El portazo que dio el gobierno a las gremiales de productores lecheros, al negar la posibilidad de adoptar nuevas medidas de apoyo al sector, le puede costar un dolor de cabeza a la administración del presidente Tabaré Vázquez sobre el cierre del año.
El actual escenario es de molestia y disconformidad entre los tamberos. Por ese motivo, un grupo de gremiales lecheras se declaró en “movilización permanente” y convocaron a una asamblea de carácter nacional a realizarse el jueves 13 de diciembre a las 14 horas en la localidad de Capurro, en el departamento de San José, según un comunicado divulgado el miércoles 28.
A su vez, el movimiento pretende reeditar la convocatoria ruralista duraznense al cumplirse un año de esa actividad, dijo a Búsqueda uno de sus voceros, Marcelo Nogué.
El jueves 22 el ministro de Ganadería, Enzo Benech, recibió a un grupo de dirigentes de gremiales de tamberos que esperaban una respuesta del Poder Ejecutivo respecto a una serie de medidas reclamadas semanas atrás. Los productores de leche, que solicitaron también una nueva reunión con Vázquez, salieron del encuentro con las manos vacías y una sensación de bronca, señalaron a Búsqueda participantes en esa instancia.
El movimiento pretende reeditar la convocatoria ruralista duraznense al cumplirse un año de esa actividad, dijo a Búsqueda uno de sus voceros, Marcelo Nogué.
Ni el mandatario los volverá a recibir para tratar tales asuntos, ni hay margen para adoptar alguna de las acciones solicitadas por las gremiales lecheras. Palabras más, palabras menos, ese fue el mensaje que les transmitió el titular de Ganadería a los productores.
Las medidas solicitadas en su mayoría representan un beneficio directo a las industrias lácteas, como un eventual incremento del 3% de la devolución de impuestos a las exportaciones del sector y el compromiso del Poder Ejecutivo para el cobro de una deuda de US$ 39 millones con una empresa estatal de Venezuela por un negocio realizado por Conaprole.
Las gremiales que realizaron gestiones con el gobierno y que firmaron el comunicado son la Asociación Nacional de Productores de Leche, la Sociedad de Productores de Leche de Florida, la Agremiación de Tamberos de Canelones, la Intergremial de Productores de Leche, la Asociación de Productores Lecheros de San José, la Asociación de Productores de Leche de Parada Esperanza, la Asociación de Productores de Leche de Maldonado, la Sociedad de Productores de Leche de San Ramón y la de Rodríguez.
En el comunicado alertaron que es “un día de luto” para la lechería uruguaya porque desde el miércoles 28, debido al cierre de la industria láctea Pili, de Paysandú, los productores vinculados a esa empresa deberán remitir su producción a otras empresas.
Cada mes una decena de tamberos están “obligados a dejar sus tambos porque el precio que reciben por su leche no alcanza para pagar los costos de funcionamiento”, afirmaron.
Este año la remisión de leche a las industrias registró un aumento de 6% entre enero y octubre, en comparación con igual período de 2017, llegando a 1.615 millones de litros, según datos del Instituto Nacional de la Leche.
Resolvieron además retirar sus representantes del consejo ejecutivo del Instituto Nacional de la Leche (Inale) “frente al desconocimiento del gobierno de las funciones de ese organismo, como articulador de la cadena láctea, hasta que se revierta esa situación”.
Las gremiales pidieron además que los tamberos que tributen por el Impuesto a las Enajenaciones de Bienes Agropecuarios (Imeba) puedan descontar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) de sus compras de insumos.
De los planteos realizados por los productores de leche, hasta el momento el Ejecutivo concedió una rebaja en la tarifa de energía eléctrica para los tambos y las industrias del sector. Esa medida entró en vigencia el 1º de este mes y se extenderá por seis meses.
Este año la remisión de leche a las industrias registró un aumento de 6% entre enero y octubre, en comparación con igual período de 2017, llegando a 1.615 millones de litros, según datos del Instituto Nacional de la Leche. De 2014 a 2016 esa actividad tuvo una disminución acumulada de 12%, que en 2017 empezó a revertirse con un incremento de 6%.
El precio al productor en octubre fue de $ 9,77 por litro, lo que es 1% inferior respecto a setiembre y 1,6% superior si se compara con octubre de 2017.
Muy dura.
Paralelamente, el grupo de gremiales mantuvo una tensa reunión con los integrantes del Directorio de Conaprole el miércoles 21 en el local de la planta industrial de la empresa en Villa Rodríguez, San José.
Los tamberos reclamaron a los directores que mantengan el precio que recibe el productor por la leche que remite a esa cooperativa, para evitar una pérdida de rentabilidad. El directorio advirtió sobre el impacto negativo que podría tener una medida de ese tipo en las finanzas de la empresa.
Al cierre del último ejercicio, el balance contable de Conaprole dio una ganancia de US$ 53 millones y luego tras una asamblea de productores se resolvió una distribución a los socios dentro de una política denominada “prima socio cooperario”, comentó el presidente de la Asociación de Tamberos de Canelones, Justino Zabala. Explicó que el directorio decidió el reparto de US$ 64 millones entre los productores mediante un plus en el precio, lo que significó una pérdida de US$ 8 millones.
La empresa hizo una proyección de ganancia, pero sobre el cierre del ejercicio hubo una baja en los precios de exportación de los lácteos, lo que determinó ese desfasaje, argumentó.
“Las gremiales trabajamos siempre en conjunto con el directorio de Conaprole, aunque no siempre en acuerdo”, admitió.
Valoró que la empresa factura unos US$ 1.000 millones anuales y que es la principal exportadora de Uruguay.
“Hay una lucha permanente para que la empresa baje los costos”, recalcó el dirigente tambero.
Reconoció, no obstante, que han visto caer varias empresas del sector y “pese a todo Conaprole mantiene su firmeza y es la que paga el mejor precio por la leche a los productores”.
“Tampoco quiero decir con esto que no podría pagar más” al tambero, acotó.
Zabala contó que la reunión fue “muy dura” porque los tamberos pretenden “que aumente el precio de la leche o que por lo menos el directorio no lo deje caer”.
El tambero que remite su producción a las plantas industriales de Conaprole recibe $ 9,80 por litro de leche, dependiendo de los valores en contenido de grasa y proteínas. “Ese es el mejor precio del mercado, que tal vez lo pague algún otro emprendimiento como Alimentos Fray Bentos, pero hay industrias que están pagando entre $ 7 y $ 8 por litro”, precisó.
Los productores esperan que esta semana el directorio de esa cooperativa defina el precio a pagar por la leche remitida en noviembre.