Los primeros resultados económicos difundidos por Antel desde que ITC asumió la administración del Antel Arena muestran una mejora en el desempeño del recinto durante el primer cuatrimestre de 2026.
Antel difundió el primer balance del complejo bajo administración de ITC, que revirtió las pérdidas operativas del año anterior; su vicepresidente atribuyó la mejora al cambio de administración y sostuvo que habrá que esperar un año para sacar conclusiones
Los primeros resultados económicos difundidos por Antel desde que ITC asumió la administración del Antel Arena muestran una mejora en el desempeño del recinto durante el primer cuatrimestre de 2026.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLas cifras, elaboradas por la subsidiaria estatal que gestiona el recinto desde enero, fueron analizadas por el vicepresidente del ente estatal, Pablo Álvarez, quien afirmó que la prioridad de la nueva gestión es mejorar el funcionamiento del Arena y alcanzar resultados operativos positivos, aunque advirtió que todavía es temprano para evaluar el cambio de administración.
Entre enero y abril de este año, el resultado operativo pasó de una pérdida de US$ 203.080 registrada en igual período de 2025 a una ganancia de US$ 208.710. Los ingresos aumentaron 44%, mientras que los gastos operativos prácticamente no variaron. Consultado por Búsqueda, Álvarez confirmó que esos datos fueron elaborados por ITC y sostuvo que todavía falta “un análisis más de fondo” para explicar esa mejora, aunque identificó dos factores que, a su juicio, tuvieron incidencia. “Una de las cosas es que ya no está el pago del gerenciador privado. Ahí debe haber una cuota importante. Se ha mejorado la cantidad de espectáculos que se han tenido y los rendimientos de esos espectáculos han sido mayores”, afirmó.
Aunque Antel difundió un balance correspondiente a los primeros cuatro meses del año, el vicepresidente explicó que el seguimiento de la actividad del Arena “es permanente”. Señaló que la unidad de negocios genera información mensual, que el directorio de ITC analiza esos reportes de forma periódica y que, además, existen cierres internos cada tres meses, mientras que las auditorías externas se realizan una vez al año.
Por esa razón, consideró que todavía no es posible sacar conclusiones sobre el cambio de gestión. “Estamos a seis meses de la nueva gestión de ITC. Entendemos que la decisión que se tomó está dando resultados positivos”, afirmó. Sin embargo, insistió en que “hay que dejar pasar un año” para evaluar el desempeño del Arena con el ejercicio anual cerrado y una auditoría externa.
Álvarez reconoció que, desde el punto de vista de la gestión, preferiría esperar ese plazo antes de discutir públicamente los resultados. “Lo mejor sería dejar que la unidad de negocio funcione tranquila, pero sabemos que no va a ocurrir”, señaló. Explicó que, al tratarse de una empresa pública, Antel tiene la obligación de transparentar sus decisiones. “Una empresa privada no tiene que explicarles sus decisiones más que a sus accionistas, pero una empresa pública tiene que generar decisiones transparentes para que puedan ser auditadas por la ciudadanía”, sostuvo.
En ese contexto, remarcó que el principal objetivo de la administración encabezada por Nicolás Fervenza es mejorar el desempeño económico del recinto. “Estamos interesados en que funcione mejor y tenga resultados operativos positivos. Yo diría que esa es la decisión estratégica más importante”, afirmó. Consultado sobre si la aspiración es que el Arena llegue a ser autosustentable, respondió que “en la medida de lo posible, sí”.
Álvarez también dio detalles sobre cómo se produjo el cambio de administración del Antel Arena. Según explicó, la decisión de AEG Facilities Uruguay S.A., filial de ASM Global y administradora del recinto desde su inauguración en 2018, de retirarse del país obligó a Antel a acelerar la definición de un nuevo modelo de gestión.
“El contrato terminaba más adelante y ellos anunciaron que se iban del país. No había posibilidad de extender el contrato, que era una de las opciones que estaba arriba de la mesa. Nos avisaron con anticipación a lo que esperábamos de que se iban del país y tuvimos que tomar una decisión más rápida”, relató.
El vicepresidente señaló que la continuidad del operador privado era una de las alternativas que evaluaba el directorio. “Una de las posibilidades era mejorar condiciones, negociar y que pudiera seguir el mismo operador. Sin embargo, cuando se nos avisa que va a dejar de operar en el país hubo que definir una nueva estrategia”, explicó.
Según Álvarez, Antel entendió que, tras varios años de funcionamiento del recinto, ya contaba con la experiencia y el personal necesarios para asumir la administración a través de ITC. “Evaluamos que estábamos en condiciones porque la operación del Antel Arena había dejado aprendizajes, porque había personal que estaba en condiciones de hacerlo funcionar y porque teníamos una empresa subsidiaria que podía hacerse cargo del gerenciamiento”, sostuvo. Agregó que el cambio también buscó mejorar los resultados económicos, reducir costos y ampliar la oferta de actividades. “Las evaluaciones que nosotros hicimos fueron que podíamos mejorar los resultados de la empresa, abaratar costos, diversificar el alcance en la cantidad y en el tipo de eventos y gestionarlo a través de una subsidiaria”, afirmó.
Como parte de esa estrategia, Antel apuesta a incrementar la actividad del Antel Arena. La empresa proyecta superar los 100 eventos este año, una cifra superior a la registrada en 2025, y ampliar la oferta para reducir la dependencia de los grandes recitales internacionales.
