• Cotizaciones
    jueves 24 de septiembre de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    El Partido Colorado quedó "muy" rezagado en los temas de género y tiene que reivindicar su papel pionero, dice legisladora de Vamos Uruguay Sara Durán

    La abogada sobrevivó a una infancia difícil, hizo un spot del MSP sobre el HIV, enseñó yoga a presos y promueve la paridad política; sostiene que para atacar la inseguridad hay que “meterse en las calles, ir al barro"

    Mucho antes de ser abogada y docente de Derecho Penal, legisladora suplente y referente en seguridad del Partido Colorado, las posibilidades de futuro de Sará Durán tendían a "cero, cero coma cinco, uno". Creció en un entorno violento y carenciado del que habla, desliza y calla. Protagonizó, dice, una de las mayores rebeldías posibles: "estudiar cuando sos pobre".

    Hoy, en sintonía con el líder de su sector, el senador Pedro Bordaberry, sostiene que para modificar la realidad imperante hay que "meterse en las calles, ir al barro y ver qué pasa en la vida real".

    Durán —que vendió libros, estudió teatro, protagonizó un spot publicitario del Ministerio de Salud Pública contra el Sida en 1994, trabajó en el Ministerio de Defensa y terminó el liceo siendo adulta— no solo aporta su expertise en seguridad pública a su partido y a su sector, Vamos Uruguay, junto con sus colegas Jorge Barrera y Rodrigo Rey. Promotora del allanamiento nocturno, crítica con el publicitado modelo de seguridad que Nayib Bukele quiere exportar desde El Salvador, también es una de las mayores impulsoras de los temas de género en una colectividad que alguna vez fue punta de lanza en cuestiones sociales, y hoy, admite, está ahí muy rezagada. Pero, si en el primero de los temas —la mayor preocupación de los uruguayos, según encuestas— tiene una gran sintonía con su líder, no puede decirse lo mismo en el segundo.

    De todas formas, tanto con Bordaberry como con la multipartidaria Red de Mujeres Políticas, ella prefiere poner el acento en las coincidencias y no en las divergencias.

    Lo que sigue es el resumen de la entrevista que Durán mantuvo con Búsqueda, en su casa en el límite entre Parque Rodó y Punta Carretas.

    —¿Cómo nació su pasión por el derecho?

    —Desde muy chica. Mi papá se exilió por la dictadura, antes estuvo preso por sindicalista, eso me marcó para siempre. Su madre, mi abuela, muy blanca, era la persona más intelectual en casa. Hablábamos mucho, en ese momento solo ella hablaba de política, y yo era una niña de seis años, ¡no entendía nada! Pero siempre fui muy discutidora, muy peleadora. Una maestra me dijo que era guerrera. Era así.

    —¿Qué es ser guerrera?

    —No dejarme pasar por arriba. A los 12 años me planté frente al mundo adulto y dije que nadie más me iba a pasar por arriba. Ahí me di cuenta de lo que era capaz, de mi fuerza, de que de alguna forma me iba a abrir camino.

    Sara Durán, referente colorada en seguridad y género

    Sara Durán, referente colorada en seguridad y género

    —Fue una infancia difícil.

    – Sí. Hablé de esto en el Palacio Legislativo durante la presentación de un libro (A flor de piel, de la ONG El Paso, 2023). Entendía bien lo que se decía: historias de violencia, de resistencia y amor. Yo sabía lo que era salir del barro, haber visto y sufrido violencia. Y hambre. En mi casa vivíamos bajo el gobierno de un tirano doméstico. Mi mamá era víctima, mis hermanos, todos. Mi padre ya no estaba en el país, sí estaba mi madre… Las mujeres reciben las críticas por haberse quedado, por haber permitido, pero nunca apuntamos al que no está. En esos hogares monomarentales, las mujeres a veces tienen que sobrevivir de alguna forma… Yo llegué a un punto, a los 12 años, en que me cansé de ser víctima. No lo quiero desarrollar porque no tengo la autorización del resto de mi familia. Mi lugar seguro era la escuela, iba feliz, tenía el reconocimiento que no tenía en ninguna otra parte. Me gustaba mucho estudiar. Estudiar cuando sos pobre, lo leí en algún lado, es la mayor de las rebeldías que podés hacer contra una sociedad que no da un cobre por vos. La historia mía es una excepción, no la regla. Y lo del hambre en un niño o niña es desgarrador y termina naturalizándose. Aprendés a vivir con hambre. Cuando conseguí trabajo, con mi primer sueldo vivía comprando masitas y Coca Cola.

