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Oficialismo minimizó “daños” con Salto Grande, pero Cabildo Abierto igual votó con el Frente Amplio
Pese a los pedidos de renuncia en la CTM realizados por Diputados, Arbeleche y Bustillo fueron respaldados por la coalición. Fotos: Mauricio Zina / adhocFOTOS
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Entre los nacionalistas, la idea, ya de antes de la sesión parlamentaria, era clara: había que evitar lo ocurrido en junio, cuando el ministro del Interior, Luis Alberto Heber, se quedó sin respaldo político en una interpelación llevada adelante por el diputado frenteamplista Sebastián Valdomir. En esa oportunidad, la oposición y Cabildo Abierto votaron una moción que cuestionaba abiertamente su gestión. Aquella vez, otro texto propuesto que respaldaba a Heber no consiguió las mayorías necesarias.
En el Partido Nacional además tendrían claro que iba a ser difícil que las cosas quedaran como estaban y la renuncia de Carlos Albisu a la presidencia de la comisión, decidida después de que se conocieran los ingresos directos de sus correligionarios, fuera suficiente para calmar las aguas. Cabildo Abierto había dejado en claro antes de la interpelación que iría por las renuncias no solo de los dirigentes políticos que habían ingresado a la CTM en calidad de funcionarios, sino también de los delegados.
Con esas cartas arriba de la mesa, la estrategia oficialista era clara: “Minimizar los daños”, explicó una fuente. La coordinación no fue, empero, una característica de la coalición cuando comenzó el armado de las mociones. Blancos y colorados trabajaban en un texto, el Partido Independiente en otro y Cabildo Abierto en un tercero. En paralelo, la oposición preparaba su moción, con la que buscaría declarar insatisfactorias las respuestas de los jerarcas.
Con diferentes tonos, todas las mociones eran críticas con lo ocurrido en Salto. El borrador de moción conjunto entre blancos y colorados destacaba que la CTM “no gestionó adecuadamente la designación de personal y los cambios estatutarios realizados”, aunque consideraba suficiente la renuncia de Albisu; la del Partido Independiente sugería que delegados y funcionarios debían “atender especialmente a la idoneidad técnica”, respetando tanto normas “estatutarias” como la “ética en la función pública”, y la de Cabildo Abierto reclamaba que la renuncia de Albisu debía ser “acompañada por la del resto de los delegados uruguayos, así como del personal designado de manera directa en el periodo”.
Más “benévola” con la situación, la moción redactada por el diputado del Partido Independiente, Iván Posada, finalmente consiguió la firma de otros diputados blancos y colorados. Para lograrlo, tuvo un agregado en el que se le solicitaba al Poder Ejecutivo que “instruya” a la CTM el “cese de todos los contratos que en forma discrecional a través de designaciones directas se hayan realizado a partir del 23 de abril de 2020”, y en especial de los ediles de la Junta de Salto.
Entrada la noche, la situación derivó en una reunión en la oficina del presidente de la Cámara, el nacionalista Sebastián Andújar, que intentó buscar los puntos en común de todas las mociones, bajo la base de que el respaldo a los ministros debía aparecer en lo que se votara, algo que estaba explícito en la primera moción de colorados y blancos pero no en la de Posada. Por su parte, Cabildo Abierto dejó en claro que no estaría dispuesto a negociar su pedido de renuncia al resto de los delegados políticos de la CTM.
Con esos elementos arriba de la mesa, se redactó una moción de consenso de seis puntos que incluía que las designaciones de delegados y funcionarios debían “atender especialmente a la idoneidad técnica” y solicitar a la CTM “el cese de todos los contratos” realizados de forma discrecional mediante designaciones directas, especialmente en el caso de los ediles.
El acuerdo no impidió que, como ocurrió en junio con Heber, Cabildo Abierto votara junto con el Frente Amplio un séptimo punto que pedía la remoción del resto de los delegados uruguayos ante la comisión y la realización de una auditoría interna de gestión en el organismo. “Ahora hay que ver efectivamente si realmente los cambian”, opinó un dirigente cabildante.
Ayer el presidente Luis Lacalle Pou, durante una visita en Salto, dijo que no hubo “ilegalidad ni corrupción”, pero admitió un “abuso indiscriminado de un mecanismo de ingreso”. Y agregó: “Eso es lo que vamos a solucionar, con una comunicación directa a la CTM, segundo con un decreto, tercero con un proyecto de ley que está yendo al Parlamento”.
El presidente dijo que, respecto a los ediles contratados, “se va a rever y actuar en consecuencia” y sostuvo que habrá acciones, “sobre todo cuando hay un pronunciamiento del Parlamento”. No obstante, dijo no haber “entendido mucho” el pedido de renuncia de los delegados de la CTM votado por Cabildo Abierto y el Frente Amplio. “El presidente de la delegación ya renunció (por Albisu), al que acaba de entrar no sé por qué se le pide. Serían otras dos personas… No sé. No estamos cerrados, pero no entendí mucho ese pedido de renuncia”.