• Cotizaciones
    lunes 02 de marzo de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Mario Lubetkin: Uruguay debe apostar por el “libre mercado”, dar un “debate ideológico” sobre el tema no tiene sentido

    Desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca “varios países que estaban escépticos o que rechazaban el acuerdo” Unión Europea-Mercosur “están cambiando de posición“, dice el canciller

    El canciller Mario Lubetkin volvió de la cumbre entre China y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) más convencido, si hacía falta, de la importancia de ese bloque regional y del potencial liderazgo chino. “Trabajaremos juntos” con el gobierno de Xi Jinping para avanzar en el “libre mercado”, dice el ministro de Relaciones Exteriores a Búsqueda.

    Lubetkin confía en que el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea será firmado antes de fin de año y sostiene que en paralelo Uruguay impulsará negociaciones comerciales con otros bloques regionales, en particular, con el foco puesto en los países asiáticos. Será un cambio de estrategia con respecto al gobierno anterior, que pretendía negociar de manera bilateral. Intentar ir solos demostró ser un fracaso, asegura.

    El canciller dice que Uruguay no desistió del intento de acceder al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP, por sus siglas en inglés), iniciado por la administración de Luis Lacalle Pou. No obstante, añade que esa posibilidad está mucho más lejos de concretarse de lo que aseguró el gobierno pasado.

    A continuación, un resumen de la entrevista que Lubetkin brindó a Búsqueda.

    —El objetivo para el 2025, según surge de una entrevista que mantuvo días atrás con El País, parece ser que los socios del Mercosur firmen entre 31 y 32 acuerdos comerciales. ¿Por qué es optimista?

    —No es un objetivo que nos planteamos, sino que se han ido acomodando así. Estuve reunido con los europarlamentarios que vinieron a Montevideo y hablaban del tema de los 25 años de negociaciones, del pasado. La historia es la historia, después cada uno la juzgará como quiere. Lo que vale es el presente y el futuro. El presente y el futuro es que se están acomodando una serie de escenarios que determinan tener un cierto optimismo en el realismo de que efectivamente este debe ser el año. No es que este puede ser el año, este debe ser el año, y se lo dijimos a ellos. No nos imaginamos qué podría pasar si nuevamente los europeos, porque no es de nuestro lado, ponen un pero en algún aspecto que aleje el posible acuerdo de este año. Durante los funerales del papa me vi con Ursula von der Leyen, presidenta de la Unión Europea, con Antonio Luis Santos da Costa, presidente del Consejo de Europa, y estábamos exactamente en la misma página para decir “esto hay que cerrarlo y hay que cerrarlo ahora”. Después de la llegada de Trump ellos empezaron a mirar hacia los costados, hacia el mundo, hacia otro lugar, y se dieron cuenta de que el único gran acuerdo que tiene ahí delante para cerrar ya, que es enorme, es el del Mercosur. Varios países que estaban escépticos o que rechazaban el acuerdo están cambiando de posición, como Austria y Bélgica. Estos cambios de posiciones en el cuadro internacional determinan, desde mi punto de vista, que no se va a lograr el 45% de oposición.

    —¿El bloqueo?

    —El bloqueo no se va a lograr. Nosotros estamos en una posición activa porque acordamos en la última de las dos reuniones de cancilleres que efectivamente para julio no se llega, pero sí se puede lograr durante la presidencia brasileña en diciembre. Se debe llegar y es lo que vamos a empujar.

    —Decía que los europeos se dieron cuenta de que tienen que mirar para todos lados y muchos otros países parecen estar en esa sintonía. Esa fue la idea que transmitió en una entrevista con Búsqueda y otros medios de América Latina el canciller de Singapur, Vivian Balakrishnan. ¿Uruguay hará esos movimientos siempre acompañado del Mercosur?

    —Las experiencias de este período, en el cual se decía —y no solo Uruguay— “hacemos todo, no importa con qué y quién y cómo”, no funcionaron por ningún lado. Salvo que algo de la vida me desmienta, hace años estábamos escuchando eso y no pasó nada. Vamos a movernos sobre los escenarios en los cuales se pueden mover países como Uruguay enlazados a acuerdos internacionales, pero no vemos dónde está el bloqueo o el impedimento.

    —¿Hacia dónde le parece al gobierno que tiene que apuntar Uruguay?

