Pero esa lista no llegó, pese a que la convocatoria al Parlamento había sido fijada una semana atrás. “Tenían tiempo para prepararla y traerla, no la quisieron dejar”, afirmó Satdjian, quien fue subsecretario de Salud en el período de gobierno anterior, cuando la sesión de la comisión se acercaba a las cuatro horas.
Justo antes de que la presidenta de la comisión, la colorada Nibia Reisch, pidiera un cuarto intermedio para apaciguar los ánimos, caldeados por intercambios bastante vehementes, el legislador había ironizado con que los directivos de ASSE, encabezados por su presidente, Álvaro Danza, tenían “un séquito afuera” de la sala de sesión, en referencia al importante número de asesores que llevaron, pese a lo cual “no habían sido capaces” de traer ese listado.
Luego de reiterados pedidos de los diputados convocantes —Satdjian y el también nacionalista Amin Niffouri— de que se entregara esa lista, el vicepresidente de ASSE, Daniel Olesker, respondió que “en la medida que haya un pedido de informes, nosotros vamos a dar los cargos y las personas que altaron y bajaron”. La exigencia de hacer un pedido de informes para acceder a esta información generó, si cabía, más enojo a los blancos.
Y pese a que fuentes políticas indicaron que la información reclamada sería enviada a los parlamentarios el miércoles, eso tampoco ocurrió.
La reestructura
Durante las cuatro horas de sesión hubo varias alusiones con nombre y apellido (como al gerente general de ASSE, Federico Martiarena, y a la vocal, Marcela Cuadrado, por parte de Satdjian, ambos presentes), pese a que se había pedido que esto no ocurriera. Y hubo otras tan evidentemente direccionadas que no precisaban nombre (al expresidente de ASSE Leonardo Cipriani, por parte del diputado frenteamplista Juan Gorosterrazú; al exdirector de la Regional Sur Blauco Rodríguez, por parte del representante Luis Gallo; ambos ausentes). Además, hubo interrupciones y chicanas varias, y tanto los convocantes como los convocados se sustentaron en las fortalezas de sus relatos, los mismos que luego repetirían ante la prensa, convencidos de ser los ganadores del debate. Tal como ocurrió en la administración anterior, todo lo referido a ASSE fluctúa entre la restauración y el desastre, según hable el gobierno o la oposición.
La convocatoria a las autoridades de ASSE, recordó Reisch al inicio de la sesión, fue para que la delegación informara sobre la cuestionada decisión de aumentar salarios en puestos gerenciales y crear nuevos cargos. “Les voy a pedir a todos los que estamos acá que nos remitamos estrictamente a estos dos puntos”, pidió la diputada colorada. Eso, desde el arranque, quedó claro que quedaría en las buenas intenciones.
Danza arrancó su exposición hablando de “la organización desordenada, sin rumbo claro” que era ASSE al momento de asumir. Destacó que en este tiempo se redujo 8% la cantidad de personas en lista de espera (421.278 a marzo de este año) y que hoy ya no hay “farmacias con faltante crítico de stock” en toda la estructura del mayor prestador de salud del país en número de usuarios (casi 1,5 millones y 900 puestos asistenciales).
Asimismo, enumeró cambios en el organigrama ocurridos en el período anterior, durante la presidencia de Leonardo Cipriani. A pedido de Reisch, se dirigió hacia los puntos consultados, indicando que se reducen de 18 a 10 las dependencias de la Gerencia General, se crea la Subgerencia General (que, según dijo, ya existía en los hechos) y se realizan distintas reestructuras en el área de recursos humanos. El “corolario” de esa reestructura es un ajuste salarial por aumento de carga horaria a cuatro gerentes, y el incremento a 10 adjuntos en el entorno del 15%.
Informe Reestructura ASSE 22 julio 2025
El primer bosquejo de la reestructura, que ASSE distribuyó entre legisladores del Frente Amplio poco después de que el tema tomara luz pública el miércoles 9, señalaba que esos 14 aumentos salariales sumaban $ 768.526 al mes, un incremento del 32,5% respecto a las remuneraciones existentes. Estos, como había anticipado Danza en una conferencia de prensa el viernes 11, fueron revisados. El detalle entregado el martes en la comisión reduce esos aumentos a un total de $ 356.596 mensuales, un 15,1%. Los aumentos de más de $ 100.000 para algunos cargos fueron reducidos a unos $ 25.000.
