En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Emiliano Brancciari está cansado por dos razones: durmió mal por culpa de un perro que ladró toda la noche y tuvo que manejar mal dormido desde su casa en el cerro de los Burros hasta Montevideo. Pero está contento por tres motivos: el primero, acaba de operarse la vista, ya no tiene que usar anteojos y ve “espectacular”; el segundo, en pocas semanas aprovechará unos días libres en Europa, después de la próxima gira de No Te Va Gustar (NTVG) por el viejo continente, y viajará solo por primera vez en su vida (días atrás pidió a sus seguidores en redes que le sugieran destinos); el tercero es que, después de adelantar tres canciones como simples (Imposible, Culpa y Doce días), tres días después de esa rueda de prensa se publicaría su segundo trabajo como solista, firmado como EMI, tal como bautizó su proyecto en solitario (así, con mayúsculas).
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
El álbum, compuesto por ocho canciones, se llama La sombra en luz, título que parece ser una consecuencia de Luz, el último disco publicado (en 2022) por No Te Va Gustar. Pero no. Brancciari dice que ambos títulos no tienen vínculo entre sí y que hasta hace poco no había notado el parecido.
En la charla que tuvo lugar en Elefante Blanco, estudio y sala de ensayo de NTVG, el cantante, guitarrista y compositor anunció que el estreno en vivo del disco será en Buenos Aires (el viernes 9 de mayo en Roxy Live) y que una semana después, el viernes 16, lo presentará en Sala del Museo (las entradas ya están a la venta en RedTickets).
Embed - EMI, Daniela Spalla - Doce Días
Brancciari, que lidera NTVG desde su fundación, hace ya 30 años, describió el disco como “ecléctico” respecto a los estilos y las temáticas que contiene. En ese eclecticismo tiene lugar la balada (Perfectos), el rock clásico (Imposible), el pop-rock (De algún lado) y el rock áspero y de guitarras afiladas (Silencio atroz). Pero, más allá de momentos puntuales, lo que predomina en este disco, al igual que en el primero y en gran parte de la producción de NTVG, es una intención pop y una sonoridad folk con sutiles y puntuales acercamientos al rock.
Otra continuidad con su antecesor y con la obra de la banda es su impronta lírica: casi la totalidad de las letras de Brancciari coinciden en su tono íntimo, personal, expresamente confesional. Puede ser la desazón de una separación, como en Imposible: Ya no doy más / de buscar culpables. / Todo lo malo se irá. / Quise luchar, / vos cortás los cables. / El nosotros ya no está (…) Quise hacerme fuerte, / transformar la sombra en luz, / y aún es imposible. O puede ser la crispación que experimenta ante la presencia de algún personaje indeseable: No intento convencerte de absolutamente nada / y poco me intriga tu verdad. / Puede que quieras decírmelo en la cara. / Si eso ocurriera, te espero acá. Esa veta peleadora también aparece en Culpa, otro de sus típicos slow rock, cuya secuencia armónica y ensamble rítmico remiten a Al vacío, otro de los megaéxitos de NTVG, un clásico infaltable de sus shows desde su publicación en 2004.
Emiliano Brancciari.png
Emiliano Brancciari
Difusión EMI
La mayor muestra del desgarro amoroso —tópico que atraviesa el disco— es Muerto ese amor, una balada pop de tempo medio, de aires setentosos y arreglos de guitarras con efectos que las vuelven más ásperas y angustiantes. Esa angustia se aprecia en la voz descarnada y frágil de Brancciari cuando interpreta: ¿Dónde están los versos que escribió aquel día? / Supo ser el fuego y quemó. / Pero se apagó. El fraseo y ciertos arreglos de guitarras remiten directo a Chau, uno de los mayores éxitos de la historia de NTVG, tanto en su versión original como en la que la banda grabó en vivo, en el Sodre, con Julieta Venegas. Más que casualidad, esos parecidos son sellos identitarios de un compositor que transita por territorios que conoce a cabalidad.
Silencio atroz es una de las mejores canciones del disco, con ese típico rasgueo seco, cortante, que viene del hard rock y del punk, y con esa alternancia tan típica de Pixies, después retomada por Nirvana y gran parte del grunge, entre estrofas contenidas y machacantes y estribillos expansivos, catárticos, liberadores de demonios interiores.
Brancciari decidió bautizar su faceta solista con el apócope de su nombre: EMI. Son las mismas tres letras de una de las mayores compañías discográficas de la historia: The Electric and Musical Industries Ltd. Así, con mayúsculas, queda igual al histórico sello británico propietario del estudio Abbey Road. El cantante dice que lógicamente notó —y le hicieron notar— la coincidencia. Lo pensó un rato pero no lo dudó, no hay lugar para la confusión: siguió adelante con EMI.
Embed
La sombra en luz fue producido por el argentino Nico Cotton, a quien Brancciari definió como un profesional muy pragmático por su criterio práctico a la hora de tomar decisiones en el estudio. El disco fue grabado en forma híbrida: una mitad en el modo convencional, pista por pista, y la otra en formato en vivo en el estudio, es decir, con toda —o buena parte— de la banda tocando a la vez. Brancciari explicó que la banda aprovechó en el estudio “el ritmo y el rodaje” que ya tenían en vivo y “por eso” pudieron “grabarlo así”. Con él en voz y guitarras, participaron Enrique Checo Anselmi (bajo), Lula Isnardi (guitarras y coros), Lucía Romero (teclados, piano y coros), Gonzalo Vivas (guitarras y coros) y Pablo Chamaco Abdala (baterista de NTVG en sus primeros tres discos).
Por lo general, los músicos de banda que inician un camino solista aprovechan algún parate del grupo para grabar y salir de gira con su emprendimiento personal. En este caso, NTVG y EMI conviven y coinciden temporalmente. Para Brancciari armonizar agendas y energías de sus dos líneas de trabajo no es un problema. Todo lo contrario. Lo vive con alegría: “Sé que lo común es que los solistas comiencen cuando hay una fisura en la banda. Pero en la banda eso no pasaba y no quería generar esa imagen. Nada más alejado de la realidad. Simplemente, lo disfruto en paralelo y quiero seguir apostando a esto porque me hace feliz, me hace bien. Quiero mantener ambos proyectos en simultáneo. Mañana tengo ensayo de EMI y estoy contento y entusiasmado con eso. En NTVG estamos en un momento maravilloso como grupo, en lo musical y en lo humano, y tenemos el acuerdo de hacer libremente todo lo que nos haga bien afuera. Porque además todo eso termina beneficiando a la banda. Todo lo que te nutre a vos nos hace bien a todos”.