En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Uruguay ha manteniendo durante los últimos 40 años una política de Estado en referencia a sus relaciones exteriores y eso siempre es bienvenido. Es una prueba además de que ha logrado separar las cuestiones ideológicas internas de cada administración con los intereses comerciales del país
No es ninguna novedad que un presidente uruguayo en ejercicio viaje en misión oficial a la República Popular de China, acompañado de autoridades del gobierno y empresarios. Todos lo hicieron desde la restauración democrática en 1985. El primero fue Julio María Sanguinetti, que además fue quien restableció, en 1988, las relaciones diplomáticas con ese país. Desde ese momento, no hubo un solo período en el que no se concretara una visita a la sede del gobierno chino en Pekín.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Esta semana es el presidente Yamandú Orsi con una comitiva de cerca de 30 jerarcas públicos y alrededor de 100 empresarios los que se encuentran recorriendo algunos lugares claves de una de las principales potencias asiáticas. Además de tener reuniones con las principales autoridades de ese país, han visitado lugares emblemáticos y mantenido contactos con empresarios y posibles inversores en Uruguay. Lo mismo hicieron todos sus antecesores.
Es una buena noticia que eso suceda. Lo que muestra es que Uruguay ha manteniendo durante los últimos 40 años una política de Estado en referencia a sus relaciones exteriores y eso siempre es bienvenido. Es una prueba además de que ha logrado separar las cuestiones ideológicas internas de cada administración con los intereses comerciales del país. Aplausos para ello. Ese es el camino que termina generando buenos resultados.
Algo similar ocurre con el Mercosur. El ingreso al Mercosur, encabezado por el entonces presidente Luis Lacalle Herrera, fue votado por legisladores de todos los partidos políticos en el Parlamento. A partir de ese momento, por más que algunos referentes partidarios pusieron en duda los beneficios que otorga a Uruguay ese bloque regional y plantearon la posibilidad de salir de él, ningún gobierno optó por tomar ese camino, fuera de la orientación ideológica que fuera
A su vez, las negociaciones de un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, que se iniciaron a principios de siglo, durante la administración de Jorge Batlle, fueron profundizadas por todos los presidentes que le sucedieron, sin excepción. Por más diferencias que tuvieran, ninguno de los mandatarios que gobernaron Uruguay se atrevieron a cambiar el rumbo.
Los resultados están a la vista. Hoy el TLC entre la UE y el Mercosur es casi una realidad y cuenta con el respaldo explícito de todo el sistema político local. Tanto que es probable que sea aprobado en un tiempo récord por el Parlamento. A su vez, China se ha convertido en el principal socio comercial del país.
Otra vez: todo eso gracias al pragmatismo que han mantenido los sucesivos gobiernos desde la restauración democrática. Vale la pena repetir este concepto porque, una vez realizada la visita a China, hay que tener en cuenta los equilibrios. Es fundamental pensar en todas las variables y contemplar a otros países cercanos que puedan haber quedado molestos.
Dentro de ellos, un actor fundamental es Estados Unidos, que también es un socio fundamental de Uruguay, con un rol muy importante en el comercio exterior de nuestro país durante las últimas décadas, y que planteó sus reparos sobre la misión oficial del gobierno uruguayo a China. Orsi mantiene una relación muy cercana con el embajador norteamericano en Montevideo y se ha encargado de demostrar su interés por profundizar el vínculo entre ambos países.
A su vez, ya anunció públicamente una futura visita oficial a Japón, un aliado estratégico de la administración de Donald Trump y que se encuentra alejado a China en el mapa de las relaciones internacionales.
Sería importante que tanto Orsi como su gobierno no descuiden estos justos equilibrios en política exterior y que sigan manteniendo la larga tradición de apostar a una política de Estado en esta materia. Ese es el camino que parecen haber elegido pero no está de más recordarlo.