En su intervención, el diputado frenteamplista Federico Preve apuntó directamente a las “inconsistencias” de su colega Satdjian, quien deslizó que esos aumentos habían sido reducidos por presión de la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP). “Al principio preguntó si la medida era porque los gremios habían reclamado, pero al final preguntó si se había consultado a los gremios, porque si no, se estaba en falta. Entonces, ¿con qué Satdjian me quedo?”, se preguntó.
Los cuestionamientos
A su turno, el exsubsecretario de Salud se dedicó a cuestionar afirmaciones vertidas desde el oficialismo. “Esto es como en el fútbol: cuando a uno le va mal y lo echan, quiere llevarse a uno”, afirmó señalando que el gobierno “embarra la cancha” porque “no puede explicar los hechos”. Señaló que es “bueno” dar a conocer estos aumentos para que “cada enfermera, cada médico, cada licenciado o cada auxiliar” de la estructura de ASSE los conozca. “Dijeron que estaba todo mal y quisieron empezar a ordenar por el escritorio en vez de por el consultorio”, ironizó.
Luego del cuarto intermedio, en el cual Reisch pidió que se bajara el tono advirtiendo que podía suspender la sesión, Satdjian señaló que “el famoso cien faltante”, en referencia a los cien medicamentos que según el gobierno no estaban en las farmacias de ASSE, en realidad refería a un centenar de fármacos que no se encontraban en el depósito de la Red de Atención de Primer Nivel (RAP) Metropolitana. “No fueron honestos”, subrayó. También criticó que la actual administración “recortó la Dirección de Niñez y Adolescencia”.
Sobre estos puntos, el gerente general Martiarena precisó sobre la “importancia” de la RAP Metropolitana, que atiende a casi 500.000 personas y abastece a 30 policlínicas y 30 farmacias; sobre lo segundo, habló de “estructuras buenas” que hay que potenciar “porque quedaron cortas, están desabastecidas y los niños no pueden acceder a lo que necesitan”.
Al final del día, rodeado por sus compañeros del directorio y los tres legisladores frenteamplistas de la comisión, Danza aseguró en rueda de prensa que la reunión se dio “en muy buenos términos” y que se aclararon “totalmente” los alcances de la reestructura. Sobre los 133 cargos cesados de ASSE central, “muchos de ellos cargos de confianza”, señaló que estos eran puestos “administrativos y de servicio”, que “no comprometen funciones asistenciales”.
Las explicaciones de las autoridades no conformaron a los legisladores convocantes, quienes luego de la reunión pidieron que ASSE dejara sin efecto la reestructura gerencial al no haber traído, según expresaron, el sustento de ese “supuesto” ahorro. La ausencia del listado centró sus críticas. Que la FFSP no cuestionara la pérdida de cargos no asistenciales, más la imposibilidad de que semejante recorte no afecte el servicio, alimenta las suspicacias, señaló un dirigente opositor.
“¡No sea atrevido!”, dijo diputado blanco ante críticas a Cipriani
Un momento particularmente tenso de la sesión fue cuando el diputado frenteamplista Gorosterrazú alabó a los actuales directivos de ASSE. “Me alegro de que los que estén al frente de ASSE sean compañeros y compañeras que son trabajadores de la salud y de la salud pública de ASSE. Por eso, hay que reconocer lo que significa que un profesor grado 5 se dedique a presidir ASSE, que también esté en el equipo del directorio un exministro de Salud y de Desarrollo Social, una profesora de la universidad que fue presidenta de Medicina Rural y es profesora en Salud Familiar y Comunitaria, también del interior. Que el gerente general, que también tiene su larga trayectoria y que incluso se mantuvo con el anterior gobierno en su cargo en el Hospital Pasteur, esté destinado cien por ciento a ASSE. En vez de traer al presidente de un prestador privado, que después sabemos lo que puede llegar a pasar”, señaló en referencia a Cipriani, expresidente de ASSE en el anterior gobierno.
Eso motivó airadas protestas del diputado nacionalista Rodrigo Goñi, quien fue uno de los presentes en calidad de asistente. “¡No sea atrevido!”, gritó en más de una ocasión. En tres oportunidades la presidenta de la comisión le tuvo que pedir silencio. Cuando se le concedió la palabra, dijo que solo pretendía “reclamar respeto” a Cipriani, “persona que redujo su salario sustancialmente para venir a servir al Estado”.
“Me corresponden las generales de la ley, porque le puedo asegurar al diputado Goñi —a quien no conozco y él a mí tampoco— que también dejé mucho por venir a trabajar acá”, dijo de inmediato el presidente de ASSE.