OpenAI comenzó a implementar en Estados Unidos y Europa una versión de ChatGPT exclusiva para adolescentes. Esta nueva herramienta incluye, entre otras cosas, restricciones sobre contenidos sensibles y un modo educativo, en un contexto en el que las regulaciones sobre la IA se están endureciendo. En Norteamérica, el grupo enfrenta 18 denuncias que acusan, entre otras cosas, a su chatbot de fomentar ideas suicidas entre los jóvenes