En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
La OCDE analizará “qué cosas debería hacer” Uruguay para aspirar a ser miembro
En lugar del camino “ridículo” de abrir una discusión política en el gobierno sobre “si ingresar o no” a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, cuando ya hay otros candidatos, la institución estudiará “cuánto sentido tiene” y los “requisitos”, dice el ministro Oddone
El ministro Oddone en su visita a la sede de la OCDE, en París, a fines del año pasado.
En los últimos años, con distintos gobiernos, Uruguay dio pasos de aproximación a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), ya sea adoptando —a veces bajo acoso— prácticas y recomendaciones en materia fiscal o participando en algunos de sus comités. Fueron coqueteos sin la determinación política de consumar una incorporación plena a ese club de países avanzados y otros que pretenden serlo.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Ese tipo de relacionamiento y la gestualidad ambigua siguió con la actual administración del presidente Yamandú Orsi, con algunas novedades más concretas: en breve, la OCDE va a comenzar a analizar qué cosas debería hacer Uruguay si pretendiera ser aspirante a miembro.
Fundada en 1961, la OCDE se presenta en su sitio web como una organización intergubernamental que asesora en el “diseño de políticas que favorezcan un crecimiento resiliente, inclusivo y sostenible”, y promueve “redes” para la cooperación internacional, “incluida una estrecha colaboración con el G7 y el G20”, los grupos que aglutinan a varias de las economías más ricas y poderosas del mundo. Entre los 38 miembros actuales de la organización están Estados Unidos, Japón, Alemania, Reino Unido, Canadá, Corea del Sur, Italia; y los latinoamericanos son Chile, Costa Rica, Colombia y México.
Elogios y presiones
En 2025, funcionarios de la OCDE y jerarcas del gobierno del Frente Amplio coincidieron en varias actividades, algunas mano a mano.
En julio del año pasado, en el marco de una charla organizada por la Facultad de Derecho de la Universidad de Montevideo, Zayda Manatta, jefa de la Secretaría del Foro Global sobre Transparencia e Intercambio de Información con Fines Tributarios —un ámbito promovido por la OCDE—, señaló que Uruguay es un “paradigma” que muestra cómo, en los años recientes, varios países fueron plegándose bajo “presión” a los estándares para reducir la opacidad fiscal internacional, pero que después de implementar estos cambios empezaron a disfrutar de los “beneficios” que traen asociados. La brasileña recordó que Uruguay es “parcialmente cumplidor” de algunos estándares y señaló que el procedimiento para hacer el levantamiento del secreto bancario “no ha tenido éxito en algunos casos, y esto es muy fuerte”.
El proyecto de Ley de Presupuesto presentado a fin de ese mes por el Poder Ejecutivo incluyó algunas modificaciones en el sentido planteado por Manatta, que, sin embargo, quedaron por el camino en la negociación parlamentaria.
En agosto, también en Montevideo, el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Banco Interamericano de Desarrollo organizaron un evento titulado “Uruguay y la OCDE: diálogo estratégico sobre inserción internacional y reformas”. Allí, el secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, y otros jerarcas del gobierno hablaron de “determinación” del gobierno de incorporar “las mejores prácticas” internacionales, sin referirse en concreto al asunto de aspirar a una eventual membresía.
Otros funcionarios de alto rango de la OCDE llegaron en noviembre pasado para asistir a otro foro, organizado junto con el Fondo Monetario Internacional y en colaboración con el Ministerio de Economía (MEF) titulado “Haciendo que las reformas pasen en América Latina”.
Unas semanas después, el titular del MEF, Gabriel Oddone, visitó la sede de la OCDE en la capital francesa, en un viaje que lo llevó también por España. El comunicado ministerial informó que mantuvo reuniones con la vicesecretaria general, Fabrizia Lapecorella, el director de Relaciones Globales y Cooperación, Andreas Schaal, y la secretaria del Consejo y del Comité Ejecutivo, Silvia da Rin Pagnetto, “donde se habló de la agenda bilateral, especialmente del interés de ambas partes en que Uruguay explore un acercamiento al organismo multilateral”. Eso tendrá la forma de un análisis que empezará a hacerse en los próximos días.
