El número de víctimas fatales por el tiroteo ocurrido durante una celebración de Hanukkah en Bondi Beach, Sídney, ascendió a 16, según confirmaron las autoridades de Nueva Gales del Sur.
El ataque ocurrió en Bondi Beach durante un evento de la comunidad judía y provocó refuerzos de seguridad en ciudades de todo el mundo
El número de víctimas fatales por el tiroteo ocurrido durante una celebración de Hanukkah en Bondi Beach, Sídney, ascendió a 16, según confirmaron las autoridades de Nueva Gales del Sur.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEntre los fallecidos hay un niño de 12 años y un ciudadano francés. Otros tres menores permanecen internados con heridas de diversa gravedad.
El ministro de Salud estatal, Ryan Park, informó que el balance de muertos se actualizó durante la noche, tras el ataque que dejó además decenas de heridos. La policía australiana confirmó que los autores del atentado eran un padre y su hijo, y continúa investigando las motivaciones del ataque, que tuvo como blanco un evento de la comunidad judía.
La conmoción por el ataque tuvo repercusiones inmediatas a nivel internacional. Grandes ciudades como Berlín, Londres, Nueva York y Varsovia anunciaron un refuerzo de la seguridad en torno a las celebraciones de Hanukkah y a los principales puntos de reunión de la comunidad judía.
En Berlín, la policía informó que intensificó las medidas de seguridad alrededor de la Puerta de Brandeburgo, donde se realiza el encendido de una gran menorá eléctrica. “Habíamos planificado una seguridad integral para el evento de esta noche, pero a la luz de los acontecimientos en Sídney reforzaremos aún más nuestra presencia”, señaló un portavoz policial en la red social X.
En Estados Unidos, el alcalde de Nueva York, Eric Adams, anunció protección adicional para sinagogas y celebraciones públicas de Hanukkah en toda la ciudad. “Seguiremos garantizando que la comunidad judía pueda celebrar la festividad con seguridad. Rezamos por los heridos y nos unimos contra el odio”, escribió también en X.
Medidas similares se adoptaron en Varsovia, donde se redobló la seguridad armada en la sinagoga principal para los actos del domingo por la noche. La policía polaca informó que decidió reforzar los operativos de prevención tras el ataque en Australia.
La muerte del ciudadano francés Dan Elkayam generó reacciones en París. El presidente Emmanuel Macron expresó su “profunda tristeza” por la víctima francesa y transmitió sus condolencias a los familiares y a las autoridades australianas.
Desde Washington, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, condenó el ataque y lo calificó como “un ataque puramente antisemita”. “Fue un ataque terrible, con múltiples muertos y heridos graves. Fue antisemita, obviamente”, afirmó durante un acto en la Casa Blanca.
También hubo reacciones desde Israel. Líderes políticos israelíes condenaron el tiroteo y el primer ministro Benjamin Netanyahu acusó al gobierno australiano de haber alimentado un clima de antisemitismo previo al ataque. Las declaraciones fueron rechazadas por Brendan Berne, ex embajador de Australia en Francia y ante la APEC, quien calificó esas acusaciones de “injustas” y sostuvo que Canberra ha intensificado en los últimos años sus esfuerzos para combatir el antisemitismo, tanto dentro como fuera del país.
En paralelo al dolor por las víctimas, en Australia se multiplicaron los mensajes de reconocimiento hacia un hombre que intervino durante el ataque y que es considerado un “héroe” por muchos ciudadanos. Imágenes difundidas en redes sociales muestran a un hombre enfrentando a uno de los atacantes, logrando arrebatarle el arma y obligarlo a retroceder.
El medio local 7News identificó al hombre como Ahmed al Ahmed, de 43 años, vendedor de frutas, quien habría recibido dos disparos durante el forcejeo. Las autoridades señalaron que su intervención pudo haber evitado un número aún mayor de víctimas.
El tiroteo de Bondi Beach es considerado uno de los ataques armados más graves en Australia en los últimos años y volvió a poner en el centro del debate internacional la seguridad de los eventos religiosos y el aumento de los ataques antisemitas a nivel global.
FUENTE:FRANCE24