• Cotizaciones
    sábado 21 de febrero de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    ‘Exterminio: la evolución’: el audaz regreso de Danny Boyle en el que la compasión vence a los zombis

    El director de Trainspotting y el guionista Alex Garland elevan al cine de terror con su inesperada secuela

    Quién diría que una película de zombis podría tener tanto corazón. La sorpresa de Exterminio: la evolución nace de la audacia de sus creadores, los cineastas ingleses Danny Boyle y Alex Garland, quienes, contra todo pronóstico dentro de una industria hambrienta por secuelas sin ideas, entregaron una continuación que trasciende el terror, redefine una saga y se adentra en las consecuencias del Brexit. Ya se encuentra en cines uruguayos.

    El mundo plagado de estos infectados, que revolucionaron el terror con Exterminio (2002) gracias a un concepto escalofriante, zombis que corren, regresa ahora con una historia emocional sobre la naturaleza de la familia y un relato que desafía expectativas al mismo ritmo frenético con el que sus criaturas hincan el diente en la frágil carne humana.

    El reencuentro de Boyle, director de Trainspotting y ¿Quién quiere ser millonario?, y Garland, guionista de Exterminio y también director, con este universo llega tras 20 años y una secuela (Exterminio 2, de 2007, dirigida por Juan Carlos Fresnadillo) después. Aunque suena a capricho de estudio, la película nace, en palabras de Boyle, como respuesta a un feroz apetito de un público que seguía llenando las salas años después del estreno de Exterminio para ver la película que lanzó al estrellato a un entonces poco conocido Cillian Murphy.

    De acuerdo a Garland, la pandemia de Covid-19, con sus paisajes desolados, terroríficos pero también bellos, y el replanteamiento colectivo sobre el riesgo y la normalidad, lo motivó a regresar a un mundo devastado por un virus que, sin convertir oficialmente a los infectados en muertos vivos, los hacía una amenaza igual de aterradora.

    Exploró inicialmente una ruta más genérica para su guion, centrada en la militarización del virus (un reflejo de su interés recurrente por lo bélico), pero la historia cobró una dimensión ambiciosa. Ahora, Exterminio: la evolución inaugura la primera parte de una nueva trilogía. En 2026 llegará la segunda entrega: 28 Years Later: The Bone Temple (aún sin título oficial en español), dirigida por Nia DaCosta. Boyle volverá para cerrar la saga en la tercera película en 2027.

    Jodie Corner y Danny Boyle en el set de Exterminio: la evolución
    Jodie Comer y Danny Boyle durante la filmación de Exterminio: la evolución

    Jodie Comer y Danny Boyle durante la filmación de Exterminio: la evolución

    Esta primera entrega no ignora la brutalidad que recorre las películas de Exterminio, pero pone su énfasis en una historia de supervivencia humanista. Aquí la violencia no es el motor, pero sí lo es la lucha por preservar la humanidad en un mundo que ha dejado a las islas británicas en cuarentena, aisladas del progreso y del resto de Europa, que logró contener la infección.

    Propone un coming of age posapocalíptico que sigue a Spike (Alfie Williams, la segunda joven revelación británica del año después de Owen Cooper en Adolescencia), un niño criado en las ruinas de este mundo, para quien Holy Island, un reducto amurallado contra los infectados que solo se puede abandonar o alcanzar durante la marea baja, no es un refugio, sino el único hogar que conoce. En este aislamiento dictado por las mareas, donde cada ventana de tiempo para entrar o salir se mide con ansiedad, Boyle y Garland presentan su alegoría política: la isla como un espejo de una Gran Bretaña pos- Brexit que eligió su reclusión.

    El punto de partida de la película es una peligrosa travesía que Spike, junto con su padre, Jamie (Aaron Taylor-Johnson), hará desde Holy Island hacia el continente británico. Esta incursión es un rito fundamental para los jóvenes de su aislada comunidad, una tradición que marca su entrada a la adultez y les enseña a sobrevivir cazando infectados y recolectando provisiones en un mundo desolado. Jamie busca transmitirle la virilidad necesaria para sobrevivir en este Reino Unido posapocalíptico y en cuarentena.

