Por último, el presidente ejecutivo de CAF-Banco de Desarrollo de América Latina, el colombiano Sergio Díaz-Granado, visitará el país el 1º de octubre. Hasta marzo del 2027, la presidencia rotativa del Directorio de ese organismo le corresponde a Uruguay, en la figura de Oddone.
“Maravilloso”
La directora gerenta del FMI, Kristalina Georgieva, estuvo entre el 29 y el 30 de julio. Se reunió con el presidente Yamandú Orsi y con parte del equipo económico, habló en las Jornadas Anuales de Economía del Banco Central (BCU) y visitó una escuela pública en Solymar norte y la sede de Ceibal. Georgieva fue dejando alabanzas a Uruguay —“maravilloso” y “resiliente”—, y pasó el consejo de que debe ser “más valiente” en términos de políticas públicas para aspirar a mayores progresos.
La anterior visita a Montevideo de un director gerente del FMI —el alemán Dominique Strauss-Kahn— ocurrió en 2011, también en una administración frenteamplista.
Georgieva comanda el FMI desde octubre de 2019. Antes de llegar a Uruguay pasó por Argentina —el principal deudor del organismo—, donde respaldó el camino de reformas del gobierno del libertario Javier Milei.
Ya en Montevideo, desde su cuenta en la red social X con casi 2 millones de seguidores, la economista búlgara, de 72 años, lanzó un primer elogio. Expresó estar “feliz” por su presencia en Uruguay y “con ganas de aprender más sobre un país que ha construido un sólido historial de estabilidad macroeconómica e instituciones resilientes”. En la fotografía aparece sonriente y con los brazos abiertos en la escalinata de acceso al hotel Radisson Victoria Plaza; quienes la vieron posar pudieron pensar en ella como una señora turista recién llegada que mantiene altas expectativas sobre lo que se va a encontrar.
Durante el miércoles recorrió la sede de Ceibal y visitó la Escuela 108 de Solymar. Publicó otro mensaje en X, y en este caso destacó el “compromiso con la educación y la inclusión digital, respaldado por la innovación y la IA (inteligencia artificial)” de ese centro gubernamental de innovación educativa con tecnología.
El jueves, la directora gerenta y su comitiva fueron hasta el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), para reunirse con el ministro Gabriel Oddone y el subsecretario Martín Vallcorba, y en el BCU conversó con el directorio encabezado por Guillermo Tolosa.
La directora gerenta del FMI y el presidente Orsi, en Torre Ejecutiva.
Ignacio Turell/Presidencia de la República
Luego, en rueda de prensa como vocero de esa reunión, Oddone parafraseó lo que, dijo, transmitió Georgieva: “Ustedes han resuelto una serie de problemas del 2002 a la fecha. Deben dejar de mirar por el espejo retrovisor, deben empezar a mirar hacia adelante, tomando un poco más de riesgo, siendo un poco más valientes en la gestión de las políticas públicas, pero también al sector privado, en términos de no buscar tantos seguros” en la política económica.
En una rueda de prensa en Artigas el 31 de julio, el presidente Orsi agradeció la arenga de la búlgara que instó a “ser más audaces”; “que el Fondo Monetario te diga eso es maravilloso”.
“Impresionante”
Como parte del programa de las Jornadas de Economía organizadas por el BCU, Tolosa entrevistó a la máxima funcionaria del FMI. Allí, por espacio de casi una hora y con sala llena, Georgieva se refirió a Uruguay como “un país maravilloso”, al que, divertida, aseguró que no visitó antes porque “lo está haciendo bien”, cuando hay “tantos” que no.
“Estoy muy impresionada con los logros de Uruguay en términos de estabilidad y resiliencia. La gente fuera de América Latina y quizás parte de América Latina llama a Uruguay la Suiza de América Latina, y su estabilidad es una gran publicidad para el país”, pero eso no es suficiente, señaló. “Realmente se necesita crecimiento” y elevar la competitividad simplificando reglas para las pequeñas empresas, mejorando la eficiencia de costos de los servicios públicos y preparando a los trabajadores para aprovechar la herramienta de la IA.
Después, hizo un reconocimiento y dio un consejo a Tolosa. “Lo que ustedes han logrado es realmente impresionante: reducir la inflación al 4, 4,5% (anual). Yo no aconsejaría apresurarse a establecer una nueva meta. Manténgala ahí, denle a la gente estabilidad (…). Porque en este momento este es un logro relativamente nuevo para el país, un logro muy valioso. No creo que haya prisa para que Uruguay diga ‘ya lo logramos, ahora bajemos’” el objetivo de inflación, establecido actualmente en 4,5%.
Otro mensaje de la funcionaria fondomonetarista fue en respaldo a un proceso de desdolarización, tema que el presidente del BCU tiene entre los primeros lugares de su agenda y sobre el cual había hablado largamente el día anterior en las jornadas. Fue también un broche de oro para la semana de Tolosa, quien trabajó muchos años en el FMI.
Actualmente, el FMI está cooperando con el gobierno en tres áreas. Con el MEF, para el fortalecimiento de la administración tributaria, y para incorporar la contabilidad patrimonial y mejorar la planificación fiscal en los ciclos presupuestales. Con el BCU, en materia comunicacional, para afianzar la credibilidad de la política monetaria.
Uruguay integra desde 1946 el FMI, un organismo con 191 miembros que, según enuncia en su sitio web, con créditos y asistencia técnica “respalda políticas económicas que promueven la estabilidad financiera y la cooperación monetaria”. El país dejó de deberle y de pedirle prestado hace 20 años, con el primer gobierno del Frente Amplio.
“Oportunidad única”
En contrapartida, el BID es el principal prestamista institucional de Uruguay. El presidente de ese organismo, Ilan Goldfajn, estuvo el lunes 3 en Montevideo y mantuvo reuniones con Orsi y con los ministros Oddone y Carlos Negro, de Interior.
“Uruguay tiene una oportunidad única para transformar su estabilidad institucional y macroeconómica en una plataforma para generar más crecimiento y empleo”, señaló en su cuenta en la red social X.
Un comunicado del organismo difundido tras la visita destaca el “estrecho vínculo” del Grupo BID con Uruguay. Señala que la Estrategia País 2026-2030, acordada con el gobierno y aprobada recientemente por el Directorio del BID, tiene tres ejes: innovacion y clima de negocios; seguridad y bienestar; y movilidad y servicios básicos.
El comunicado asegura que prevé “inversiones por casi US$ 5.000 millones, que combinan financiamiento para el sector público, empresas e innovación, un monto mayor a los US$ 4.200 millones originalmente previstos”.
La Estrategia País, resumida por Búsqueda a comienzos de julio, contempla un rango acumulado de aprobaciones con garantía soberana de entre US$ 1.850 y US$ 2.678 millones.
BID Invest estima un “nivel indicativo de apoyo” a Uruguay hasta 2030 de aproximadamente US$ 1.500 millones, mientras que BID Lab ambiciona aprobar hasta US$ 60 millones en el quinquenio.
El documento destaca que la fortaleza institucional y macroeconómica de Uruguay convive con un crecimiento económico “moderado” en la última década —un ritmo que se mantendría en el quinquenio abarcado—, una “caída de la productividad” y una “desaceleración de los avances sociales”.