De todos modos, Oddone señaló que el gasto previsto en el proyecto de Presupuesto —que toma como base lo ejecutado en 2024 y propone un incremento de recursos de US$ 240 millones a lo largo del quinquenio— es moderado. Según contó, algunos ministros pretendían que se dieran asignaciones 10 veces mayores.
Con lo planteado, el gasto en relación al Producto Interno Bruto (PIB) se mantendrá “estable” o “congelado” hacia el 2029, sostuvo el jefe del equipo económico. “Eso, créanme, es también parte del ajuste que estamos haciendo, tiene que ver con una situación que nos llevó, en tanto no tenemos una mirada negativa de (aumentar) los ingresos, a tener que recorrer ese camino. No es lo que yo hubiera querido. De hecho, yo dije en campaña que los ingresos tributarios, que la presión fiscal no iba a aumentar, y la presión fiscal está aumentando. Eso está ocurriendo. Yo me hago cargo de eso. Yo dije que no iba a ocurrir y está ocurriendo. Y está ocurriendo porque en el escenario al que nos enfrentamos —uno toma las decisiones cuando las tiene que tomar—, entre todos los males, el ser incoherente con lo que dije era lo que menos me preocupaba. Porque si pretendiendo ser coherente con lo que dije, yo no hacía lo que tengo que hacer, estamos en un gran problema, todos los uruguayos están en un gran problema”, afirmó.
Agregó: “Hay gente a la que le gustará, hay gente a la que no le gustará, pero lo que no puedo hacer es decir: 'Ah, yo como soy coherente y no dije que no iba a hacer tal cosa y no la hago'. Ya tuvimos problemas por esto. Yo no quiero poner ejemplos, pero tuvimos problemas en la década del noventa, cuando prometimos cosas que no podíamos prometer. Y tuvimos problemas recientemente cuando prometimos cosas que no podíamos prometer. Yo me hago cargo de haber hecho un comentario que no correspondía, porque yo, como candidato a ministro de Economía no debía haber hecho (ese comentario asumiendo que no habría suba de impuestos), y eso ocurrió”.
Oddone aclaró que la tendencia de incremento de la presión fiscal en Uruguay no es algo de ahora: “No es que nosotros venimos a hacer una política de incremento de ingresos sobre el Producto, cambiando lo que ocurrió en el pasado reciente. En Uruguay, los ingresos como porcentaje del Producto (…) es una política que ha venido ocurriendo y no estamos acelerando ese crecimiento en el período nuestro".
Los cambios impositivos
La “consolidación fiscal” propuesta es, a lo largo del quinquenio, por el equivalente a 1,5 puntos del PIB. Una mitad responde a la “mejora de eficiencia” esperada en la Dirección General Impositiva, y el otro 0,75 punto del Producto es por el efecto recaudatorio previsto por los cambios tributarios planteados en el articulado. Estos, según Oddone, suponen “localizar impuestos que ya se pagan, que no son nuevos en el territorio uruguayo", junto a "ajustes técnicos —si quieren decir aumento de impuestos, aumento de impuestos o cambios impositivos; yo creo que no es así, lo voy a defender siempre—: el 0,15 (puntos el PIB), que es el 20% de las modificaciones impositivas”.
El titular de Economía fundamentó la necesidad de plantear estos cambios tributarios.
Con el Impuesto Mínimo Complementario Doméstico propuesto, Uruguay estaría sumándose a “una tendencia global” que, dijo, piensa que “va a permanecer (…). Queremos pertenecer a la comunidad global, porque no somos una isla en el mar Caspio. No somos un paraíso fiscal. Somos un país con tres millones de habitantes. Tenemos que atraer inversiones a Uruguay siendo competitivos, pero no siendo tontos, porque son impuestos que ya se pagan; por lo tanto, yo los quiero localizar en territorio uruguayo para hacer cosas en Uruguay, sobre todo porque tengo una situación fiscal compleja”.
Admitió que varios de su equipo han dormido mal en las últimas semanas al evaluar este tema porque el paso propuesto “es un riesgo. Es más, yo he sentido en las últimas semanas que es como un avión cuando ya ingresó en una pista de despegue en un punto de no retorno. Habíamos llegado a una decisión en la que en el momento que divulgáramos esto, lo que estaba atrás no existe más; salvo que, por supuesto, el Parlamento decida una cosa totalmente diferente, algo que puede ocurrir. Sabemos que esto es complejo, pero estamos convencidos de que esto es el camino correcto que Uruguay ha venido siguiendo, no ahora”.
Para Oddone, la opción de quedarse “quietitos” frente a los cambios en la tributación internacional “no es (el) mejor camino en estas circunstancias, entre otras cosas (...) porque la situación fiscal no me lo permite”.