    —Hacia el libre comercio, hacia una ampliación del libre comercio, una ampliación de los países con arancel cero para que nosotros podamos colocar mejor no nuestras materias primas, sino productos que tengan elaboración. Es el abecé para nosotros que tenemos que ir en esa dirección. La batalla de todos estos años para ver qué mercaditos abrimos y lo de que el punto de partida era el propio Mercosur va a pasar a ser la batalla de un Uruguay de tipo nuevo. Lo van a tener los otros países del Mercosur también, ¿eh? Si cerramos, con todas las salvaguardias que haya de los 27 países y sumemos a los cuatro del EFTA (la Asociación Europea de Libre Comercio), no vamos a preguntarnos dónde colocamos nuestros productos, sino cómo y cuáles. Esa es la dinámica esperanzadora que yo veo a partir del 2026 si los acuerdos se firman en el 2025. El mundo está yendo para allí a una velocidad extraordinaria. Creo que el mundo está yendo para ahí porque el mecanismo activado de los acuerdos bilaterales, saliendo de los acuerdos multilaterales, no está consolidado.

    —Es parte de la discusión.

    —Es parte de algunas realidades, pero la Unión Europea no se ha fracturado, la Asean (la Asociación de Naciones de Asia Sudoriental) no se ha fracturado, la Unión Africana no se ha fracturado.

    —Dice que el camino es hacia acuerdos entre bloques.

    —Es una variante que ya está, no es que vamos… Te diría que hay un proceso de aceleración justamente por los otros factores. La vida dirá. Hace pocos meses que se han activado los nuevos escenarios.

    —¿Hacia qué bloque debería apuntar, por ejemplo, el Mercosur?

    —Ya lo tenemos: la Unión Europea. O Uruguay lo está impulsando y ya lo tenemos: la Unión Europea.

    —¿Después?

    —Los asiáticos, sin duda, los asiáticos, la Asean; sin duda, países del Golfo, como los Emiratos, que nos han hecho el planteo. Tú me dijiste Singapur, yo te digo Vietnam, te digo Malasia, naturalmente, China. Vamos a poner mucha fuerza para trabajar en esa dirección, para tener acuerdos comerciales.

    —Indonesia transmitió al Mercosur su interés de iniciar negociaciones comerciales, pero Brasil ha planteado reparos al menos en parte por la industria textil y de calzado. ¿Es más difícil de superar esa traba?

    —Esos datos que tú decís son objetivos, pero veremos. Con la Unión Europea no se avanzaba en 25 años y se desbloqueó. Ahora están hiperactivos para llegar al acuerdo. Veremos, va todo muy rápido. Lo decía el presidente Xi Jinping cuando abrió la reunión Celac-China, esto va todo muy rápido. Y con cambios nunca antes registrados en la historia de la humanidad. Allí Xi Jinping habla de una línea de crédito para los procesos de transformación en la parte de negocios comerciales, etcétera, de 9.000 millones de dólares. Uruguay no puede quedar como un país marginal. Tiene que ser un actor en función de sus dimensiones, de su prestigio, de su capacidad. Tenemos que actuar para estar en el medio del proceso de las transformaciones. Si vamos a la parálisis de la marginalidad, ahí sí nos estamos autocondenando.

    —Luiz Inácio Lula da Silva (presidente de Brasil) se había comprometido a que, después de cerrar con la Unión Europea, el Mercosur iniciaría el camino con China.

    —Nuestra disposición es total. Veamos, nuestra posición es total. En mi visita a China me dijeron que su voluntad es clara: “Díganos por dónde avanzamos las relaciones entre nosotros y ustedes“. El planteo de ellos era bien concreto, sin condicionamientos. Y de inmediato nos liberaron las visas a empresarios para que puedan viajar y habilitaron una línea de crédito de 15 millones de dólares para discutir temas puntuales.

    Todo va en una dinámica fuerte y por eso ni abandonamos la famosa cuestión del CPTPP, no abandonamos ningún recorrido, simplemente vamos a poner más fuerza en los que realmente se pueden concretar.

    —¿Uruguay no tiene nada más que hacer para avanzar en el ingreso al CPTPP?

    —Estamos haciendo todas las bilaterales con los países para terminar de entender cuál es la real situación. No estamos esperando nada. Ahí sacaremos las conclusiones. Las señales que nos dan algunos países no son nada esperanzadoras porque ahí tienen que entrar por consenso. Y hay países que no quieren que entremos. No era un tema para hoy o mañana.

    —¿La pelota no estaba cerca del arco como decía el gobierno anterior?

    —No, para nada. Hay países que ni nos tenían en la cabeza; algunos países nos ven con buenos ojos y otros no quieren porque competimos con los mismos productos.

    —Usted decía que la política de Estados Unidos ha hecho que todos se muevan. ¿Tienen estudiado el impacto hasta el momento de la guerra de tarifas iniciada por la Casa Blanca?

    —Pusimos en funcionamiento la Comisión Interministerial para Asuntos de Comercio Exterior, que se encarga de analizar el tema. Hasta ahora no aparece nada dramático, pero eso no quiere decir que no aparezca en cualquier momento, no podemos descartar que tengamos coletazos por aquí y por allá, más allá de la tarifa de 10%, ¿no?

    —¿Le sorprende que China sea el nuevo defensor del libre mercado?