    El viaje de Spike comienza como un mandato impuesto, pero se transforma en algo diferente: un viaje hacia la compasión más pura y la aceptación de la vida en su faceta más frágil. El giro emocional nace del desesperado amor de Spike por Isla (Jodie Comer), su madre, cuya misteriosa enfermedad va erosionando su memoria y transformando su carácter. Se olvida de conversaciones recientes, estalla en ataques de ira incontrolables y, en sus peores momentos, su comportamiento empieza a parecerse al de los infectados.

    En este punto, la narrativa de Garland rescata un concepto germinal de la primera película: la frontera entre infectados y sanos se difumina hasta casi desaparecer cuando el peligro es lo único conocido. El virus, denominado “rabia”, se revela como una condición compartida. La carga viral en sangre pierde relevancia ante una verdad más cruda. Los humanos son autores y responsables de su propagación, de la violencia que desencadena y del miedo que perpetúa.

    El verdadero radicalismo de la película emerge, de todas formas, en su tercer acto. Mientras el género zombi tradicional opta por una escalada gráfica de violencia, aquí se elige el camino inverso. Se propone un comportamiento compasivo como la verdadera revolución de este mundo y Spike, armado con las técnicas de supervivencia que le enseñó su padre, las redirige hacia un fin inesperado: no para matar, sino para sanar.

    Motivado por un amor inquebrantable hacia su madre, el joven querrá buscar a un enigmático doctor en el continente. La película presenta a Kelson (un estupendo Ralph Fiennes, cuándo no), un personaje que, pese a su apariencia inicial horripilante, cubierto de yodo y rodeado de calaveras, se revela como un coronel Kurtz inverso: es compasivo y bondadoso. Su templo de huesos, el lugar en el que reside, no es un altar al horror, sino un cementerio colectivo y un recordatorio de que todos nos dirigimos hacia el mismo final. Kelson representa una figura casi “merlinesca” que imparte sabiduría a Spike y le ofrece una enseñanza clave en forma de locución en latín: memento mori (“recuerda la muerte” o “recuerda que debes morir”).

    Ralph Fiennes en Exterminio: la evolución
    Ralph Fiennes en Exterminio: la evolución

    Ralph Fiennes en Exterminio: la evolución

    Boyle, como se espera de él, toma riesgos en lo audiovisual y acierta en cada uno de ellos. Si en Exterminio (2002) se utilizaron cámaras de video domésticas para dar la sensación de un documental, en Exterminio: la evolución se emplearon iPhones, a veces hasta 20 a la vez. Boyle usa esta tecnología para sumergir al espectador en la acción y hasta apreciarla, deteniendo el tiempo en escenas brutales en las que la cámara se mueve velozmente dentro de su eje. La audacia también se extiende al uso de montajes que yuxtaponen imágenes de una “antigua Gran Bretaña” forestal, referencias a la reina Isabel II, a batallas icónicas, e incluso a Los teletubbies, en un collage visual que explora la mitología cultural de una Gran Bretaña que se mira a sí misma bajo la idea de que todo tiempo pasado fue mejor.

    Como primera parte de una nueva saga, es un comienzo auspicioso. El final introduce a un posible nuevo villano apodado Jimmy Crystal (Jack O’Connell) como un líder de un culto sanguinario, un personaje que será central en la segunda entrega, 28 Years Later: The Bone Temple, dirigida por DaCosta y ya filmada. Se espera que Cillian Murphy, el protagonista original, haga una breve aparición en la segunda película y sea un personaje con más participación en la tercera.

    Por su parte, este nuevo capítulo en la saga de Exterminio se niega a ser una copia de lo ya conocido. Es una película que se atreve a ser conmovedora en su género cinematográfico y en un mundo cada vez más resistente a ello. Boyle y Garland no solo indagan en la naturaleza de la familia y el mal, sino que confrontan al público con la inminente posibilidad de una regresión total para la sociedad moderna, pero recordando la innegable capacidad humana para la compasión.

    Embed - Exterminio: La Evolución | Tráiler Oficial

    // Leer el objeto desde localStorage