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    martes 18 de junio de 2024

    La fiesta de la independencia en Argentina: Cavani, Mirtha Legrand y el fenómeno Milei

    La recepción en la residencia de Carlos Enciso en Buenos Aires se financió en parte con empresas privadas y supuso un gasto de unos US$ 11.500

    Es fecha patria. Se celebra un nuevo aniversario de la Declaratoria de la Independencia de la Provincia Oriental ocurrida el 25 de agosto de 1825. Y una parte de la población de Uruguay parece emular en este feriado nacional otra gesta patriótica grabada a fuego en los libros de historia: el Éxodo. Cualquiera que haya pisado alguna terminal portuaria o de ómnibus durante este último fin de semana puede dar fe de la estampida. Más de 100.000 uruguayos aprovecharon los días de asueto, el tipo de cambio, la devaluación de la moneda argentina y cruzaron a Buenos Aires a disfrutar las mieles del vaivén económico: el viento que hoy sopla a favor en esta orilla del Río de la Plata.

    En la avenida Figueroa Alcorta, en el límite de Palermo Chico y la Recoleta, está la residencia del embajador de Uruguay en Argentina. Una majestuosa edificación proyectada en 1937 por encargo del empresario yerbatero Carlos Mendes Goncalves al arquitecto húngaro Jorge Kálnay, el mismo que diseñó el Estadio Luna Park. El mito dice que Eva Duarte de Perón veía esta casona, reflejo fiel del modernismo centroeuropeo, como la más linda de todo Buenos Aires. Y que, en 1948, el embajador uruguayo de turno, con visión y temor a una expropiación estatal, se apuró a comprarla en una subasta pública a $ 1.800.000 de la época. En esta mansión se celebra con todo glamour la fecha patria uruguaya en la República Argentina.

    No importa mucho el contexto, siempre hay algo de efervescencia política en Buenos Aires. Pero esta vez, a pocas semanas de las últimas elecciones primarias, las calles porteñas y su conversación están teñidas de la cuestión electoral. De lo que se viene. “¿Javier Milei? Gana por afano, olvidate”, dice con toda la convicción posible un taxista a Búsqueda sobre el último fenómeno social surgido de las urnas. Milei, el excéntrico dirigente libertario y ultraderechista, el del discurso antisistema, el enemigo del Estado y de la casta “chorra y parasitaria”, se quedó con el nada despreciable 30% de los votos argentinos. “El chabón jugó con la bronca de la gente”, continúa el chofer mientras avanza hacia la residencia del embajador uruguayo Carlos Enciso, anfitrión de la recepción por la Declaratoria de la Independencia. “No puede ser que en un país como este no se pueda comprar un pedazo de carne”, sentencia, dolido, el taxista antes de despedirse. Varios faros de luz iluminan la suntuosa casona, propiedad uruguaya, que reúne a personas vestidas de gala en la vereda esperando para entrar. Hay fiesta patria en la noche del 25 de agosto.

    Las escaleras de mármol de Carrara, con un destacado cuadro oficial sobre la pared lateral con la figura del presidente de la República, Luis Lacalle Pou, llevan a la planta principal de la casa, donde hay dos focos de atención que se roban el interés de las cámaras. La conductora de televisión argentina Mirtha Legrand y el jugador uruguayo de fútbol Edinson Cavani, flamante incorporación de Boca Juniors, soportan juntos a pura sonrisa la metralla de flashes y el asedio de los periodistas de espectáculos. Detrás de ellos vienen Enciso y su esposa, que los conduce a un elegante y reservado salón de estilo francés, con largos sillones y una biblioteca. Allí, con la actriz Juana Viale, la hermana del presidente, Pilar Lacalle Pou, y Alejandro Veroutis, representante de la humorista Fátima Flórez, actual pareja del candidato Milei, pasarán buena parte de la velada, apartados del resto de los invitados, en una improvisada y codiciada zona VIP. Durante la noche habrá un desfile de gente rogando entrar para tener su foto con Cavani, la estrella absoluta de la jornada.

    Es una convocatoria exitosa. Hay unas 800 personas dispersas por las distintas alas de la casona de Figueroa Alcorta. Hay diplomáticos, dirigentes políticos, empresarios, modelos, exmodelos, modistas, actores, actrices, cantantes, artistas, periodistas, influencers. Está el prosecretario de Presidencia, Rodrigo Ferrés. Está el vicecanciller argentino, Pablo Tettamanti. Está el exministro de Desarrollo Social Pablo Bartol. Está el empresario uruguayo Pablo Tongo Valdez. Está el exministro de Economía y dirigente cercano a la candidata opositora, Patricia Bullrich, Ricardo López Murphy. Está el empresario y excandidato a presidente argentino Francisco de Narváez. Está Jorge Asís, analista político y exsecretario de Cultura durante el gobierno de Carlos Saúl Menem. Está la hija de Menem, Zulema, acompañada por el expresidente de club River Plate Rodolfo D’Onofrio. Está la influencer uruguaya Fernanda Sosa, famosa en estos días por haber sido recibida por el presidente Lacalle Pou en la residencia de Suárez y Reyes.

