El financiamiento del Mundial 2030
El costo de organizar parte del Mundial es lo que más preocupa al gobierno de Orsi. Además de la disputa de un partido, el Estadio Centenario también será sede de una ceremonia en homenaje a 1930. Desde la AUF esperan tener encaminados documentos más concretos sobre la reforma del Centenario para este segundo semestre de 2025, para la cual se prevé hoy un presupuesto cercano a los US$ 180 millones. Sin embargo, la remodelación depende también de la Intendencia de Montevideo, copropietaria del Centenario, y de un plan económico estatal que el gobierno hasta ahora no diseñó y cuyo monto se entiende por las autoridades inalcanzable para ser financiado por el erario público, dadas otras necesidades para el país.
“Vamos a ver hasta dónde podemos llegar, hemos hablado con la gente de la AUF y con Mario Bergara, intendente de Montevideo. Es muy costoso y obviamente esto es un tema de la AUF, de FIFA y de Conmebol, y los Estados acompañan, no le podemos pedir a un Estado que se haga cargo. Hay que moverse con mucho cuidado y vi que estas instituciones están a la orden, pero se tienen que traducir en cosas concretas”, dijo Orsi el 5 de setiembre, entrevistado en El Espectador Deportes.
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Yamandú Orsi en marzo en el Estadio Centenario, durante el partido entre Uruguay y Argentina por las Eliminatorias 2026.
Eitan Abramovich/AFP
Fuentes del gobierno dijeron a Búsqueda que desde hace meses existe una seria preocupación por el financiamiento de las obras de cara al Mundial. Uruguay, explicaron desde el Poder Ejecutivo, se encuentra en un “brete”: por un lado, comprometido oficialmente a ser parte de la organización, pero a la vez sin recurso alguno previsto por la administración anterior ni por la actual. Resaltan que incluso la oposición es consciente de esta incómoda situación, a tal punto que la asignación de dinero para las obras del Mundial 2030 no ha estado presente en ningún reclamo, consulta ni cuestionamiento de blancos y colorados.
En el proyecto de Ley de Presupuesto que discute el Parlamento no hay asignaciones relacionadas con la remodelación del Estadio Centenario ni con otros aspectos referidos al torneo; tampoco están en carpeta programas ni proyectos en manos del Ministerio de Economía y Finanzas.
En el gobierno tampoco perciben sencilla la posibilidad de sumar a inversores privados, por ejemplo, de una empresa internacional que contribuya con un porcentaje importante de las obras a cambio de la venta del naming right (derecho de nombre) del estadio, un modelo en boga desde hace años en la industria deportiva global y que es analizado por la AUF. Una de las razones para este enfoque escéptico es que el Centenario ha perdido uso y notoriedad desde que Nacional y Peñarol cuentan con sus propias canchas.
En este contexto, la reunión de Nueva York —que no formaba parte de la agenda oficial de Orsi, pero estaba en el radar de Presidencia desde hacía tiempo— era vista como una oportunidad para blanquear la situación y comenzar negociaciones con la FIFA y la Conmebol respecto al financiamiento del Mundial. La postura oficial del Ejecutivo fue trasmitida por el canciller Mario Lubetkin a Búsqueda: sostuvo que se “acordó” con la FIFA y la Conmebol “que no se iban a gastar dineros públicos” en la organización y que las obras van a ser canalizadas en su totalidad por privados. Lubetkin añadió que, tras la finalización del Mundial 2026 en julio, empezará el “proceso del Centenario”, una oportunidad para para resaltar la “marca país” de Uruguay.
Tras arribar a Montevideo desde Nueva York, una perspectiva similar trasmitió Ignacio Alonso, presidente de la AUF. “Lo que se habló fue fundamentalmente ver cómo colaboramos para poder llegar a una organización que no signifique un peso para los tesoros de los países. Eso es claro y más en Sudamérica, que tenemos una cantidad de prioridades que atacar”, respondió en rueda de prensa. También dijo que hay que apostar a que el sector privado “pueda participar, encontrar negocios y llegar a financiar” la obra del Centenario.
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Para bajar el costo de la reforma del Centenario, se analizará que el techo solo cubra la tribuna América.
Asociación Uruguaya de Fútbol
Aunque en la reunión no se mencionaron cifras concretas, dentro de la AUF y el gobierno creen que la FIFA puede aportar económicamente más de lo previsto originalmente y de lo que ha hecho en el pasado con otros organizadores. La Conmebol también haría un desembolso independiente y la expectativa es llegar al menos a un 30% del costo total entre ambos aportes.
El presupuesto estimado de US$ 180 millones surge de un proyecto de reforma presentado en 2024 por las empresas From, SB Arquitectos y Vigliecca & Asociados, estudios de arquitectura con origen en Uruguay y Brasil, que fue publicado por la AUF en el libro de candidatura oficial que Uruguay, Argentina y Paraguay presentaron a la FIFA. Uno de los principales puntos de la obra es instalar un techo en la mayor parte del estadio, con excepción del sector de la Torre de los Homenajes. A partir de la incertidumbre financiera del proyecto, en el gobierno creen que esta parte puede evitarse y ahorrarse unos US$ 30 millones si el techo solo se instala en la tribuna América.
Según fuentes del gobierno, lo que ahora está en juego son las negociaciones entre los gobiernos de Uruguay, Argentina y Paraguay y los organismos del fútbol, en donde el Poder Ejecutivo es consciente de que ser sede del Mundial seguramente implique gastar recursos. La intención es que ese monto sea el menor posible.
