El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) enfatiza en las buenas prácticas de uso de productos garrapaticidas, luego de la detección de dos embarques con carne uruguaya contaminada con fluazurón en China.
Enfatizan en respetar los tiempos de espera y recuerdan que está permitido enviar animales con garrapata a faena
El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) enfatiza en las buenas prácticas de uso de productos garrapaticidas, luego de la detección de dos embarques con carne uruguaya contaminada con fluazurón en China.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acá“Le estamos poniendo mucho énfasis a las buenas prácticas de uso de los productos veterinarios registrados. El cambio empieza en cada establecimiento. Muy poco podés hacer si el animal llega a la faena con problemas”, comentó a Agro de Búsqueda el asesor de la Dirección General de Servicios Ganaderos (DGSG) y coordinador del Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata, Carlos Fuellis.
El veterinario insistió en que “el lugar donde hay que poner todo el énfasis de cambio es en el predio”, sin importar si tiene mucha garrapata, tristeza parasitaria o hemoparásito. El asesor del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) planteó que esta es una oportunidad para demostrar “la responsabilidad como país y lo rápido que podemos salir de este trance, simplemente adoptando a nivel del predio prácticas responsables de uso de los productos veterinarios registrados”.
“Cumplir los periodos de carencia, los tiempos de espera, nos permite tener una solución inmediata de este problema. En cuanto eso se generalice, nada de estas cosas nos volverán a pasar”, afirmó.
Fuellis confirmó que está permitido mandar ganado con garrapata a faena. “Está previsto por ley. Lo que no podés es mandar ganado que no cumpla los tiempos de espera de los garrapaticidas”, dijo. “Son más razones para ser cuidadoso con eso”, expresó, dando a entender que es innecesario correr el riesgo de aplicar un producto y enviar el animal a faena.
El veterinario explicó que “hay un grupo muy importante productos que no tienen nada de residualidad, entonces haces el tratamiento, afectas a todos los parásitos que hay en el animal, si son sensibles a ese químico los mata. Pero si el producto químico no tiene residualidad al otro día ya empiezan a subir nuevas larvas de garrapata al animal y a cumplir su ciclo, que es de 21 días”.
En el caso de otros productos, que mantienen residualidad durante algunos días, las larvas que suben se mueren y se caen. Cuando se termina ese efecto residual, las larvas que suben del pasto al animal empieza a cumplir su ciclo, que va a durar entre 18 y 23 días.
La herramienta que tiene el veterinario cuando va a revisar los animales al predio, para certificar que esos animales están bien, que están sanos y pueden ser enviados a faena, es la planilla de control sanitario. En ese documento están escritos todos los tratamientos que hizo el productor.
“Es un tema con el que estamos comprometidos desde hace mucho tiempo como país. Le hemos mostrado a las distintas auditorías que ese es parte del procedimiento de envío faena, y ahora vamos a ser un poco más exigentes en verificar su cumplimiento”, dijo Fuellis.
El asesor de los servicios oficiales consideró que “hay un proceso de sensibilización de la importancia que tiene esta planilla de control sanitario”. Agregó que a medida que “se va hablando del tema, se va incrementando su uso en la mayoría de los productores”.
Fuellis confirmó que se trata de un documento físico, en papel, y que no está disponible en formato digital. De todos modos, comentó que “es probable que estemos desarrollando con el mismo respaldo normativo formas un poco más amigables, digitales, para que a todo el mundo le resulte más fácil hacer esto”.
El coordinador del Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata confirmó que los productores que remitieron los ganados que dieron origen a la carne contaminada con fluazurón fueron identificados. En el primer caso se trata de siete predios, de los cuales cinco tienen garrapata y usan el producto.
Y el último hallazgo involucra a un solo productor. En ambos casos fueron identificados por el etiquetado de las cajas detectadas por la autoridad sanitaria china. “Estamos a espera del retorno de ese producto para hacer el rechequeo en Uruguay”, informó.
Esos productores fueron visitados por el MGAP y podrán ser sancionados, trámite que “está en curso del procedimiento legal, porque tienen sus derechos y eso va a cumplir con el debido proceso”, explicó el veterinario.
Hasta el cierre de esta edición, el MGAP no había recibido respuesta al informe técnico remitido a la Administración General de Aduanas de China. En paralelo, se comunicó oficialmente las medidas al embajador de la República Popular China en Uruguay, Huang Yazhong.
En los últimos días, se planteó la duda si se podía o no rastrear a los establecimientos de origen de esta carne. Hay quienes sostienen que la trazabilidad se termina en la planta de faena, a lo que Fuellis respondió que “eso es relativamente cierto”. Explicó que “lo que a veces es difícil es acotar es la cantidad de productores que participan del problema”.
Recordó que en el episodio de la carne uruguaya con trazas de etión, detectada en 2016, en Estados Unidos, el número de productores que participaban del problema era muy amplio.
Sin embargo, ahora el etiquetado de las cajas que forman parte de los contenedores permite acotar la información, y así se pudieron determinar todos los productores que participaron de estos insucesos en 2025.
Fuellis fue consultado sobre el destino de los demás cortes de estos animales. A lo que respondió: “eso es difícil de determinar”. Se cree que es muy poco probable que esos cortes hayan sido destinados al mercado interno.
De todos modos, sostuvo que “los niveles no conformes, en algunos casos están por debajo del Codex Alimentarius, que es la regla internacional que determina qué alimento es de buena calidad y cuál no”. Pero enfatizó que “en ninguno de los casos ninguno de estos productos te va a intoxicar automáticamente”.
Aseguró que “si me como un asado que tenga cinco veces más fluazurón no es que me voy a morir automáticamente. No es así. Hay ciertos procesos acumulativos, que para que no sucedan es mejor respetar los niveles aceptados del producto, del químico, del residuo en la carne”.
Se están haciendo las gestiones para importar los aparatos que permitan incrementar 20% los análisis que realiza el Dilave, con fondos del INAC.