Defendió, también, los “ajustes técnicos —entre comillas—” propuestos al Impuesto a las Rentas de las Personas Físicas (IRPF), en el entendido de que buscan “otorgar equidad horizontal”. Alegó: “Para nosotros es crucial (…) asimilar el tratamiento de la ganancia de capital en el exterior con las inversiones locales” porque, en la situación actual, se está “fomentando la inversión exterior; fomentando a que la plata se vaya para afuera”, explicó. “¿Quiero decir que con esto yo estoy haciendo que la gente invierta obligatoriamente acá? No. Yo no hago un corralito para que la gente invierta acá y no se pueda ir, pero tampoco hago lo contrario. ¿Qué digo? Si pones afuera no pagás y si pones acá pagás; ¡es de locos! ¿Cuál es la razón por la que esto está? ¿Porque los hacedores de política que precedieron a este gobierno eran tontos? En absoluto. ¿Qué pasó de 2011 a la fecha que fue la última vez que cambió esto? Hubo varios cambios, entre los cuales están los tratados de intercambio de información automática o los tratados de intercambio bilateral de información que permiten hacer esto hoy que no se podía hacer con facilidad en el pasado”, añadió.
Un segundo cambio relacionado con el IRPF es también equiparar el tratamiento para las rentas que derivan de arrendamiento de inmuebles en el exterior. Ejemplificó: “Tengo un apartamento en Montevideo, en Colonia, en Florida, en Paysandú, o una casa; lo alquilo, pago renta. Tengo un apartamento en Miami, no pago renta. ¿Por qué? Nosotros lo que queremos hacer es gravar las rentas que derivan de las propiedades inmobiliarias de la misma manera acá que en el exterior. Por eso estamos hablando de equidades” mediante estas “readecuaciones tributarias, que no fueron implementadas en el pasado por razones de complejidad de implementación”.
El ministro insistió en cuanto a que este cambio no es “dramático” ni se está “alterando la regla del juego del mercado uruguayo”.
Temu y la “guerra comercial”
Otra innovación propuesta en el proyecto de Presupuesto implica gravar con IVA de 22% las encomiendas con franquicia aduanera y elevar el monto de estas compras a US$ 800 anuales por persona física, para proteger al sector comercial tradicional y, al mismo tiempo, darle libertad a los consumidores. Para Oddone, este cambio es necesario dada la estrategia “espuria” que está detrás del crecimiento de la plataforma de e-commerce china Temu en Uruguay.
“Efectivamente, esto es un problema" porque a "un economista” lo “pone en un enorme dilema, que es la protección versus la no protección; el consumidor versus la empresa", reconoció. Con su equipo se decantaron por proponer gravar estas compras web con IVA dado que "hay un fenómeno de naturaleza espuria que está ocurriendo”. La interpretación del equipo económico es que “hay una vocación en el marco de la guerra comercial de fidelizar, de penetrar mercados, de acostumbrar a pautas de consumo o a productos de diseño de un lugar y con eso subvenciono” para “regalar un producto” y venderlo “por debajo del costo. Eso es lo que está ocurriendo y por eso es que los envíos subieron a casi un millón el año pasado con más de 650.000 usuarios” como parte de un fenómeno que ahora, dijo Oddone, es “aluvional”. Insistió: “hay un booming de compras, producto de un evento que no es de mercado” por un “precio” que se “está totalmente fuera de la realidad”.
“Nosotros no podemos desconocer que ese tejido empresarial da trabajo (...) pero al mismo tiempo tampoco podemos ponernos el balde de que hay un acceso a bienes que eventualmente en Uruguay no se tienen y que por lo tanto como no hay forma de tratarlo específicamente, lo que hacemos es una solución muy uruguaya: al medio. ¿Qué hacemos? Más franquicia pero con impuesto”, resumió.
Los impuestos y la caja
El ministro de Economía informó los efectos de recaudación esperados con las modificaciones impositivas propuestas, que en total son unos US$ 600 millones o 0,75 puntos del PIB.
La adaptación del impuesto mínimo global se espera que genere US$ 360 millones que, si se aprueba en la ley de Presupuesto, se recaudarían en el ejercicio de 2027 (porque se devenga en 2025). También desde ese año el fisco podría percibir US$ 120 millones por el impuesto a los dividendos para empresas uruguayas de accionistas o socios de una empresa que en el exterior está gravada.
El IRPF a los incremento de capital en el exterior aportaría US$ 55 millones por año.
El IVA a las encomiendas recaudaría aproximadamente US$ 40 millones, a su vez que “otros cambios menores” aportarían una recaudación de US$ 25 millones.
Embed - Ley de Presupuesto: las principales propuestas de cambios en los impuestos