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    Marcelo Bielsa, Uruguay campeón en la Copa América y la oportunidad de terminar con sus detractores

    Marcelo Bielsa aún no obtuvo un título en un torneo de selecciones mayores; será su quinta oportunidad, con una selección de Uruguay que marcó su favoritismo

    Un estilo estético y gestual inconfundible, tan imitado como los discursos y las estrategias futbolísticas que pregona. A sus 68 años, Bielsa vive su etapa como director técnico de Uruguay con la misma intensidad con la que se inició como entrenador a los 35 años, cuando festejaba con Newell’s Old Boys de camisa arremangada y cuerpo transpirado en andas de sus futbolistas. Ni las décadas, ni los elogios ni el dinero cambiaron la obsesión por la táctica y el deseo por ganar.

    Son justamente los triunfos el punto débil al que apuntan los críticos de su carrera, quienes observan cierta disonancia entre Bielsa, el erudito del fútbol, y un entrenador volátil en sus emociones y testarudo en su estrategia, cuyo admirado juego ofensivo termina, de forma inevitable, subyugado por otro rival.

    Lejos de contrarrestar esta mirada, Bielsa ha admitido la dificultad que tiene para conseguir campeonatos e incluso ha bromeado con eso. También ha refutado a algunos de sus propios defensores al decir que, aunque es en las derrotas que se aprende, en el fútbol profesional el objetivo es ganar: “Competimos para ganar, y trabajo de lo que trabajo porque quiero ganar cuando compito”.

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    Lo demostró en el grito de gol de Darwin Núñez, que al concretar el 2-0 parcial ante Panamá aseguró un partido que en el segundo tiempo se había hecho más difícil de lo previsto para Uruguay. El debut por el grupo C de la Copa América finalizó 3-1, con los jugadores sonrientes en la cancha y Bielsa pensativo en el vestuario, con la ropa tan transpirada como en aquellos festejos de Newell’s Old Boys.

    Marcelo Bielsa y la “presunción de superioridad previa”

    La selección de Uruguay y la Copa América 2024, que se disputa en Estados Unidos, son una buena oportunidad para que Bielsa consiga su primer título oficial a nivel de selecciones mayores. Aunque el ranking de la FIFA no lo demuestre, Uruguay es un claro candidato detrás de Argentina, el campeón defensor y también el campeón mundial. El buen partido contra Panamá, la solidez que el equipo muestra en las Eliminatorias al Mundial 2026, la calidad de ciertos futbolistas, la historia y obviamente el estilo de juego y la impronta de su entrenador son factores que colocan a Uruguay como un gran enemigo de Argentina, incluso por delante de Brasil, que pasa un momento aciago desde hace casi cuatro años, y de Colombia, que no tiene tanto apellido en la élite del fútbol europeo.

    Pese a los reclamos por la falta de campeonatos en su carrera, Bielsa no tiene un palmarés vacío. Ganó cinco torneos: tres de Primera División en Argentina, uno de Segunda División en Inglaterra y una medalla de oro olímpica. En todo caso, si no consiguió más es porque no fue contratado por clubes y selecciones de mayor renombre: Bielsa dirigió en las mejores ligas del mundo pero no siempre en sus equipos más importantes.

    Newell’s Old Boys (Argentina), Vélez Sarsfield (Argentina), Atlas (México), Espanyol (España), Athletic Club (España), Lille (Francia), Leeds United (Inglaterra) y la selección de Chile ocupan buena parte de su currículum. Dirigió sí a un grande de Francia, el Olympique de Marsella, pero lo hizo en pleno apogeo económico del París Saint-Germain, propiedad del Estado de Catar. Quedó en seco en el América, la institución más potente de México, y casi en seco en la selección argentina. Casi, porque con Argentina logró ganar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, una competencia que hasta hoy se disputa con futbolistas sub-23 y en la que enfrentó a Australia, Túnez, Serbia y Montenegro, Costa Rica, Italia y Paraguay.

    Un mes antes de aquel éxito Bielsa había sufrido una de las derrotas más dolorosas de su carrera. Casi con el mismo plantel perdió la final de la Copa América 2004 en Perú. Fue por penales ante Brasil, que con una selección de segundo orden había empatado 2-2 en los descuentos con un recordado gol de Adriano.

    En aquella Copa América, la Argentina de Bielsa venció en primera ronda 4-2 a la selección uruguaya entrenada por Jorge Fossati. También se vieron las caras en la Copa América anterior, 1999, en Paraguay. Fue también triunfo argentino con Bielsa al mando: 2-0 en primera fase ante la selección uruguaya que dirigía Víctor Púa. Ariel Ortega, Juan Román Riquelme, Javier Zanetti, Diego Simeone y Roberto Ayala eran algunas de las figuras de aquel equipo argentino que Bielsa recién empezaba a dirigir. Pero volvió a chocar con Brasil, esta vez en cuartos de final (perdió 2-1) y ante una selección más potente que la de 2004, que salió campeona con nombres como Ronaldo, Rivaldo, Roberto Carlos, Cafú y Dida.

    Ese torneo dejó en Argentina anécdotas que se recuerdan hasta hoy: los tres penales errados por Martín Palermo en un partido de primera fase ante Colombia y la publicitada pelea entre Bielsa y uno de sus dirigidos, el delantero José Luis Calderón. Goleador de Independiente de Avellaneda, Calderón había reclamado ante la prensa la falta de minutos en el campeonato. Cuando Argentina volvía eliminada a Buenos Aires, en la sala de embarque del aeropuerto de Asunción ambos se recriminaron, se insultaron y debieron ser separados para no pegarse. El episodio fue confirmado por Calderón, acaso el único futbolista en llegar a una situación de ese tipo con Bielsa, a quien la mayoría de sus dirigidos venera.

