Brasil continuará siendo líder de exportaciones de carne vacuna a nivel global en 2023, “proyectamos 1,97 millones de toneladas embarcadas, el segundo mayor volumen de la historia, solamente 0,9% por debajo del récord de 2022”, dijo a Agro de Búsqueda la economista y socia fundadora de la consultora brasileña Agrifatto, Lygia Pimentel.
Para los próximos tres años la expectativa es de “consecutivos avances anuales, por una consolidación del mercado asiático, junto a una menor participación de Estados Unidos en el comercio global de carne vacuna”, indicó.
Pimentel comentó que se proyectan embarques de “2,15 millones de toneladas en 2026, considerando un escenario base”. Señaló que “se podría alcanzar 2,28 millones de toneladas en un escenario más optimista y 2,03 millones de toneladas en uno más pesimista”.
Actualidad de Brasil
La economista sostuvo que el mercado cárnico para Brasil “está un poco parado; creció mucho en los últimos años, pero ahora está detenido”. Indicó que entre marzo y abril “paramos de exportar a China”, por la aparición de un caso atípico de vaca loca. El país asiático representa casi el 60% de las exportaciones de carne brasileñas. “Estamos perdiendo 7% de volumen (de exportaciones a China) en comparación con 2022, que fue un año récord histórico para la carne vacuna”, apuntó.
Por otra parte, la analista informó sobre el crecimiento de 36% en las exportaciones a Chile, la caída de 6% a Estados Unidos y 49% a Egipto. “Estos son nuestros clientes más importantes y estamos en la fase de reacomodar los volúmenes exportados”, dijo.
Caída de precios del ganado
La economista brasileña señaló que los precios de los ganados cayeron 12% en agosto y que en el acumulado anual la baja es de 20%. “La situación del productor es una tragedia. En setiembre se recuperó un poco, pero llegó a perder más de 30% en el año. La situación es mala porque cuando los precios subieron de manera exuberante, en 2021 y 2022, el productor invirtió mucho en ganadería y mantuvo las hembras en el rebaño. Ahora tenemos una producción más grande y los precios están sufriendo mucho”, explicó.
Agregó que “hay mucha oferta, el mercado doméstico está muy débil y el nivel de deudas de la población llegó a un récord histórico de 78%. Eso quiere decir que la gente tiene una mayor parte de su salario comprometido” y eso “limita el consumo”.
Pimentel también comentó que luego de la pandemia la clase media y baja de Brasil volvieron a los consumos de 2005, algo que calificó como “una tragedia”.
“El salario mínimo cayó en relación a la posibilidad de compra de la canasta básica. Las clases altas consumen cuanta carne quieren, pero la población más pobre se queda limitada en el consumo”, detalló.
Argentina
El productor y trader argentino de carne, Fausto Brighenti, dijo que el mercado cárnico está “tranquilo y poco demandado. Salimos de lo peor que fue junio y hubo algún pequeño repunte en julio, quedó en una meseta en agosto y ahora en setiembre, cuando pensamos que iba a estar mejor, está lejos de lo que supo ser”.
Sostuvo que “hay precios bajos –en términos relativos– y una demanda muy tranquila” y que “sigue habiendo mucho stock (de carne vacuna) en China y poca demanda”. Comentó que “en mayo estuvimos recorriendo mercados en distintas ciudades de China y vimos que hubo una lentitud en la rotación de la mercadería, producto de la baja en el consumo” debido a la pandemia del Covid-19.
“China está viviendo problemas económicos que nos afectan a quienes estamos en el mundo de la carne, pero también es una realidad que sigue importando un récord histórico en volumen. En Argentina a esto se le adiciona tener una brecha cambiaria y cortes prohibidos para exportar, cupos, entre otros”.
Mayor consumo en China
Brighenti destacó que “la carne vacuna se posicionó en la dieta de los chinos de una manera muy fuerte”, y que hoy es “un patrón de consumo”.
Señaló que “hoy China consume un promedio país de 6,5 kilos (de carne vacuna) por habitante por año. La proyección dice que va a crecer a 10 kilos por habitante por año, y este creciente consumo solo lo va a poder abastecer con importaciones. China se autoabastece en un 70% y el restante 30% lo importa”.
Analizó que “si este crecimiento se da”, China tendría que importar “2 millones de toneladas más por año. Eso es una garantía para los países del Mercosur. Más allá de los precios que haya en China, podemos pensar que en los próximos años ese va a seguir siendo el principal mercado. Hoy China tiene un 35% de participación en el mercado mundial de la carne y creemos que esto vino para quedarse”.
El productor señaló que la problemática argentina radica en que “tenemos poca competitividad y con eso se nos hace más cuesta arriba”. Brasil, por otro lado, “es una locomotora en lo que refiere a exportación. Tenemos hasta trabas para pagar los fletes. Si pudiéramos sacar algunas de esas trabas nos podríamos acercar un poco a la competitividad, para parecernos un poco más a Brasil”, consideró.
Brighenti también planteó que “si Argentina tuviera un solo dólar sería un poco más competitiva y podría, incluso, tener récord de exportación, con más de 1 millón de toneladas, como se cree que se puede tener el año que viene”.
Agregó que “estamos a muy poco de lograr este récord porque si en vez de tener los siete cortes prohibidos tuviéramos libertad para exportar, probablemente lo habríamos superado. Creo que hay un consenso, que gane quien gane (las elecciones), Argentina no puede seguir con una brecha del 110%. Hay que unificar el tipo de cambio. No podemos seguir teniendo trabas para exportar”.
Además, destacó “la buena noticia que China autorizó a Argentina a venderle menudencias bovinas y porcinas. Eso va a incorporar a la cadena un valor agregado extra, y va a tener influencia en el precio del kilo vivo del ganado. Creemos que eso va a derramar en la cadena al productor”.
Los cortes de alto valor
Consultado sobre qué sucede con los cortes de mayor valor en el mercado chino, recordó que China estuvo cerrada al turismo durante tres años, por la pandemia, y que los cortes de alto valor “en su mayoría se venden en la hotelería”.
Brighenti señaló que “todos están intentando captar ese nicho de alto valor”, que “tiene mucho que crecer”. Opinó que “el año que viene se va a poder desarrollar más ese nicho que históricamente lo trabajó muy bien Australia. No olvidemos que la carne australiana paga la mitad de impuestos que la carne del Mercosur, eso le aumenta la competitividad. Además, Australia está a 12 días (de flete) y nosotros a casi dos meses”.
Con relación a la composición de los proveedores, el trader señaló que “Brasil está con el número uno, con casi el 40% de la carne importada por China, luego Argentina con el 22% y Uruguay con 15% o 18%. “De Sudamérica le agregamos Bolivia y Chile (...) Sudamérica aporta casi el 70% del volumen de carne que compra China”, indicó.
Optimismo para el próximo año
Brighenti dijo que “para el año que viene soy muy optimista” en referencia a la producción y exportación de carne desde el Mercosur. “Creo que va a verse un crecimiento de valor de las exportaciones a Estados Unidos. Se habilitó México para Argentina, hay que ver realmente si se concretarán negocios, pero es un buen indicio tener más mercados abiertos”, valoró.
El empresario argentino opinó que “tenemos que seguir explorando el sudeste asiático. Creo que tenemos mucho por crecer en países como Vietnam, Tailandia y en toda esa región”.
Además, consideró que “tal vez podamos tener una recuperación de los precios y no sería extraño un aumento del 10%, 15% o 20% de acá a un año; pero son más deseos que otra cosa”.
Finalmente, dijo que “hay que entender que la economía china no está sólida como antes y que eso nos pega de lleno”.