    —No voy a la definición de si me sorprenden o no, eso es lo que plantean y coincide con nuestros intereses. Trabajaremos juntos.

    —¿Y que un gobierno del Frente Amplio sea tan defensor del libre mercado?

    —No es su propia definición, el mundo va para ahí. El mundo va en un escenario en el cual hay que colocar una mayor cantidad de productos. ¿Cuáles son los objetivos nuestros? No los objetivos de la izquierda, ¿cuáles son los objetivos nuestros? Uno, generar más fuente de trabajo. Dos, generar un crecimiento de las condiciones económicas y sociales de los ciudadanos. ¿Cómo lo hacemos? ¿Con el mercado interno? No. Con nuestra capacidad de exportación. ¿Cómo exportamos? Teniendo mercados. ¿Mercados de qué tipo? Que tengan los aranceles lo más bajo posible. ¿De qué forma podemos ganar más? Vendiendo nuestras materias primas y sobre todo vendiendo productos elaborados, que es lo que nos genera mayor fuentes de trabajo. ¿Estoy diciendo alguna monstruosidad conceptual? Lo que nosotros necesitamos es colocar nuestros productos afuera. Después, la verdad, no voy a entrar en un debate ideológico sobre algo que me parece de sentido común.

    —Usted destaca la Celac, una organización que en Washington DC ven cerca de China.

    —No, te corrijo, es un error. ¿Cómo colocás la cumbre Celac-Unión Europea?

    —Es un error, en todo caso, de la diplomacia norteamericana.

    —Está claro, pero permitime que agregue elementos a la reflexión del ciudadano. ¿Cómo colocás la cumbre Celac-Unión Europea? ¿Son prochinos los europeos también? No, no es así. Es que van creciendo los países que toman como referencia a la Celac porque es lo único que hay de América Latina y el Caribe. ¿La alternativa cuál es? ¿Vamos a poner miles de millones para reinventarnos todo? No es posible, no hay tiempo, no hay fórmula, tenemos que racionalizar las capacidades estupendas que hay en la propia región.

    Cuando se hablaba de la Celac, nuestros amigos de la Unión Europea decían: “Bueno, pero estamos dispuestos a mayor contribuciones para estructurarlos, para generar secretaría”. Y en verdad el problema de la Celac no es tener más dinero, sino que no hay acuerdo político para que vaya más allá de esto. Entonces, la pregunta es, y esa va a ser responsabilidad nuestra sobre todo, cuando asumamos la presidencia, cómo la Celac deja de verse con un mecanismo para algunos, cómo se transforma realmente en un mecanismo comunitario de América Latina y el Caribe más allá de los cambios de signo político.

    —¿Qué expectativas tiene con la cumbre del Brics que tendrá lugar en Río de Janeiro en unas semanas y a la que fue invitado el presidente Orsi?

    —De poder vernos con algunos grandes países emergentes para negociar escenarios bilaterales en todo lo que podamos. Ahí van a ir los líderes de algunos grandes países del sur que nunca han pisado América Latina, es una muy buena oportunidad para establecer un diálogo nuevo con algunos grandes actores.

    —¿Van a pedir alguna reunión bilateral específica?

    —Sí, por supuesto. Estamos negociando.

    —¿Con quién?

    —Estamos negociando.

    —¿Orsi va a viajar?

    —Tenemos que agradecerle al presidente Lula que invitó al presidente Orsi. Todavía no te confirmo al 100%, pero es una línea de tendencia de que efectivamente pueda ser una muy buena oportunidad para nosotros. Pero, te recuerdo, no hemos solicitado entrar al Brics.

    —No está en el horizonte del gobierno.

    —Estamos analizando lo que hizo el gobierno de Lacalle Pou, que fue avanzar en el ingreso al banco del Brics. Todavía no dimos ningún paso para adelante, pero es otra cosa. Sería el segundo país de América Latina junto a Brasil, pero bueno, no lo teníamos dentro de nuestra agenda. Lo estamos evaluando.

    —¿Habrá reunión bilateral entre el presidente argentino Javier Milei y Orsi?

    —Se van a ver en la reunión del Mercosur.

    —¿Pero habrá un encuentro bilateral?

    —Puede ser, no sé.

    —¿Hay interés de Uruguay de tener una reunión bilateral?

    —El interés de Uruguay es tener una muy buena relación con Argentina, y la estamos teniendo. En Roma me reuní con el canciller argentino e hicimos un repaso en varias horas del estado de la situación en múltiples puntos. El ministro de Economía de Uruguay tiene una relación fluida, semanal, con el ministro de Economía de Argentina. Las redes están, estamos trabajando y estamos trabajando diría bastante bien. Si ahora, el 13, en Buenos Aires se hace la bilateral, se hará, y, si no, se hará en otro momento.

    // Leer el objeto desde localStorage