    Bielsa no estuvo en la Copa América de Colombia 2001 porque la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) decidió no participar por motivos de seguridad, en un país anfitrión sacudido por el conflicto entre el gobierno y las FARC. Sí estuvo en el Mundial de Corea-Japón 2002, donde Argentina arribó como la máxima favorita y fue eliminada en primera fase, una derrota que marcó a Bielsa hasta el día de hoy. “Quiso hablar y se largó a llorar”, recordó en 2021 el entonces arquero Germán Burgos sobre el estado del entrenador tras el empate con Suecia que dejó afuera a Argentina.

    Bielsa dirigió un cuarto torneo de selecciones mayores, el Mundial de Sudáfrica 2010. Al frente de Chile alcanzó los octavos de final, donde perdió 3-0 ante Brasil, otra vez su verdugo. Claudio Bravo, Mauricio Isla, Alexis Sánchez, Gary Medel y Arturo Vidal surgieron en ese seleccionado y lideraron luego la generación dorada del fútbol chileno que ganó dos Copa América en 2015 y 2016. Algunos están hoy en la Copa América de Estados Unidos, aún protagonistas de una selección que se quedó sin recambio.

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    Bielsa, por su parte, lidera un nuevo desafío en Uruguay. Empezó con el pie derecho ante Panamá y se espera que continúe así hoy jueves ante Bolivia, una de las selecciones más débiles del continente, que será el rival del segundo partido del grupo C. “Hay una presunción de superioridad previa, por algo los sorteos se hacen como se hacen, pero después hay que demostrar en la cancha que esa categorización previa es real”, admitió Bielsa en conferencia de prensa sobre el favoritismo de Uruguay en la Copa América.

    En esas conferencias de prensa —los únicos momento donde dialoga con los medios de comunicación— Bielsa se muestra confiado del nivel de Uruguay y no presume de falsa humildad. “Creo que un equipo que está preparándose debería haber tomado el partido de hoy con su máximo poderío”, criticó el 5 de junio al entrenador de México, Jaime Lozano, luego de que en un amistoso esa selección pusiera suplentes y fuera fácilmente goleada 4-0 por Uruguay. “Yo tengo la expectativa de que la suma de partidos vaya puliendo algunos aspectos que, por ejemplo hoy, permitieron que un rival claramente inferior a Uruguay dominara 15 minutos de un partido”, analizó el domingo 23 tras la victoria ante Panamá.

    El rival más complicado en la Copa América será en la primera fase el local Estados Unidos, desde hace tiempo el mejor equipo de la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf). En un plantel de 26 jugadores solo tiene a tres que pertenecen a la liga local, la Major League Soccer (MLS), el resto compite en Europa y en instituciones de peso como el AC Milán, la Juventus, el Chelsea, el Mónaco y en equipos de segundo orden de la Liga de España y la Premier League de Inglaterra. El ranking de la FIFA incluso tiene a Estados Unidos (11°) por encima de Uruguay (14°), que pese a su gran presente está también detrás de Argentina (1°), Brasil (4°) y Colombia (12°).

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    Uruguay derrotó 3-1 a Panamá en su debut por la Copa América.

    Uruguay derrotó 3-1 a Panamá en su debut por la Copa América.

    Otro rival puede ser el calor y la humedad. Uruguay, como exige Bielsa, mantuvo un constante ritmo de ataque y de presión para recuperar la pelota en los primeros 45 minutos contra Panamá, en un partido disputado a la noche en Miami. En el segundo tiempo la selección sintió ese desgaste. Ronald Araújo, un defensor del Barcelona reconocido sobre todo por su preponderancia atlética, tuvo que ser sustituido en el entretiempo tras sentirse mareado y deshidratado.

    “El clima también influyó, había mucha humedad, era difícil administrar la energía”, dijo Bielsa luego del partido para explicar el bajón futbolístico que tuvo su equipo. Hoy con Bolivia el partido será en Nueva Jersey a las 22.00 de Uruguay (21.00 de Estados Unidos), con un pronóstico de 16° y 52% de humedad, pero el lunes 1o ante Estados Unidos se jugará en Kansas City (ubicado en el centro del país), donde el martes 25 un árbitro se desmayó en el triunfo de Canadá 1-0 ante Perú.

    Fue el juez de línea guatemalteco Humberto Panjoj quien se desplomó por un golpe de calor al cierre del primer tiempo, en un partido que comenzó a las 17.00, hora local, y que se jugó con temperaturas de 37° y una sensación térmica de hasta 40°. Panjoj no volvió a la cancha, pero según la agencia EFE ya está recuperado.

    La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), organizadora del evento, no emitió ningún informe sobre la situación ni tampoco respondió a cuestionamientos de futbolistas, entrenadores y periodistas que objetan la idea de realizar la Copa América en un país de la Concacaf y en pleno verano, en estadios con capacidad, arquitectura y hotelería de vanguardia pero que no en todos los casos cuentan con techo y aire acondicionado, como sí estaban equipados los escenarios de Catar en el Mundial 2022.

    La Conmebol sí destacó en un artículo el regreso de Bielsa a la Copa América, tras su amargo paso de 2004 en Perú: “Después de 20 años, el legendario entrenador argentino hizo su regreso triunfal a la competición. Uruguay deslumbró a los espectadores presentes con movimientos de ataque arrolladores. Una noche especial no solo para él, sino también para los fanáticos del fútbol de todo el mundo”.