La ANP había solicitado a sus directores en TCP la actualización del cronograma de obras.
En el plan de inversiones, TCP reconoce que “afectó la proyección” el hecho de que el ciclo de trasbordos en Montevideo haya terminado antes de lo esperado en 2025, luego de que entre 2021 y 2024 el puerto registrara el “período más exitoso de su historia reciente” al alcanzar niveles récord de actividad.
“Es claro que atraer los trasbordos sería clave para lograr los volúmenes proyectados. Con la información que TCP maneja en este momento, esto ocurriría no antes de finales de 2027, con la inauguración del segundo muelle. Este hito abrirá la posibilidad de un nuevo punto de atraque y reducirá los tiempos de espera para entrar en el puerto”, apunta.
Actualización a la baja
El documento señala que, en el plan de inversiones de 2021, cuando el Estado uruguayo y Katoen Natie firmaron el acuerdo que extendió la concesión de TCP hasta 2081, se proyectaron tres escenarios de demanda para 2021-2050, dos a partir de una consultoría contratada a la firma Drewry y el tercero, correspondiente a una estimación de TCP, según consideraciones no contempladas en los anteriores.
Entonces, la consultora estimaba para 2025 que el movimiento total de TCP superaría algo más de un millón de TEU (1.076.000), como consecuencia del traslado de los servicios de los muelles públicos a la terminal especializada y que desde entonces crecería “orgánicamente” hasta operar casi el doble en 2050 (1.951.000).
El segundo escenario de Drewry era más optimista porque consideraba flujos adicionales en Montevideo provenientes de trasbordos de cargas paraguayas y argentinas, por el desarrollo de puertos patagónicos y de la Hidrovía. Así, estimaba que en 2050 TCP movilizaría más de 2,4 millones de TEU.
A partir de esas dos proyecciones, TCP delineaba un escenario potencial aun más optimista, por una mayor incidencia de UPM 2 en la economía y en el desarrollo de la conectividad ferroviaria con Argentina y Brasil. Por ello, estimaba movilizar 1,2 millones de TEU hacia 2025 y superar los 2,7 millones en 2050.
Ahora, considera que algunos factores contemplados anteriormente cambiaron, como el hecho de que la primera fase de las obras de expansión de la terminal especializada van a terminar a fines de 2027 (y no en 2025 como se pensaba originalmente) y que los trasbordos en Montevideo no siguieron la tendencia prevista.
A partir de ello, TCP revisó a la baja su proyección de actividad para 2026-2041. Advierte que lo hace considerando un “escenario conservador” que no toma en cuenta factores que podrían mejorar el desarrollo de la economía uruguaya —y en particular del puerto capitalino—, como podrían ser la conectividad ferroviaria de la terminal con Argentina y Brasil y la posible instalación de nuevos proyectos industriales para abastecer a la región.
En ese escenario, la terminal especializada movería 904.405 TEU en 2026.
Según las estadísticas de la ANP, entre enero-mayo el movimiento de contenedores fue de 376.109 TEU, 9% más que en el mismo período del año pasado, que, si se proyecta para los 12 meses, quedaría cerca de los 903.000 TEU movilizados en general, tanto por los muelles públicos como por TCP.
La empresa prevé llegar a superar el millón de TEU movidos en 2028, acercarse al millón y medio en 2041 y casi a los dos millones en 2050 (1.951.000).
En un escenario algo más optimista o de “máxima”, en esos años las diferencias de movimientos no serían sustanciales, salvo para 2050, cuando el crecimiento proyectado rondaría el 24%, con 2,4 millones de TEU movilizados por TCP.
Ejecución de la inversión
El capítulo de inversiones incluido en el informe de TCP indica que el objetivo central del proyecto es “dotar a la terminal, en el menor tiempo posible, de los recursos de infraestructura y operativos necesarios para captar las cargas de contenedores de trasbordo regional, tanto por modo marítimo y fluvial como por modo ferroviario o carretero, a la vez que mejorar el servicio a la carga doméstica”.
Entre las inversiones listadas y comprometidas, el documento detalla, además de la construcción del nuevo muelle para atender buques de hasta 14 metros de calado y la ampliación de la playa de contenedores hasta completar la totalidad de las 58,5 hectáreas del área de concesión, la incorporación de las grúas pórtico y la repavimentación de la playa original de la terminal.
También menciona el diseño y renovación del acceso Maciel, del acceso Washington (que finalizaron en 2023), las obras de actualización y ampliación del taller de mantenimiento técnico y de reparación y mantenimiento de contenedores, hasta el equipamiento para trasladar horizontalmente los contenedores, la incorporación de sistemas informáticos y la instalación de aerogeneradores en Punta de Sayago.
El cronograma desglosado de ejecución presentado por TCP se resume en dos planillas coloreadas, que muestran distintas fechas de cumplimiento según las tareas y que, en algunos casos, llegan hasta 2029 y 2030. Aclara que los plazos pueden cambiar por factores que no siempre están bajo el control de la empresa (como puede ser por resultados de estudios de factibilidad, plan de financiamiento, retrasos en permisos ambientales, medidas sindicales, ocupación de la terminal, etcétera).
Panorámica de la obra de expansión de la terminal especializada, en sus inicios.
TCP
Por ejemplo, para 2030 se proyecta terminar la profundización del muelle de escala y la repavimentación de las cinco hectáreas de playa de contenedores original.
La instalación del primer aerogenerador o proyecto alternativo se planifica para 2029.
Otra planilla detalla y actualiza los montos de inversión del proyecto de expansión de la terminal en comparación con la versión informada en 2021.
Cuando se firmó el convenio que extendió la concesión de TCP hasta 2081, el monto de la inversión era de US$ 444 millones, de los cuales casi el 80% se ejecutaría entre 2021 y 2025. La actualización, que considera lo realizado y las obras adicionales proyectadas para alcanzar una profundidad de 17 metros en el área del muelle, totaliza una inversión de US$ 688,3 millones, de los cuales algo más de un tercio (US$ 237 millones) se ejecutó entre 2022 y 2025 y los restantes US$ 452 millones se prevé su ejecución entre 2026 y 2041.
Analizando ese último tramo, la cifra de inversión más relevante recaería entre 2026, 2027 y 2028, con montos mayores a los US$ 140 millones en los primeros dos años y más de US$ 90 millones en 2028.
Para el período 2030-2041 está planificada una inversión valuada en US$ 63 millones, principalmente en la profundización del muelle de escala y en equipamiento rodante.
El plan también detalla un cambio en la forma de financiamiento —resuelto tras el cambio de contratista hacia Mota Engil Uruguay, tras rescindir por incumplimiento con la belga Jan De Nul—, producto de la renegociación con organismos multilaterales, bancos públicos y privados internacionales.
Indica que el directorio del 13 de abril “resolvió por unanimidad incrementar la participación de fondos propios en el proyecto de inversión”.
En relación con la anterior estructura de financiamiento prevista, el capital propio pasó de US$ 171 millones a US$ 466 millones, lo que disminuyó significativamente el monto de financiamiento de parte del Banco Interamericano de Desarrollo y del Export Credit Agency, que en total prestarán US$ 222 millones.