Con el crecimiento de la venta de vehículos cero kilómetros, la comercialización de pólizas en esa rama viene incrementándose año a año. Este tipo de coberturas es la segunda en relevancia respecto al total del mercado asegurador y la principal si se consideran las ramas que están en competencia, es decir, excluyendo las pólizas previsionales y las de accidentes laborales monopolizadas de hecho o de derecho por el Banco de Seguros del Estado (BSE).
En el primer semestre del año, las ventas de seguros de automóviles crecieron 4% en términos reales —descontando la inflación— en comparación con igual período del 2024. Ese desempeño estuvo en línea con el promedio de expansión de todo el mercado asegurador, que comercializó pólizas por el equivalente a US$ 1.462 millones entre enero y junio, un incremento de 4,6% respecto al año anterior.
En particular, la participación del BSE en la rama de vehículos fue de 43,8% en el primer semestre del 2025, dos puntos por debajo de la que tenía un año atrás (45,9%) y también inferior a la de junio de 2023.
Aunque la empresa estatal concentra más de dos quintos de ese mercado, está “repensando” su estrategia comercial dirigida a los riesgos de automóviles, dijo a Búsqueda el presidente del BSE, Marcos Otheguy. Comentó además que, por su tamaño, al banco le resulta más compleja la segmentación de los mercados y se refirió a la incorporación de la “dimensión territorial” para “establecer ofertas más competitivas en el interior” del país. Dijo que la empresa pública viene trabajando con ese enfoque en Rocha y en Artigas y que a fin de año se evaluará la experiencia con el objetivo de generalizarla en el territorio.
Otheguy reconoció que las aseguradoras privadas logran propuestas comerciales más focalizadas, lo que les permite competir mejor en algunas localidades. Por eso consideró “fundamental” trabajar con estrategias “más flexibles” para que el BSE sea más competitivo.
“¿Dónde está el núcleo duro de la competencia? En los seguros de automóviles”, reflexionó el titular del BSE. Ante eso, dijo, el banco debe “moverse mucho más rápido”. Recordó que las privadas fueron las primeras que incorporaron el auxilio automotor o la cobertura y el servicio para los cristales y, en ambos casos, el BSE “llegó después”. Para no dejar más espacios y fortalecer su participación en ese negocio, el BSE apuntará a tener “propuestas con un foco muy fuerte en la dimensión local”, señaló.
63648.jpg
Un millón de autos tienen cobertura de seguro; un mercado que crece como las ventas de 0 km y los accidentes de tránsito.
La competencia en esa rama es “muy importante”, dijo Otheguy, su dimensión ronda el millón de vehículos asegurados y está “a tope”, porque entre el 6% y 7% no tiene seguro, según datos del año pasado.
Por su parte, el director ejecutivo de la Asociación de Empresas Aseguradoras (Audea), Alejandro Veiroj, destacó el crecimiento de la venta de seguros en general y para vehículos en particular y el hecho de que las compañías hayan “reequilibrado sus carteras”, en referencia al resultado técnico positivo que lograron el año pasado y en la primera mitad del 2025. Como parte de eso, valoró el efecto que tuvo la normativa que el Banco Central emitió años atrás relativa a la constitución de reservas de insuficiencia de primas porque, dijo, operó desincentivando prácticas agresivas de competencia, lo que, aseguró, es una “salvaguarda” del sistema.
“Día del seguro” y “clearing de siniestros”
En general, tanto el BSE como los privados destacan que el desempeño del primer semestre fue “muy bueno”. Recientemente, sus autoridades y directivos se reunieron en la sede de la Audea para intercambiar y avanzar en iniciativas que apuntan a impulsar la actividad aseguradora en la economía. Coincidieron en impulsar por la vía de una ley la creación del “día del seguro” en Uruguay y celebrarlo por primera vez el año próximo.
