El gobierno busca concretar un TLC con China, mientras ve que EE.UU. no tiene “agenda concreta” en Latinoamérica

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Nº 2139 - 9 al 15 de Setiembre de 2021

A las cuatro de la tarde del lunes, el embajador de China en Montevideo, Wang Gang, llegó al Palacio Santos para mantener una reunión con el canciller Francisco Bustillo. Llevaba una carta de su gobierno con la respuesta al planteo que le había hecho la administración de Luis Lacalle Pou. Terminada la reunión, que duró cerca de una hora, el ministro coordinó un encuentro con el presidente en la Torre Ejecutiva para conversar esa misma noche cara a cara sobre el tema.

China había aceptado la propuesta de elaborar un estudio de prefactibilidad conjunto, el paso previo a negociar un tratado de libre comercio bilateral (TLC).

El presidente Lacalle Pou reunió a los líderes de todos los partidos con representación parlamentaria el martes 7 para informarles acerca de la decisión. En esa oportunidad, además, opinó que Estados Unidos no tiene una “agenda concreta” sobre América Latina y que la idea no es romper con el Mercosur, dijeron a Búsqueda participantes en el encuentro.

Vázquez y delegación en China. Foto: AFP

El objetivo

El entonces presidente Tabaré Vázquez viajó a Beijing en octubre del 2016, se reunió con su par Xi Jinping y regresó con el compromiso de negociar un acuerdo bilateral. Tras ese encuentro, el director para América Latina y el Caribe de la Cancillería china, Zhu Qingqiao, dijo que los mandatarios “acordaron iniciar cuanto antes las negociaciones para un tratado de libre comercio”.

Vázquez incluso puso una fecha: quería firmarlo en 2018, año en el que se cumplirían 30 años del restablecimiento de las relaciones bilaterales.

El objetivo del gobierno frenteamplista naufragó cuando lo planteó en el Mercosur, ante la oposición cerrada de Argentina, Brasil y Paraguay. En ese momento, no hubo espacio para avanzar de manera bilateral.

En la administración de Lacalle Pou entienden que en esta oportunidad el proceso que siguió Uruguay es diferente, aunque eso tampoco garantice su éxito, dijeron a Búsqueda fuentes del gobierno.

Con el apoyo de Brasil, el gobierno presentó en abril una propuesta para flexibilizar la agenda exterior del Mercosur y lograr el aval para negociar por separado con países fuera del bloque.

El 10 de junio, Bustillo y la ministra de Economía, Azucena Arbeleche, viajaron a Brasilia para informar acerca de su intención de negociar con el gigante asiático y recibieron una “señal favorable” del ministro de Economía, Paulo Guedes (Búsqueda Nº 2.130). No está claro si el resto del gobierno de Jair Bolsonaro, en particular su Cancillería, acompaña esa posición.

El planteo de flexibilización fracasó por la fuerte oposición de Argentina y Paraguay, quienes consideran que violaba los tratados fundacionales del Mercosur. En la cumbre de cancilleres de julio, Bustillo anunció que no consideraba vigente la decisión 32/00, que obliga a tener el aval de los socios para negociar acuerdos comerciales con terceros.

El Ministerio de Relaciones Exteriores uruguayo comenzó una serie de contactos para llevar a la mesa de negociación a varios países. El Reino Unido y Japón transmitieron que no seguirán ese camino, al menos por el momento, según dijeron a Búsqueda fuentes diplomáticas.

La respuesta favorable de China, el principal socio comercial de Uruguay desde hace años, cambió la ecuación.

Luis Lacalle Pou informó al sistema politico el avance con un TLC con China. Foto: Daniel Rodriguez / adhocFOTOS

“A la acción”

La firma del TLC con China es una aspiración que tiene Lacalle Pou desde la campaña electoral del 2019. “Se debe realizar una ofensiva negociadora dentro del Mercosur, para obtener condiciones que saquen al país de la asfixia en la que ha funcionado durante los últimos años. Nuestra capacidad de colocar nuestros productos en importantes mercados internacionales se ha visto limitada por la imposibilidad de concretar acuerdos bilaterales (por ejemplo, China) al mismo tiempo que el Mercosur no ha tomado las medidas generales que hubieran permitido un mayor grado de apertura al conjunto de los países del bloque”, decía el programa de gobierno del entonces candidato por el Partido Nacional.

Esta semana el presidente dio un paso clave en ese objetivo. La carta que le entregó el embajador Gang dice que su país está dispuesto a elaborar el estudio de “prefactibilidad” del TLC antes de fin de año.

“El mundo avanza muy rápido y no nos espera”, dijo Lacalle Pou al anunciar la noticia en una conferencia de prensa. “El Uruguay pasa de las palabras a la acción”, añadió.

Durante el encuentro que mantuvo con los líderes políticos, el senador de Cabildo Abierto Guido Manini Ríos planteó su preocupación por las repercusiones que podría tener el avance de un tratado de libre comercio con China en los socios del Mercosur y preguntó si eso implicaba una “fractura” con el bloque. El presidente respondió que entendía que el acuerdo no implicaría un quiebre, y que se invitaría al resto de los socios a sumarse, dijeron los informantes.

En la reunión también hubo consultas respecto a la postura que podía tener Estados Unidos sobre el acuerdo, y la respuesta de Lacalle Pou fue que uno de los objetivos es mantener un buen vínculo con el país norteamericano, pero este no ha transmitido una “agenda concreta” para América Latina.

Consultado al respecto, en la conferencia de prensa, el mandatario dijo que si Estados Unidos se acercaba a la mesa de negociación, su gobierno aceptaría. “Esto no es uno u otro. Los dos, mejor. Uruguay perdió un tren en 2007, pero dos veces no lo vamos a dejar pasar”, acotó.

Información Nacional
2021-09-08T22:41:00