En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Los autos estaban estacionados en un raro orden, como si el azar hubiese dado el último empuje y la última indicación a cada conductor. En la entrada no había nadie conocido. Fui directo al quincho y pedí un choripán y un vaso de vino. Una inmundicia el choripán, y el vino tenía hormigas. Muy preocupado deambulé entre un público con los rasgos apenas dibujados en el rostro. ¿Es posible que no conociera a nadie? En el escenario, recortado contra una cortina roja que ondeaba por el viento, irrumpió un enano con gruesas patillas (no era un tipo bajito, era un enano), al tiempo que sonaban unos lejanos platillos de charleston. El enano, ligeramente parecido a Pedrito Rico y disfrazado de Papá Noel, tomó el micrófono. Le dio unos golpecitos para comprobar el audio, tic-tic-tic, y luego intentó articular algo que no se terminaba de configurar. Abrió más la boca para aclarar las ideas, pero nada. Oscuridad en esa boca, tal vez un pozo negro. Dios, que no cante, pensaba. No había sonido, o no había voz, hasta que, como si el mensaje saliese desde el fondo del mar y con muchos graves, anunció: Nou hay festivoual. Noo-uu.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Vaya pesadilla. Me desperté bañado en sudor e inmediatamente llamé a Francisco Yobino, el creador y director general de todo este asunto musical. Tranquilo, me dijo, claro que tenemos Festival Internacional de Jazz de Punta del Este, y la 29 a edición será entre el 4 y el 8 de enero de 2025. Y me mandó el programa por mail. Así me volvió el alma al cuerpo y las cosas aterrizaron en su lugar. Los hermosos campos de Punta Ballena donde tienen que estar, bajo un cielo melancólico y no encerrados en un opresivo teatro diseñado por David Lynch, y la finca El Sosiego en el lugar de siempre, cobijada por las vacas y los grillos. Y música, damas y caballeros, que es lo que nos queda para combatir a la parca, a la estupidez y al maldito enano disfrazado de Papá Noel.
Cinco días a tres conciertos diarios desde las 20 horas, como hace más de un cuarto de siglo. ¡Más de un cuarto de siglo! Pero vayamos al menú.
Popo-Romano-adhoc-fotos.jpg
¿Usted desea un clásico? Pues bien, el sábado 4 tenemos al quinteto los Amigos de El Sosiego, banda compuesta por Popo Romano en contrabajo, Nicolás Mora en guitarra, David Feldman en piano, Diego Urcola en trompeta y Julian Miltenberger en batería. Esta vez rendirán homenaje al sello CTI Records, fundado por Creed Taylor, que en los 70, cuando el jazz estaba en peligro, grabó a señores como Ron Carter, Freddie Hubbard, Chet Baker y Stanley Turrentine, entre otros. El quinteto repetirá el plato para los Reyes el lunes 6.
A segunda hora del sábado será el turno del guitarrista noruego Hans Mathisen, que estará acompañado por el pianista Cliff Korman, el contrabajista Augusto Mattoso y el baterista Kiko Freitas. Mathisen tiene un sonido de guitarra que se podría englobar dentro de la onda ECM, esto es, un jazz paisajístico, de narración delicada, acorde a la naturaleza circundante. Según el programa, rendirá tributo a los grandes músicos brasileños. Su cuarteto también abrirá la jornada del domingo 5 y del miércoles 8, y estará a segunda hora el lunes 6.
Cierra la noche del sábado el notable pianista cubano Elio Villafranca, que estuvo en la edición pasada y fue uno de los grandes momentos del festival. Lo secundarán el saxofonista Mark Gross, el contrabajista Russell Hall y el baterista Tony Jefferson. Pero también estará en el escenario la cantante estadounidense Brianna Thomas, por eso el programa anuncia un homenaje a Nina Simone. Tranquilo, como me dijo Yobino, esta gente viene con ganas de hacer lo que mejor sabe: si a usted lo detuvieron en la carretera por culpa del espirómetro (viejo, ¿también toman a la ida?) y no pudo llegar para el sábado, tendrá su chance de escucharlos el lunes 6, el martes 7 y el miércoles 8.
Cuba viene por dos, porque también tendremos al trío de la pianista Camila Cortina, que tocará el domingo 5, con el soporte del bajista israelí Noam Tanzer y del baterista Julian Miltenberger, oriundo de Filadelfia. El jazz no tiene fronteras, como el delito. Y el trío de Cortina, que promete hacer clásicos de Thelonious Monk, repetirá el martes 7, esta vez con un homenaje a las composiciones del gran Wayne Shorter.
AFP__Paquito-D-Rivera.jpg
Paquito D'Rivera
Frazer Harrison/Getty Images vía AFP
¿Y Paquito? Por supuesto, su banda está programada para el cierre del domingo 5, y tampoco tiene fronteras porque la integrarán el vibrafonista uruguayo Maxi Nathan, el pianista Lucas Ferreri (habitual de las veladas en el restaurante), más Noam Tanzer y Julian Miltenberger. Tocarán música de Benny Goodman y Lionel Hampton. Paquito D’Rivera pondrá el broche del festival el miércoles 8 tirando el escenario por la ventana al evocar a los inmortales Tito Puente y Tom Jobin. Esta vez estará acompañado por Camila Cortina, Diego Urcola y el percusionista Hansel Torres, además de Tanzer, Miltenberger y nuestro Maxi Nathan.
La cita, entonces, es allá, en la finca El Sosiego. Seguro que los autos estarán estacionados en orden. Seguro que habrá conocidos en la puerta. Seguro que nos inundará al ingresar el exquisito aroma de la carne asada y que el color del vino será el adecuado. Pero lo más seguro de todo es que habrá un abundante y maravilloso despliegue de esas partículas infinitamente pequeñas que viajan por el aire y llamamos jazz.