El Ministerio de Salud Pública (MSP) estudia la posibilidad de impulsar a partir del año próximo el modelo de los Centros Docentes Asociados (Cedas) para algunas especialidades críticas en número, sobre todo en el interior del país. El modelo es el que desde 2010 permitió que el 72% de los ginecólogos que se formaron en el interior se radicaran ahí.
“Hay algunas especialidades en salud que están en una situación muy crítica en lo referido a los recursos humanos”, dijo a Búsqueda el subsecretario de Salud Pública, Leonel Briozzo, quien como responsable de la Cátedra de Ginecotocología A de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República (Udelar) estuvo al frente de esa estrategia que ahora el MSP pretende replicar en otras ramas de la salud. “Esa es una de las prioridades que establecimos para este período de gobierno”, añadió.
La línea de trabajo principal de la cartera para paliar esos números críticos pasa por la formación de profesionales en este período en detrimento de otras posibilidades que también están sobre la mesa en caso de que esta resulte insuficiente, como traer profesionales del extranjero, subrayó el jerarca.
Antecedente en ginecotología
La “evidencia científica”, al decir del subsecretario, de lo ocurrido con la Cátedra de Ginecotocología A más un informe realizado por el MSP en el gobierno anterior sustentan esta estrategia. Entre 2010 y 2024 se formaron 54 posgrados en ginecotocología en los Cedas de Paysandú (en el que egresaron más, fueron 22), Rivera (10), Maldonado (9), San José (5), Salto (3), Rocha (2), Canelones (2) y Durazno (1). Estos centros están asociados a distintos prestadores, tanto de la Administración de los Servicios de Salud del Estado como de mutualistas locales, a través de un acuerdo con la Federación de Prestadores Médicos del Interior (Fepremi).
En todos estos departamentos, los Cedas realizaban una labor asistencial y de formación. De acuerdo con un artículo publicado en la Revista Médica del Uruguay en 2024, de los 135 ginecotocólogos recibidos desde 2010, el 38,8% de ellos se terminó de formar en el interior; y de estos últimos, alrededor del 70% se terminó radicando —aunque sea parcialmente— donde obtuvo su especialización.
“Esto es un cambio de paradigma en la formación. Esa experiencia la tomamos en el MSP y nuestra idea es que se transmita y traslade al resto de las especialidades que queramos desarrollar”, señaló Briozzo, quien admite que “el punto limitante” es que pueda disponerse de médicos docentes y tutores, así como de los dispositivos necesarios en la atención clínica que facilite la formación continua.
“Pero, si se probó que se puede desarrollar en la ginecotocología, que tiene una fuerte carga quirúrgica, se puede lograr en otras”, aseguró.
Aliado
“Por la envergadura de esta estrategia, hay decisiones que puede tomar el MSP y otras que tienen que contemplar a aliados estratégicos. El primero de ellos es la Udelar”, dijo Briozzo. Y adelantó: “No nos cabe duda de que nos va a acompañar”.
El decano de la Facultad de Medicina de la Udelar, Arturo Briva, dijo a Búsqueda que la creación de centros similares a los Cedas depende de la estructura edilicia del prestador que se asocie y de la cantidad de pacientes que se atiendan para permitir una correcta práctica clínica, fundamental para la formación.
“Desde el decanato habría que ver qué especialidades y en qué lugar son necesarios. Y luego, qué prestadores de salud hay. Si se dan las condiciones y lo que hace falta es más capacidad docente, vamos a usar los recursos de las unidades académicas (las excátedras) y explorar a través del Presupuesto (Nacional) cuántos (docentes) podemos solventar”, señaló.
Desde el Ejecutivo y desde la academia destacan un informe elaborado por el MSP en el período anterior por la Dirección de Evaluación y Monitoreo del Personal de la Salud (Dempesa), donde se reflejaron las brechas de especialistas médicos en el país y las proyecciones de recursos humanos en salud. “Esa resultó una buena base para comenzar el análisis”, indicó Briva.
En el “Modelo de estimación prospectivo de especialistas” presentado por la Dempesa y la Junta Nacional de Salud (Junasa) en agosto de 2023, se indicó que 28 de 38 especialidades evaluadas presentarán una mayor demanda que oferta para el año 2030: cirugía general, cirugía pediátrica, cirugía plástica, cirugía torácica, cirugía vascular, ginecotocología, neurocirugía, urología, medicina familiar y comunitaria, alergología, cardiología, gastroenterología, geriatría, hematología, infectología, intensivistas de adultos, internistas, nefrólogos, neumólogos, neonatólogos, neurólogos, neuropediatras, oncólogos, psiquiatras, psiquiatras pediátricos, reumatólogos, laboratoristas y hemoterapeutas.
En estas últimas especialidades no tendrán suficientes médicos en el país para atender a los pacientes que los requieran para 2030, de acuerdo con ese estudio.
Según otro análisis de la Dempesa, presentado en 2021, la región sur, compuesta por Montevideo y Canelones, es la que tiene mayor densidad de especialistas por habitante, superando en las 21 especialidades médicas y anestésico-quirúrgicas estudiadas de la media nacional. Esto no supuso ninguna sorpresa. La región norte (Rivera, Artigas, Salto, Paysandú y Tacuarembó), por el contrario, tiene en todas ellas menos profesionales cada 10.000 personas que el promedio, salvo en neurocirugía y reumatología. La región este (Cerro Largo, Rocha, Maldonado, Lavalleja y Treinta y Tres) tiene más neurocirujanos, traumatólogos, gastroenterólogos, neuropediatras y radiólogos que el promedio, siempre en términos relativos, pero menos en cualquiera de las demás especialidades. La oeste (Colonia, Río Negro, Soriano, Durazno, Flores, Florida y San José), finalmente, solo tiene más neuropediatras y neurocirujanos que el promedio del país.
Para Briozzo, los psiquiatras (“están muy mal distribuidos en todo el país”) y los urologos (“son muy pocos para las proyecciones de aumento de patologías que tenemos sumado al envejecimiento de la población”) son dos de los especialistas cuya inclusión en esta estrategia urge más. Lo mismo ocurre para otras profesiones no médicas vinculadas a la salud, añadió, como los licenciados en enfermería y en psicología. La intención del MSP es que esta estrategia comience a ponerse en práctica en el próximo llamado a residencias, en 2026, añadió.