También acordaron trabajar en conjunto un registro único de siniestros de vehículos. De hecho, ya existe una base en la que las compañías privadas cargan los datos con el fin de detectar indicios de fraude cuando, por ejemplo, un siniestro aparece registrado en más de una compañía o surge información confusa que funciona como alerta para investigar algunos casos. La incorporación de la información del BSE resulta, por su volumen, un aporte relevante para ese fin de prevenir el fraude. “Nos vamos a sumar a esa idea, una especie de “clearing de siniestros”, dijo Otheguy, e informó que el banco creó el año pasado una oficina específica para la gestión del fraude.
Veiroj dijo que no existen datos oficiales de fraude en seguros, en parte porque hay dificultades para poder compartir información por la Ley de Protección de Datos Personales. Ante eso, la Audea aspira a que —como sucede en otros países— se legisle para generar una excepción que permita intercambiar información entre las compañías cuando el fin sea combatir el fraude en seguros.
Primer semestre
Entre enero y junio el mercado asegurador facturó 4,6% más de pólizas, en conjunto, que en igual período del 2024. Por ramas de actividad, el crecimiento fue bastante generalizado.
En el mercado monopólico se observó que el aumento de la suscripción de pólizas previsionales se atemperó en el primer semestre con relación al crecimiento histórico que tuvo esta rama en todo el año pasado por la incertidumbre causada en torno a la reforma de la seguridad social, que aceleró los planes de jubilación de muchas personas.
En la primera mitad del año la emisión de pólizas previsionales del régimen de AFAP —que ofrece únicamente el BSE— aumentó 8% respecto a igual período del 2024, siempre en valores reales. “Se estabilizó un poco y la impresión es que volveríamos a los números más normales. Pero el volumen anual es alto”, afirmó el titular del BSE. Al año, dijo, esa cartera suma unos US$ 800 millones, por lo que la gestión de esos recursos “es cada vez más importante en la estrategia financiera del banco”. Destacó a su vez que el patrimonio de la institución supera los US$ 800 millones, lo que lo coloca “dentro de las empresas públicas más grandes del país”, algo que era “impensado hace 10 años”. “Estamos manejando activos por US$ 11.400 millones y a ese ritmo, y en el caso de que no haya cambios en el mercado, como sería el caso de que las privadas ingresen a competir en la cartera previsional, el BSE estará cerrando el quinquenio con casi US$ 20.000 millones. El Banco República tiene US$ 24.000 millones”, comparó.
BSE Otheguy.jpg
Javier Calvelo, adhoc/FOTOS
Otheguy expresó que el BSE está “ávido de proyectos” donde invertir, y adelantó que el banco “va a estar participando activamente” cuando se configuren los instrumentos de los proyectos de infraestructura que están en carpeta del gobierno, entre los que mencionó la movilidad metropolitana, los vinculados al agua y eventualmente al riego.
En el caso del monopolio legal de accidentes de trabajo, la empresa estatal comercializó 1,4% más de coberturas en el primer semestre. Esta fue la segunda cartera en importancia para el BSE, con 15% del total de su facturación.
En tanto, en las ramas en competencia con las aseguradoras privadas, aumentaron las coberturas de vehículos (4%), hurto (33%), ingeniería (32%), caución (22%) y responsabilidad civil (13%), entre otras.
Las ventas de pólizas de automóviles representaron el 45% del total de la facturación del negocio en competencia, en el que participan más de una docena de compañías y el BSE. Le siguió la rama de pólizas de vida colectivos, con el 15% del total.
El titular del BSE destacó el crecimiento de la comercialización de pólizas de vida (no previsional) —que tuvo un 11% de incremento—, entre los que se encuentran coberturas de vida y ahorro, que ofrecen una renta vitalicia como complemento de la jubilación que resulta atractiva y “segura”. Asoció ese crecimiento a que las personas están canalizando ahorros hacia ese tipo de pólizas por factores como la caída de las empresas de capitalización de ganado, que captaban inversiones prometiendo rentabilidades “extraordinarias”, y también por la baja rentabilidad que ofrece el sistema financiero a los depositantes y los problemas que presentan algunas cajas paraestatales.
En contrapartida, disminuyó la suscripción de seguros de transporte (10%), todo riesgo operativo (18%), crédito (3%) y otros (25%).
Para el cierre de este año los privados y el BSE tienen buenas perspectivas de actividad, señalaron.