La reunión del miércoles 7 del Grupo de Mercado Común, un ámbito del Mercosur, llegó en un momento de tensión diplomática entre Uruguay y Argentina. Y el encuentro no logró acercar las posiciones entre los socios respecto del futuro del bloque.
La reunión del miércoles 7 del Grupo de Mercado Común, un ámbito del Mercosur, llegó en un momento de tensión diplomática entre Uruguay y Argentina. Y el encuentro no logró acercar las posiciones entre los socios respecto del futuro del bloque.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáDurante la reunión los representantes argentinos y brasileños presentaron cada uno sus propuestas para modificar el Arancel Externo Común, pero en el gobierno de Alberto Fernández “llamó la atención” que los uruguayos no presentaran nada respecto de la flexibilización del Mercosur, dijeron a Búsqueda fuentes diplomáticas argentinas.
Desde antes de la cumbre de presidentes del 30 de marzo, en la que los presidentes Luis Lacalle Pou y Fernández tuvieron un cruce, el gobierno argentino transmitió a Uruguay que quiere una propuesta concreta de flexibilización. Según otras fuentes consultadas por Búsqueda, en la reunión del miércoles 7 el representante uruguayo Enrique Delgado informó que el gobierno quiere discutir el asunto directamente en el encuentro del Consejo de Mercado Común, previsto para el 22 de abril, en el que participan los ministros de Economía y de Relaciones Exteriores de cada país.
Al terminar la reunión, la Cancillería argentina informó en un comunicado que los “coordinadores acordaron seguir trabajando sobre la base de las propuestas presentadas por Argentina y Brasil en la reunión del grupo Ad Hoc que se llevará adelante el 14 de abril”. Y sobre la “agenda de relacionamiento externo”, donde entraría la cuestión de la flexibilización que quiere Uruguay, el comunicado señala que “la Presidencia Pro Tempore argentina destacó su profunda vocación de negociar en conjunto con un Mercosur unido como marca el Tratado de Asunción, y por otro lado, seguir profundizando la activa agenda en curso y establecer prioridades para avanzar en los distintos escenarios”.
En la reunión, Paraguay recordó que su postura sigue siendo la de no negociar un acuerdo comercial con China, país con el que no tiene relaciones diplomáticas ya que las mantiene con Taiwán, señalaron los informantes. China es, precisamente, uno de los países con los que Uruguay quiere negociar un acuerdo de libre comercio.
Pese a que todavía no conoce al detalle la idea que maneja la administración uruguaya, el gobierno argentino ha dado varias señales de que se opone a la flexibilización.
“Se hablará de la agenda de relacionamiento externo. Uruguay llamó a flexibilizar el Mercosur, pero no especificó en qué consiste. No tenemos un solo documento de propuesta de su parte. Este es el peor momento en mucho tiempo para plantear una flexibilización lisa y llana. Los países y las regiones están cerradas, muy protegidas, observando qué consecuencias tiene la pandemia. Actualmente muchos Estados imponen barreras sanitarias, cuotas, múltiples medidas”, declaró el martes 6 a Ámbito el secretario de Relaciones Económicas Internacionales argentino, Jorge Neme.
En la cumbre de presidentes del 30 de marzo, Lacalle Pou dijo que presentaría un plan de flexibilización porque el Mercosur no podía ser un “corsé” y un “lastre” para Uruguay. Y Fernández respondió poco después: “Si nos hemos convertido en una carga, lo lamento, no queríamos ser una carga para nadie, porque además una carga es algo que hace que a uno lo tiren de un barco y lo más fácil es bajarse del barco si esa carga pesa mucho. Terminemos con esas ideas que ayudan tan poco a la unidad en un momento donde la unidad tanto nos importa, ¿ok?”.
El presidente Lacalle Pou dio algunas pistas de cuál es el objetivo de Uruguay durante una entrevista con La Nación publicada el miércoles 7.
El gobierno uruguayo pretende eliminar la decisión vigente en el Mercosur, la 32/00, que impide a los socios negociar con terceros sin la autorización expresa del resto. Para lograrlo necesita que Brasil, Argentina y Paraguay lo apoyen.
La idea es presentar “una forma jurídica de flexibilizar el Mercosur”, dijo Lacalle Pou. “Para nosotros el sueño del pibe es que avance el Mercosur, porque tenemos mucho más peso político y económico para negociar acuerdos. No puedo asegurar hoy, visto algunas declaraciones y visto algunas acciones, que el Mercosur se quiere embarcar en eso. Entonces lo lógico es que Uruguay pueda avanzar a su ritmo con algunos países y eso de alguna manera creo que lejos de erosionar el Mercosur, lo va a fortalecer”.
“Está claro que si vamos en barra, vamos a andar mejor; confiamos en que esa sea la decisión que prime, pero si no lo es, Uruguay tiene vocación y obviamente explorará, en su momento, la posibilidad de avanzar con otros países”, anunció.
Lacalle Pou había conversado sobre la flexibilización del Mercosur con los otros tres presidentes del bloque, aunque solo el brasileño Jair Bolsonaro dio un apoyo explícito a la propuesta.
El objetivo uruguayo, que fue buscado sin éxito por sus antecesores Tabaré Vázquez y José Mujica, cuenta con el respaldo de académicos y empresarios locales.
La intención del gobierno de Lacalle Pou no es abandonar el bloque si no consigue la flexibilización. Al respecto, en febrero, el canciller Francisco Bustillo declaró en el Parlamento: “Quiero dejar bien claro que en ningún momento ha considerado apartarse del Mercosur, del que somos socios fundadores, y hoy no está en consideración la posibilidad de dejar el Mercosur”.