Estamos en un momento muy bueno de los hongos, tanto silvestres como de cultivo. Hoy te dejo esta receta fácil y muy rica, para acompañar diferentes pastas, arroces, polenta o simplemente comer sobre una tostada.
Lucía Soria comparte una receta de ragú de hongos que es fácil, rica y nutritiva
Estamos en un momento muy bueno de los hongos, tanto silvestres como de cultivo. Hoy te dejo esta receta fácil y muy rica, para acompañar diferentes pastas, arroces, polenta o simplemente comer sobre una tostada.
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acá2 cebollas blancas cortadas en brunoise
4 dientes de ajo
2 varas de apio
200 g de hongos frescos
100 g de hongos secos
2 hojas de laurel
100 cm3 de vino blanco
Caldo de verduras o agua c/n
Sal, pimienta negra recién molida
Aceite de oliva
Perejil fresco
50 g de manteca
Empezamos preparando todos los vegetales. Cortamos la cebolla en brunoise, pelamos y cortamos los ajos en láminas bien finas, el apio también en brunoise, los hongos frescos en láminas finas y los hongos secos los hidratamos con agua hirviendo.
Llevamos al fuego en una olla o sartén amplia, agregamos aceite de oliva y, cuando esté caliente, sumamos la cebolla, el ajo, el apio y el laurel. Dejamos cocinar y mezclamos cada tanto hasta que esté bien cocido y dorado.
Mientras tanto, retiramos los hongos secos del agua y picamos grueso. El agua la guardamos para sumar a nuestra preparación.
Cuando la cebolla esté cocida, sumamos los hongos frescos y los secos, cocinamos por unos 5 minutos, agregamos sal, pimienta y desglasamos con el vino blanco. Dejamos evaporar el alcohol y luego agregamos el caldo o el agua hasta cubrir toda la preparación. Bajamos el fuego al mínimo y cocinamos por unos 10 minutos más.
Pasado este tiempo, agregamos la manteca para que el ragú quede más brillante y cremoso. Chequeamos el sabor y agregamos el perejil fresco picado.
Se puede servir acompañando una pasta, un arroz, una polenta, un cous cous, quinoa y muchas opciones más.
Del libro En tu casa, Editorial Grijalbo, Penguin Random House.