• Cotizaciones
    martes 04 de junio de 2024

    “Uso excesivo” de la cárcel: casi 9.000 presos tienen penas menores a los tres años

    En Naciones Unidas, el comisionado parlamentario penitenciario, Juan Miguel Petit, presentó estadísticas propias para argumentar a favor de las medidas alternativas a la cárcel

    Entre los representantes de la delegación estuvo el comisionado parlamentario penitenciario, Juan Miguel Petit, encargado de asesorar al Poder Legislativo en el cumplimiento de la normativa sobre personas privadas de libertad. En su exposición de unos cinco minutos, Petit remarcó en Naciones Unidas la necesidad de ampliar las medidas alternativas y sustitutivas de la prisión, como el arresto domiciliario y las tareas comunitarias, para evitar un sistema penitenciario sobrepoblado.

    “La solución al desafío penitenciario es la instalación de un sistema de medidas no privativas de libertad para ciertos delitos”, dijo, insistiendo sobre un planteo que impulsa desde que ocupó el cargo en 2015.

    Además, el comisionado presentó datos nuevos, procesados por su equipo de trabajo, que revelan que el 15% de los reclusos tienen penas menores a tres años de prisión, el 20% penas menores a los dos años y el 19% penas menores al año. Los datos, que no incluyen información detallada sobre los delitos cometidos en esos casos, se calcularon con base en la población carcelaria de 2022, aunque el equipo del comisionado estima que los porcentajes son representativos de la situación actual. A juicio de Petit, el alto número de penas leves refuerza la idea de que es posible, y deseable, reducir la población carcelaria con una mayor implementación de medidas alternativas.

    “El hacinamiento afecta seriamente la rehabilitación en la mayoría de los establecimientos. Todos sabemos que la constante construcción de cárceles no es la solución. Parece aceptado por la mayoría de los actores que construir cárceles con un aluvión de más personas privadas de libertad será un camino interminable y muy costoso en todos los sentidos”, planteó, en respuesta a la estrategia del gobierno que apuesta a incrementar la capacidad y cantidad de las cárceles.

    De todas formas, valoró como “muy positivo y muy necesario” el apoyo que desde 2022 el Ministerio del Interior ha dado a la implementación de medidas alternativas. También destacó la revisión de las normas procesales penales —por ejemplo, lo referente a la redención de penas— por parte de distintos actores políticos y el involucramiento del Ministerio de Desarrollo Social en la reinserción social de personas liberadas.

    Uso excesivo

    La tasa de prisionización global pasó de 135 personas cada 100.000 habitantes en 2000 a 386 en 2021, de acuerdo a datos de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito. Uruguay, con su población carcelaria actual, tiene una tasa de 424 presos cada 100.000 habitantes, lo que lo ubica entre los 10 países con más presos del mundo, junto con El Salvador, Cuba, Ruanda, Turkmenistán, Samoa Americana, Estados Unidos, Panamá, Guam y Palaos.

    El aumento de la cantidad de prisioneros en el país está en sintonía con la realidad de América Latina; a diferencia de América del Norte, África subsahariana y Europa del Este, la región experimentó en las últimas dos décadas un aumento generalizado de sus tasas de encarcelamiento, en algunos países incluso de hasta el 68%. “Aunque la retención de presuntos delincuentes debería ser una medida de último recurso, muchas personas privadas de la libertad son detenidas sin sentencia”, indica un reporte de 2021 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.

    Consultado por Búsqueda, Petit afirmó que en Uruguay se aplica un “uso excesivo de la cárcel”, algo que queda demostrado por el hecho de que el 55% de los privados de libertad (unas 8.600 personas) fue enviado a prisión pese a tener penas menores a los tres años. “La cifra es muy ilustrativa y permite validar las preguntas de si se está encarcelando de más y para qué se encarcela. Necesitamos otro tipo de tratamientos alternativos a las cárceles, o cárceles más específicas para personas con penas leves”, propuso.

    En Ginebra, antes de la presentación de Petit compareció Luis Mendoza, el director del Instituto Nacional de Rehabilitación, quien también manifestó que “el hacinamiento se ha acentuado por el incremento sostenido de la población penitenciaria”. Mendoza informó que desde marzo de 2020 la población penitenciaria femenina aumentó 91% y representa actualmente el 8% de las 15.767 personas que integran el sistema carcelario uruguayo. Petit añadió que, desde 2019 a 2024, la tasa anual de crecimiento de las mujeres privadas de libertad femenina es el doble o el triple que la de los hombres —según el año de comparación—, “lo que lleva a que el hacinamiento de la mujeres sea mayor”.

    Información Nacional
    2024-05-09T01:20:00