El Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) resolvió, tras sesionar este miércoles 19, convocar de forma “urgente” a los ministros de Relaciones Exteriores de los Estados miembros para considerar la situación en Nicaragua.
El organismo afirmó que la democracia “ya no existe” en ese país; Uruguay votó a favor, México se abstuvo y Brasil se opuso
El Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) resolvió, tras sesionar este miércoles 19, convocar de forma “urgente” a los ministros de Relaciones Exteriores de los Estados miembros para considerar la situación en Nicaragua.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl artículo 61 de la Carta de la OEA establece que la reunión de consulta de ministros de Relaciones Exteriores se convocará para “considerar problemas de carácter urgente y de interés común para los Estados americanos”.
De acuerdo con la resolución, que contó con el voto favorable de la mayoría de los países —salvo Brasil y México—, “los acontecimientos recientes en Nicaragua constituyen un problema de carácter urgente” debido a que la “democracia representativa, condición indispensable para la estabilidad, la paz y el desarrollo de la región, ya no existe en Nicaragua”.
La resolución fue aprobada con 29 votos a favor —entre ellos el de Uruguay—, un voto en contra, de Brasil, y una abstención, de México.
“Consideramos que reducir el pluralismo a través de cualquier clase de proscripción de partidos y dirigentes, alegando que estos cometieron supuestos delitos contra la seguridad nacional, busca consolidar la persecución” e impide “avanzar hacia garantías efectivas para que puedan desarrollarse elecciones libres, con pleno respeto de los derechos humanos”, planteó el representante de Uruguay ante la OEA, Edison Lanza, durante la sesión.
Añadió que el gobierno uruguayo aspira a que los Estados sean capaces de dar una respuesta “en el marco de los mecanismos multilaterales vigentes y con pleno respeto de los principios del derecho internacional, incluido el principio de no intervención en asuntos internos”.
La decisión se adoptó con un amplio consenso tras intensas negociaciones. Liderados por Estados Unidos, un grupo de países impulsaba una línea más dura, que incluía referencias a los riesgos para la seguridad de la región y proponía más medidas. Uruguay, junto con otro grupo de Estados, procuró que las medidas adoptadas se mantuvieran dentro de los márgenes de la Carta de la OEA, relataron a Búsqueda fuentes del gobierno. Finalmente, se acordó convocar a la reunión urgente de cancilleres para seguir evaluando el camino a seguir. Brasil se opuso por entender que había instancias previas que podían agotarse antes de citar a los cancilleres.
Durante un acto de conmemoración de la Revolución sandinista, el 19 de julio, el presidente de Nicaragua Daniel Ortega aseguró que abolirá las elecciones. “No volverá a haber elecciones. No volverá a haber elecciones para que por ahí intenten ellos atrapar el gobierno, atrapar el poder”, dijo Ortega, quien asumió el poder en 2007 y, junto con su esposa y copresidenta, Rosario Murillo, ha implementado sucesivas medidas autoritarias.
El jefe de la Asamblea Nacional, Gustavo Porras, declaró al día siguiente que estaban trabajando en proyectos de ley para cambiar las reglas electorales e impedir “la manipulación terrible de los imperios y de sus lacayos” en los comicios.
En febrero Uruguay había expresado en la OEA su preocupación por “el creciente deterioro” de los derechos humanos en Nicaragua y respaldó una resolución que reclamaba al gobierno de Ortega “avanzar en la recuperación de la institucionalidad democrática”, informó Búsqueda.