador, un legado”. Ha comentado que no quiere una segunda presidencia al estilo del segundo mandato de Tabaré Vázquez.
Una de las fuentes consultadas señaló que, para que todo esto ocurra, Lacalle Pou necesariamente tiene que ir preparando el terreno. “No puede caer como a un cumpleaños de 15”, dijo uno de los informantes. Y por eso también se especula que su regreso sea gradual, que vaya teniendo cada vez más injerencia en la cotidiana institucional y política de los blancos, aún algo dispersos, para alfombrar su camino de vuelta a casa. Hasta ahora se ha manejado con apariciones puntuales pero contundentes, como su salida pública para defender su gestión y la de sus ministros en el caso Cardama. Y a través de publicaciones en su cuenta de X para expresarse en algunos eventos relacionados a la coyuntura internacional o a políticas de Estado.
En tanto, luego de los encuentros de verano del Herrerismo y del sector Alianza País, en los que se evidenciaron algunas estrategias disímiles para encaramarse como oposición en lo que resta del período, en las próximas semanas se harán dos nuevas reuniones de sectores blancos. El próximo sábado 7 será el turno de Aire Fresco, que fue la agrupación oficialista que Lacalle Pou lideró en su momento y luego fue conducida por el presidente del directorio, Álvaro Delgado. Y que ahora sufrió distintas bajas de dirigentes de primera línea, como el senador Martín Lema y el intendente de Rocha, Alejo Umpiérrez.
Y el martes 24 se reunirá la agrupación de gobierno ampliada del sector D Centro, un sector también nacido bajo el influjo de Delgado como pista de aterrizaje a nuevos electores en las elecciones pasadas, y que tiene hoy como a uno de sus referentes al intendente de Paysandú, Nicolás Olivera.