Más allá de la incertidumbre sobre la participación de Uruguay en 2030, la FIFA ya avanza en el torneo y abrió las primeras licitaciones para la venta de derechos de transmisión en el subcontinente indio. El organismo lanzó dos llamados: uno para los mundiales de 2026 y de 2030, y otro para la Copa Mundial Femenina de 2027, que abarca a Bangladesh, Bután, India, Maldivas, Nepal, Pakistán y Sri Lanka.
En la AUF esperan que en 2027 el Centenario quede cerrado y pronto para las reformas y que el encuentro en Nueva York agilice una mesa de coordinación periódica entre la propia AUF, la FIFA, la Conmebol y representantes del gobierno uruguayo.
Lo que ocurrió en la reunión con la FIFA
El presidente de la Conmebol fue el primero en hablar en el encuentro del martes y planteó a Infantino que los países sudamericanos no pueden afrontar una carga económica desmedida al tratarse de naciones en desarrollo cuyos ministerios de Economía y Hacienda tienen otras necesidades más urgentes en carpeta. Según relataron asistentes del encuentro a Búsqueda, insistió en que el Mundial 2030 no debe significar para Uruguay, Argentina y Paraguay una distracción de sus recursos.
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Uruguay espera realizar el sorteo del Mundial 2030 en el Centro de Convenciones de Punta del Este.
Nicolás Celaya/adhocFOTOS
Esta postura fue bien recibida por el gobierno uruguayo, que acudió al encuentro puntualmente a las 16.00 con una delegación encabezada por Orsi y Lubetkin. Incluso, el arribo de Orsi, más temprano de lo previsto, produjo una reunión previa y más corta entre él, Infantino, Domínguez y Alonso.
Allí no hablaron sobre finanzas, sino de la posibilidad de que Punta del Este reciba en diciembre de 2029 el sorteo del Mundial. Este es un hecho que la AUF y el gobierno observan con expectativa porque Infantino se mostró dispuesto y no requiere de mayores burocracias dentro de la FIFA, sino del impulso y la voluntad de su presidente. Para Orsi, el sorteo significa mostrarse a escala global como cara del Mundial 2030 en imágenes y discursos días antes de cerrar su mandato.
Otro de los puntos positivos que dejó la reunión del martes es la opción de que Uruguay, Argentina y Paraguay alberguen no solo un partido, sino seis, es decir, todos los partidos de los grupos que integren sus respectivas selecciones nacionales, lo que además puede hacer más atractivo para los privados la participación en la obra del Centenario. Tras el encuentro, medios de distintos países publicaron que la FIFA analiza un torneo de 64 equipos, lo que potencia las posibilidades para que los anfitriones sudamericanos puedan tener la fase de grupos entera en sus países. A diferencia del sorteo, ampliar el torneo a 64 selecciones y reprogramar dónde se jugarán los partidos precisa de una mayor discusión interna en la FIFA, con participación de su congreso, además de negociaciones con España, Portugal y Marruecos.
“Dentro de poco vamos a anunciar buenas noticias que van a impactar al mundo”, señaló Domínguez en su cuenta de X.
Yamandú Orsi y Santiago Peña, pero no Javier Milei
El encuentro en Nueva York tuvo un faltante de peso: el presidente argentino Javier Milei, quien había viajado a Nueva York para reunirse con Trump y concretar un préstamo del Tesoro de Estados Unidos que le permita a Argentina pagar vencimientos de deuda y reforzar sus reservas. Ni Milei ni ningún representante de su gobierno estuvieron en la sede de la FIFA, lo que motivó una dura crítica pública de Pablo Toviggino, tesorero y mano derecha del presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio Tapia.
“Mientras Conmebol aprobaba la propuesta para que el Mundial 2030 se dispute con 64 selecciones y el grupo completo en Argentina, el Leoncito decidió ningunear la iniciativa y oponerse. Argentina no mandó a nadie a la reunión. Se ve que solo le preocupa el rescate de los fugadores. Un gobierno que detesta el carnaval del fútbol. Por suerte no llegan ni a 2030, perdón ni a 2027…”, escribió Toviggino, quien, junto con Tapia mantienen un enfrentamiento político más amplio con Milei, entre otras cosas por el apoyo del presidente al desembarco de las sociedades anónimas deportivas en el fútbol argentino.
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Claudio Tapia, a la izquierda, abrazado con Gianni Infantino y Alejandro Domínguez en un partido del Mundial 2022.
Juan Mabromata/AFP
Sin Milei, el que tomó la palabra fue Tapia. Según las fuentes, mencionó la importancia de este Mundial para Argentina, el segundo en su historia, ya que el primero fue el de 1978, en medio de una dictadura militar. Remarcó el valor de la democracia y de que el torneo puede organizarse de manera transparente y sin cuestionamientos.
Tras él habló Peña, presidente de Paraguay, quien fue el último en llegar. Destacó que su país ha albergado en los últimos meses importantes eventos internacionales como una etapa del Campeonato Mundial de Rally de la FIA (Federación Internacional del Automóvil) y el 75° Congreso Ordinario de la FIFA, y que a fines de este año hospedará la final de la Copa Sudamericana. Según subrayó, estas instancias generaron ingresos económicos, impulsaron el desarrollo de infraestructura y proyectaron a Paraguay al mundo como una nación en progreso. El mandatario paraguayo también fue objeto de una broma de Orsi, quien le recordó con humor la decisión de decretar feriado nacional tras la reciente clasificación de Paraguay al Mundial 2026, medida que —dijo en tono jocoso— provocó la protesta de los ciudadanos uruguayos.