    —Ha trabajado en cárceles, ¿pensó que alguna vez usted pudo terminar ahí?

    —En la cárcel de mujeres, sí. Mi posibilidad de futuro en un momento era de cero, cero coma cinco, uno… Pero hay cosas que te definen la vida: nací en la Aguada, cerca del Palacio Legislativo, de la escuela Piedra Alta, del liceo 17. Luego fui al liceo de adultos, a la Facultad de Derecho iba caminado. De adolescente, no me sentía cerca al Partido Colorado. Y, sin embargo, tenía mucho que agradecerle al batllismo, por la igualdad de oportunidades, las leyes laborales, el feminismo. Si hubo un hombre feminista en este país fue José Batlle y Ordoñez.

    —¿Y cómo llegó a trabajar en temas de seguridad con el senador Bordaberry?

    – Nunca supuse que podría trabajar con él por su forma de pensar. Pero luego me di cuenta que estábamos mucho más cerca de lo que creía. Él no tiene nada que ver con esa propaganda negra por… (busca la palabra).

    —¿Portación de apellido?

    —Por portación de apellido. Y también porque la gente cambia, madura. Decidí no hacer caso a las opiniones de los demás y hacerme la mía. Es un trabajador incansable también. Pero quien me abrió las puertas fue (el senador) Tabaré Viera, un maestro. Yo empecé en (el sector) Batllistas, allá por 2017 o 2018, luego me fui a la (lista) 15 y para las últimas internas volví. Vos te das cuenta que estás en tu lugar cuando cuando alguien toma tus ideas y las adopta en su discurso. Luego (de las internas) él se fue con Bordaberry y yo con él.

    —Viera escuchaba, ¿Bordaberry también?

    —Escucha, toma, valora y devuelve.

    —Hace dos semanas, en Durazno, usted habló de los allanamientos nocturnos, ¿ese es el camino para abordar el problema de la seguridad?

    —Fui defensora del plebiscito (para habilitarlos) en 2024. ¿Cuál es el problema que sea de noche? Originalmente había algo atávico, el miedo a la noche. Su prohibición data del artículo 135 de la Constitución de 1830, tomada parcialmente de la francesa de 1791, donde ya se hablaba de excepciones. El tutor de mi maestría en Seguridad Pública, un español, me decía: “No puedo creer que aún tengan esa prohibición en Uruguay”. Una ventaja es que de noche hay menos personas y tránsito en la calle, lo que facilita los desplazamientos policiales. Además, siempre hay una orden del juez, a quien tenés que convencerlo con evidencia. La situación actual es un cheque en blanco: trabajé muchos años escuchando historias de personas privadas de libertad que me contaban cómo cambiaban chips de celulares, los destruían y movían la droga antes que saliera el sol.

    —¿Qué le parece el "modelo Bukele"?

    –(Piensa) El que cree que lo conoce porque va de visita un ratito a El Salvador… si de algo yo sé es que te “maquillen”. Como asesora del comisionado parlamentario, mi labor era llegar cuando nadie me esperaba. Cuando anunciamos la visita, todo bárbaro. Pero si un día llegás sin avisar, capaz ni te dejan entrar. ¿Qué pensás? ¿Que te van a mostrar todo?

    —¿Y cómo evalúa el trabajo del Área de Estadística y Criminología Aplicada (AECA), dirigida por el colorado Diego Sanjurjo? Bordaberry la ha criticado mucho.

    —No me he dedicado a los datos. Sí sé que el Observatorio Nacional de Violencia y Criminalidad (que fue sustituido por la AECA) existió desde siempre, en todos los gobiernos, y nunca desconfiamos. Y que a su frente estaba una persona muy calificada (Javier Donnangelo). A mí me gusta la persona que caminó dentro de una cárcel. Cuando me reunía con los presos lo hacía sola, hasta hoy, sin miedo. El preso te respeta porque ve algo en vos. Yo incluso he dado clases de yoga dentro de la cárcel, sola con los presos en el módulo 10 del Comcar, sin ningún problema. Una sola vez me faltaron el respeto, justo estaba con el comisionado parlamentario (Álvaro Garcé). Ahí entendí los códigos: tenés que usar pantalones y remeras grandes, ir con el pelo atado, no suelto, ni con caravanas.

    —Usted es prosecretaria de Derechos Humanos e integrante de la Prosecretaría de Género del Partido Colorado, ¿en qué está trabajando ahí?

    —Estoy trabajando fervientemente en el protocolo de actuación para violencia de género y acoso sexual.

