Gustavo Penadés, un focus group y el impacto electoral que tendrá su caso

REDACCIÓN  

A fines de marzo se activó la bomba. Y entonces empezó a correr el reloj, la cuenta regresiva hasta la inevitable explosión. Pasó muy poco tiempo entre una cosa y otra. Pero hubo algunos hitos. La militante blanca Romina Celeste Papasso anunció en sus redes sociales que tenía una denuncia grave sobre abuso sexual y pedofilia que involucraba a un conocido legislador. Horas más tarde dijo públicamente que esa persona era Gustavo Penadés. Y el temporizador del explosivo pareció ir más rápido. La figura de Penadés, uno de los senadores más influyentes del Partido Nacional y el oficialismo, espada parlamentaria de la Torre Ejecutiva, se fue diluyendo entre señales confusas al inicio y evidencias contundentes en su contra al final de la trama. Hasta que un día detonó.

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