“El año pasado estuvo por debajo del centenar. La idea de este año es estar por encima de los 100”, afirmó Álvarez. Según explicó, la estrategia apunta tanto a aumentar la cantidad de eventos como a diversificar la actividad del recinto.
Uno de los sectores por los que apuesta la nueva administración es el deporte. El vicepresidente dijo que el Arena busca consolidarse como sede de partidos de básquetbol por las características de su infraestructura y la tecnología disponible para transmisiones televisivas. También confirmó la llegada de nuevas disciplinas, como Bare Knuckle, la franquicia internacional de boxeo sin guantes que realizará en julio su primera presentación en América Latina.
“Lo que hemos hablado es generar las condiciones para que se diversifiquen las actividades que se realizan en el Arena. Una de ellas es el deporte y particularmente el básquetbol”, sostuvo.
Otro de los objetivos es adaptar el recinto para recibir espectáculos de menor porte. Álvarez explicó que se estudian distintas configuraciones del espacio para que artistas emergentes puedan presentarse sin necesidad de ocupar toda la capacidad del estadio.
“Hay artistas emergentes que nunca llenarían un Arena. La idea es trabajar en otras modalidades y en otros arreglos internos. Eso también sería una forma de tener más días de espectáculo e impulsar la trayectoria de esos artistas”, afirmó.
La estrategia también incluye captar más eventos corporativos, institucionales y sociales. Según explicó, en los últimos meses se renovaron contratos vinculados a iluminación, sonido, pantallas y otros servicios técnicos para mejorar la experiencia de productores y espectadores. Además, Antel analiza cómo aprovechar mejor los espacios comerciales del complejo para desarrollar nuevas fuentes de ingresos.
Más allá del resultado operativo, Álvarez sostuvo que Antel también considera el aporte que el Arena hace a la marca de la empresa.
“Para Antel, el Arena tiene que dar resultados positivos porque tenemos que ver si funciona el negocio, pero además tiene una ventaja para nosotros, que te da una presencia de marca. Ricky Martin toca en el Antel Arena. Eso es algo que en el mundo se paga”, afirmó.
El vicepresidente comparó ese efecto con los contratos de naming rights mediante los cuales empresas privadas pagan para asociar su nombre a estadios o escenarios deportivos. Aclaró que ese valor no forma parte de las cifras difundidas sobre el primer cuatrimestre, que reflejan únicamente ingresos, gastos y resultado operativo.
“Estos números que estamos manejando ahora no tienen incorporado ese valor de naming right. Eso es el resultado operativo. Pero el naming right te da una presencia de marca y la marca paga por estar en el espacio público”, explicó.
Consultado sobre cómo se traduce ese beneficio para una empresa que ya es propietaria del recinto, respondió que ese valor existe, aunque resulte difícil medirlo.
“Yo siempre digo que seguramente no puedas saber cuánto te aporta; pero si no estás, te das cuenta de cuánto no te aporta. Para Antel, el Arena tiene que dar resultados positivos porque el negocio tiene que funcionar, pero además tiene una ventaja, que es la presencia de marca. Te asocia a experiencias positivas para la gente y genera una repercusión que también tiene un valor económico”, señaló.
Agregó que esa exposición también se refleja en la difusión que producen los espectáculos. “Hay diálogo en redes, presencia en los medios y asociás tu marca con experiencias positivas para la gente”, sostuvo. Según dijo, ese es otro de los aspectos que Antel considera al evaluar el desempeño del Arena.
La venta de palcos y preferenciales aumentó 148% en el primer cuatrimestre respecto al mismo período del año anterior. Según Álvarez, el incremento respondió a una “combinación de nuevos clientes, cambios de precios y una mayor ocupación”, aunque aclaró que Antel todavía no dispone de un informe que permita establecer cuánto incidió cada uno.
El vicepresidente también defendió el uso del Antel Arena como plataforma para impulsar otros servicios de la empresa. Como ejemplo, mencionó la transmisión del recital de Jorge Drexler por Antel TV. “Ese tipo de cosas también forman parte del valor que tiene el Arena para Antel. No es solamente el resultado económico del recinto, sino las posibilidades que genera para otros negocios y servicios de la empresa”, afirmó.
La compra de la participación mayoritaria del Movistar Arena de Buenos Aires por parte de Live Nation, el mayor grupo de entretenimiento en vivo del mundo, volvió a poner sobre la mesa la expansión regional de la compañía. El recinto porteño, con características similares al Antel Arena, se sumó al Movistar Arena Santiago de Chile, del que la empresa tomó el control en diciembre del año pasado, como uno de sus principales activos en Latinoamérica.
Fundada en 2005 y con sede en Los Ángeles (Estados Unidos), Live Nation es la mayor empresa de entretenimiento en vivo del mundo. Organiza miles de espectáculos por año y se dedica a la producción de eventos, la gestión de artistas y la gestión de estadios. En 2010 se fusionó con Ticketmaster, líder en la venta de entradas para espectáculos.
Consultado sobre si algún grupo internacional había mostrado interés en el Antel Arena, Álvarez respondió que no tiene conocimiento de ninguna propuesta. “No conozco que alguien haya venido”, afirmó.
No obstante, dejó abierta la posibilidad de analizar eventuales acuerdos comerciales si surgieran oportunidades. Ante la consulta de Búsqueda sobre si una eventual asociación con una empresa internacional podría verse condicionada por razones políticas, respondió: “Esta es una empresa que está abierta a hacer negocio. Después se podrá evaluar si sí o si no”.