¿Cuál es la estrategia de aproximación?
“Yo estuve en París en la OCDE en diciembre. La OCDE lo que nos dijo fueron dos cosas. El primer mensaje fue que, en este momento, si hay un país, hay dos países en el mundo que tienen condiciones serias para ser aspirantes a la OCDE, ellos son Singapur y Uruguay. Esto dicho por las autoridades (del organismo) sin ningún estudio”, dijo el ministro de Economía en el marco de una entrevista con Búsqueda realizada la semana pasada.
Aclaró que “hay un procedimiento formal para ingresar a la OCDE; primero, que el país solicite la adhesión, y segundo, que ellos adecúen la ventana de ingreso. Uruguay no solicitó la adhesión porque no hay una definición al respecto. Y a su vez, en la ventana de adhesión hoy hay varios países que están en la cola. Está Argentina, está Brasil, está Paraguay”.
Oddone OCDE
La delegación del MEF reunida con autoridades de la OCDE, a fin del 2025.
MEF
“En ese escenario, ¿qué dijimos? —añadió Oddone—. Ponernos nosotros en una discusión política de pedir al gobierno que evalúe si ingresar o no a la OCDE, y después de que tuviéramos el apoyo, nos dijeran (desde la organización), ‘bueno, pero hay una cola y vos estás atrás de esos países’, es como ridículo. Entonces, ¿qué hacemos? Simulemos por un momento de que quisiera entrar a la OCDE, que no está definido. Hagamos un estudio económico hecho por la OCDE donde me digan qué cosas debería hacer (el país) para ser aspirante. En ese año nos vamos a conocer con la OCDE, vamos a ver cómo trabajamos, ellos van a conocer nuestros defectos y nosotros vamos a conocer sus requisitos, cuánto sentido tiene. Y vamos a encontrar un estado de situación de que si quisiéramos algún día decidirnos, esta es la lista de cosas que tenemos que hacer y el tiempo que tendríamos”.
Para el ministro, esa información le resultará “muy relevante” al gobierno “para definir”, y a la OCDE “le va a servir para entender que, si en la cola que tiene establecida, Uruguay tiene que estar en tercer, cuarto, quinto lugar o tiene que pasar primero”.
Un “paraguas” para Uruguay
¿Cuál es la visión personal del ministro acerca de un posible ingreso a ese club? “Mi opinión es que Uruguay tiene que mejorar sus estándares de gobernanza en muchos temas. Compras públicas, gestión de las empresas públicas, estándares tributarios, estándares de combate al lavado de dinero. Y, sobre todo, Uruguay tiene que estar en clubes de países integrados por países razonables (…). La OCDE parece ser un lugar de ese tipo. Ahora, también, se los he dicho a ellos: visto desde lejos, los procesos de adhesión de países como Chile son distintos que países como Costa Rica. En el mundo que yo imaginaba en 2008 o 2009, cuando esto se discutió en Uruguay, parecía muy atractivo ese camino indiscutible. Hoy no es tan claro que sea tan atractivo, pero lo que sí me interesa son sus disciplinas. Yo quiero aprender de sus disciplinas: ‘¿Cuáles son las diez cosas que ustedes, que llevan tanto tiempo trabajando juntos, han definido?’. Y capaz que adherimos o capaz que tomamos alguna de esas disciplinas y las incorporamos. Flexible en eso”.
Recalcó su postura: “A priori, es: toda vez que yo pertenezco a un club de países que comparten visiones civilizatorias similares estoy protegido de un mundo mucho más hostil. Eso sí lo pienso. Por eso el CPTPP (acuerdo Transpacífico), por eso el acuerdo Unión Europea-Mercosur, por eso la OCDE. Esos son paraguas para un pequeño país; no es lo mismo estar solo, solo, solo, en una región que se volvió distinta a nosotros, que estar amparado bajo paraguas de países que son parecidos a nosotros”.