    —Cuya aprobación se ha dilatado mucho.

    —Y bueno… Lo presentamos en marzo del 2024, un año electoral. En 2025 (la prosecretaria de Género) Andrea Maddalena renovó la apuesta. Tenemos la intención de que salga en noviembre.

    —¿Cree que el Partido Colorado quedó muy rezagado en esos temas?

    —¿Muy? Muy es poco. Sinceramente, nos enojamos porque el Frente Amplio se apropió de estas cuestiones sociales que son propias. Tenemos que estar reivindicando siempre que fuimos los primeros en tratar los temas de cuidado, con los centros CAIF en los años 80, e impulsar la primera ley de violencia de género. No sabemos comunicarlo.

    Sara Durán, referente colorada en seguridad y género

    Sara Durán, referente colorada en seguridad y género

    —¿Ese fue el error? ¿No comunicar?

    —No, tampoco lo reivindicamos. No somos muchos los que replicamos estos logros. Mi primera intervención en cámara fue en un homenaje a (la exjurista colorada) Adela Reta. Ella sí rompió techos de cristal: fue la primera mujer catedrática de Derecho Penal. Adela rompió con el estereotipo.

    —¿Alguna vez tuvo un problema por ser mujer en la interna partidaria?

    —Afortunadamente, no. No me voy a victimizar porque a esta altura de mi vida si pasa algo lo denuncio con quien haga falta. Además, es más fácil que pase con otras mujeres que conmigo, la “feminista” (sonríe). Hay un grupo que nos tiene conceptuados así. Ojo, tenemos muchos compañeros aliados. No sé si te votarán el proyecto de ley de paridad, pero sí reivindican muchos temas.

    —Bordaberry, en una entrevista con Búsqueda en 2025, se manifestó en contra de la paridad y de las cuotas, ¿eso no es difícil para usted?

    —No, porque también me gusta que no haya unanimidad en el sector. Es cierto que es un contraste muy marcado con cosas para mí importantes, pero también es cierto que nosotros podemos construir en lo que tenemos en común y no poner foco en lo discorde. Aprendí una cosa maravillosa en la Red de Mujeres Políticas con integrantes de todos los partidos políticos, que tengo el honor de integrar: trabajamos por una agenda en común, no con lo que nos divide. Nos pasa con las compañeras del Frente Amplio y en algún momento con las de Cabildo Abierto.

    —¿Piensa que en este período se votará una ley de paridad?

    —No sé. Vamos a ver qué proyecto se presenta, si el anterior de (la nacionalista) Gloria Rodríguez u otro. Eso nos dará tiempo para discutirlo, explicarle a la gente qué son las acciones afirmativas. La mujeres no partimos de la misma línea de largada, en Uruguay votamos por primera vez en 1927 y recién tuvimos derechos civiles en 1946.

    —¿Cómo evalúa la marcha del gobierno?

    —Peor de lo que pensaba. Ojo, critico a los cargos, no a las personas. Al ministro del Interior (el exfiscal Carlos Negro) lo conozco desde hace muchos años; salvo un encontronazo, tuvimos un muy buen trato. Pero más allá de estas últimas incautaciones y todo lo relacionado con el asesor del edil (blanco Gonzalo) Gómez, hay que ver la realidad de los números. ¿Y sabés qué más? Hay que escuchar a la gente en la calle. Acá cerca mataron a un niño de 12 años en unas picadas y en el período pasado asesinaron al gerente de (el supermercado) Ta-Ta. La otra vez estuve en una reunión de vecinos de mi otro barrio, la Aguada, y pintaban una situación dantesca. Y en los otros temas al gobierno lo ves irresoluto, sin respuesta, sin coordinación. Escuchás a los ministros contradecirse con el presidente, retrucarle. ¿Te imaginás a Julio María Sanguinetti en una situación así? ¿Al propio Tabaré Vázquez?

    —¿Y la oposición está a la altura?

    —Ya está formada. Lo noto en el Parlamento: yo he escuchado a algún legislador del gobierno decir que el sicariato tiene que ser un delito y yo le respondo que no leyó el Código Penal, que ya está en el artículo 312.2. Nosotros decimos que hay que patear las cárceles, meterse en las calles, ir al barro, ver qué pasa en la vida real, eso es lo que compartimos con Pedro. No quedarse con lo que te dice tu entorno, porque eso era lo que pasaba con (el exministro del Interior Eduardo) Bonomi: no sé qué país le vendían sus asesores, pero no era el que vivía la gente. Y eso es lo mismo que está pasando hoy en día.