    Suenan los dos himnos nacionales, el uruguayo y el argentino, antes de dar inicio al evento. Y después del momento solemne y protocolar, el discurso del anfitrión Enciso. “No se asusten que no voy a hablar del hecho histórico del 25 de agosto”, avisa, mientras se despliega el ejército de mozos con bandejas llenas de bebidas y alimentos. Y entonces sigue con los necesarios “chivos y agradecimientos” que permiten la organización de la celebración patria. “Como ustedes saben, nuestros presupuestos públicos siempre están acotados, y en tiempos difíciles se achican más. Y es por ello que esto se hace gracias al apoyo de algunas marcas, firmas uruguayas que están degustando en este momento”. Y ahí viene la enumeración, con la solvencia de un conductor de programa de televisión abierta, de dulces de leche, vinos, champagne, carnes, empresas de transporte, de amplificación, de iluminación, de emergencias médicas que aportaron sus productos y servicios para estar ahí. “Es un día de fiesta, es un día de intercambio, es un día de conocerse, de saludarse”, dice el embajador. “Podemos disfrutar un brindis que en algún aspecto es un brindis que nos llama desde el fondo de la patria para siempre ser leales con aquel designio, con aquellos valores libertadores que vienen del fondo de la historia”. Enciso cita al escritor Jorge Luis Borges. Y de inmediato agradece la presencia de las dos figuras “simbólicas” de “las dos orillas”: Mirtha Legrand y Edinson Cavani.

    Hay una pregunta que se vuelve recurrente entre tanto canapé y copas de champagne. ¿Cuánto sale esta fiesta? ¿Cuánto le cuesta al Estado uruguayo? Según datos oficiales, a los que tuvo acceso Búsqueda, los gastos en las celebraciones por la independencia en la residencia de la embajada han ido variando según las distintas administraciones. En el 2018, durante el gobierno del Frente Amplio, se gastaron US$ 15.579. Un año después, también en gobierno frenteamplista, se erogó unos US$ 12.556. En el 2020 y el 2021, gestión del Partido Nacional y la coalición multicolor, no hubo eventos a causa de la pandemia. En el 2022, en una fiesta que contó con la presencia del presidente Lacalle Pou, se gastaron US$ 8.802. En esta última, aunque todavía resta afinar números, la embajada uruguaya gastó unos US$ 11.500.

    Recepción fue celebrada en la residencia del embajador en Buenos Aires.

    Países hermanos

    Cavani, Legrand y toda la troupe VIP siguen atrincherados en la única sala sin acceso a todo público. La legendaria conductora de los almuerzos televisados en Argentina le propone al jugador de fútbol la idea de salir del brazo a bañarse de cariño popular por los rincones de la residencia. Cavani declina con cortesía y timidez la sugerencia. Y entonces las puertas seguirán cerradas, pero en vaivén. Cavani, la estrella de Boca Juniors no tendrá un momento de respiro en esas cuatro paredes. Esta noche le tocó el rol de embajador suplente.

    Afuera ocurre la fiesta del lobby diplomático. La charla girará casi siempre en el horizonte político de Argentina. Iván Dubois, uno de los jóvenes libertarios que rodean a Milei, transita por los salones de la mansión. Se presenta como uno de los dirigentes más cercanos a Ramiro Marra, el futuro jefe de gabinete si el candidato de Libertad Avanza llega al poder. “Somos países hermanos, siempre son importantes las relaciones entre los gobiernos”, le dice Dubois a Búsqueda sobre las hipotéticas futuras conexiones entre Uruguay y Argentina en nuevos escenarios. “Esto es sencillo. La gente quiere un cambio. ¿Quién representa un cambio? Bullrich es más de lo mismo, Sergio Massa es la continuidad”, se envalentona el dirigente libertario, que, al igual que el taxista y varios de los presentes en la residencia, da por sentada la victoria de su líder en las próximas elecciones.

    La velada sigue su curso. Y casi toda la atención está siempre en un solo lugar: esa puerta que esconde detrás a Cavani. Carolina Estebarena, legisladora macrista por Unión-Pro, rebota contra el personal de seguridad que custodia el salón VIP y sale furiosa. No pudo a ver al futbolista de Boca Juniors. “Soy diputada y soy xeneise”, dice a Búsqueda, indignada. Hace unos días presentó un proyecto para nombrar al jugador uruguayo como huésped de honor de la ciudad de Buenos Aires, la mayor categoría a la que puede aspirar un ciudadano extranjero que no es jefe de Estado. “No hay nada más feo para un legislador que querer promover un reconocimiento y que la persona a la que reconocés no esté de acuerdo o no lo sepa”, se queja Estebarena.

    Otras personas tuvieron más suerte. Entró Bartol y le hizo grabar un video con saludos para unos niños de una fundación solidaria. Entró el dirigente blanco Santiago Caramés e hizo lo propio para los internos del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa). Y así fueron desfilando los pedidos al jugador uruguayo.

    Cavani fue uno de los primeros en llegar a la recepción. Y uno de los últimos en irse. Estuvo unas cuatro horas a pura diplomacia en la residencia del embajador en una noche de celebración de la independencia uruguaya en Argentina.

    Información Nacional
    2023-08-30T22:18:00