• Cotizaciones
    jueves 11 de julio de 2024

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    Las víctimas de homicidios con antecedentes penales alcanzaron su máximo histórico

    El 57,8% de los asesinados en el primer trimestre de 2024 tenía antecedentes; la Policía sospecha que crímenes en Maracaná están vinculados a la venta de drogas

    Nicolás Martinelli encabezó la fila de autoridades que bajó el camino apenas asfaltado del barrio Maracaná, ubicado al norte de la Ruta 1 y a metros de la Jefatura de Zona Operacional IV. Rodeado de custodios, ingresó a la casa de techo de chapa donde horas antes habían asesinado a cuatro personas.

    El hecho ya estaba consumado y el ministro del Interior poco podía aportar desde el lado técnico y científico. Su presencia, como es común desde que asumió el cargo en noviembre, buscó transmitir el mensaje político de que cada muerte es relevante para el gobierno. En este caso aún más, porque además de dos adultos (40 y 18 años) fueron asesinados dos menores, de 16 y 11 años.

    “Es un hecho muy complejo e implica una investigación muy profesional”, fue lo primero que dijo en rueda de prensa el director de la Policía Nacional, José Manuel Azambuya, quien acompañó a Martinelli junto con el subsecretario Pablo Abdala, el jefe de Policía de Montevideo, Mario D’Elía, y el director de Investigaciones, Juan Rodríguez. Añadió que la escena dejó más de 100 casquillos de bala de distintos calibres de armas diseminados en el lugar. “No tiene la composición de que esta sea una casa de familia como tal, entendemos que puede tener otro tipo de naturaleza”, deslizó Azambuya sobre el sitio y el posible motivo del homicidio.

    Aunque Azambuya evitó dar más detalles, la principal hipótesis policial es que el ataque respondió a un problema derivado de la venta de drogas. El hombre de 40 años contaba con antecedentes penales por rapiña, un dato que no pasa desapercibido para los investigadores al analizar el contexto actual de los homicidios en todo el país: las víctimas de asesinatos que poseen antecedentes penales vienen en crecimiento desde 2013 y en el primer trimestre de este año alcanzaron su punto más alto, 57,8%. El porcentaje anterior más elevado fue el año pasado, con 52,6%.

    In-Azambuya-Martinelli-Calvelo-adhoc.jpg
    José Manuel Azambuya y Nicolás Martinelli

    José Manuel Azambuya y Nicolás Martinelli

    Los datos oficiales del Observatorio Nacional de Violencia y Criminalidad también indican que casi la mitad de los homicidios en Uruguay se deben a conflictos entre grupos criminales, tráfico de drogas y ajuste de cuentas, por lo que los investigadores consideran que el caso de Maracaná puede encuadrar en este escenario. A partir del próximo mes el Observatorio espera ser aún más específico sobre los motivos detrás de los crímenes, para filtrarlos según obedezcan a problemas entre grupos de traficantes, a una ejecución sumaria o a conflictos personales entre conocidos.

    La otra preocupación del caso del barrio Maracaná es el niño de 11 años. “Llama la atención. No tiene relacionamiento con los fallecidos, no vive acá cerca. Entonces nos preguntamos qué hace en este lugar, en este momento, que a los padres se les haya ido... Nos llama mucho la atención”, dijo Azambuya en una declaración que generó críticas desde la oposición por la supuesta derivación de responsabilidades a los padres de la víctima y no a la situación de violencia del país. El director de la Policía, quien ofició de vocero durante la visita de la comitiva del Ministerio del Interior al lugar del crimen, por lo general habla poco con los medios como parte de una estrategia de comunicación que busca, justamente, evitar posicionamientos de este tipo.

    El cuádruple homicidio ocurrido la semana pasada recordó al del Pinar Norte en febrero, cuando desde un automóvil y una moto atacaron a balazos a otro auto ocupado por dos mayores y cuatro menores. Murieron un hombre de 22 años y su hijo de 2. El asesinato sucedió frente a una boca de venta de droga y el padre poseía antecedentes penales; la madre está en prisión por suministro de sustancias estupefacientes.

    El precandidato presidencial por el Frente Amplio Yamandú Orsi dijo semanas después que los menores heridos y fallecidos por armas de fuego habían aumentado en Uruguay, lo que derivó en una contestación de Martinelli en su cuenta de X. “Es importante destacar que no podemos aceptar la presencia de niños en situaciones violentas. Sin embargo, es inexacto afirmar que ha habido un aumento en el número de niños baleados que llegan a las puertas de los servicios de emergencia. Como también es inexacto afirmar que hubo un aumento de homicidios en niños, siendo el año 2023 el de menor registro”, afirmó.

    Embed - https://publish.twitter.com/oembed?url=https://x.com/Ni_Martinelli/status/1793265709075603615&partner=&hide_thread=false

    Las cifras del Observatorio Nacional de Violencia y Criminalidad indican que en todo el país en 2023 murieron dos personas de entre cero y 12 años; 2014 fue el año con el mayor registro (12). En cuanto a los heridos por arma de fuego, en Montevideo, la tendencia es relativamente estable desde 2013: el año pasado fueron 79 heridos de entre uno y 17 años y el número más alto fue 138 en 2014.

    “Qué fea cosa que nos pongamos a discutir si tres niños muertos o baleados son más que uno, que dos o que cinco. Esa no es la línea por la que tenemos que empezar a discutir”, respondió Orsi.

    La edad de los lesionados sigue descendiendo

    El 15 de mayo el presidente de la Sociedad Uruguaya de Cirugía Pediátrica, Carlos Kierszenbaum, manifestó en diálogo con Subrayado su preocupación por la situación. Dijo que en el Hospital Pereira Rossell desde 1989 hasta 1995 se atendió un herido de bala cada 67 días, mientras que hoy por hoy se registra uno cada 15 días.

    Recientemente un grupo de académicos y médicos uruguayos publicó un informe sobre las características de consultas por heridos de armas de fuego en el Departamento de Emergencia Pediátrica del Pereira Rossell entre 2016 y 2020. El objetivo fue compararlo con series previas publicadas en 1995 y 2012. El resultado, publicado en el número de enero-abril de la revista Emergencias Pediátricas de la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría, “evidencia un incremento” de las heridas de armas de fuego graves, es decir, aquellas que determinaron necesidad de ingreso a cuidados intensivos o cirugía de emergencia.

    “El perfil predominante continúa siendo adolescentes varones, aumentando las situaciones de violencia fuera del domicilio. La edad de los lesionados sigue descendiendo”, indica la investigación de Lucia Erro, Mariana Mas, Soledad Tortora, Diego Pereira Núnez y Javier Prego. Los heridos fueron hombres en el 83% de los casos y la edad media de las víctimas fue de 12 años. Además, en el 57,4% de los incidentes fue en la vía pública donde se produjeron los balazos y en el 68% de los casos se trató de ataques violentos —sea una agresión intencional o una involuntaria, en la que el proyectil no estaba dirigido a la víctima—.

    Respecto al crimen de Maracaná, Azambuya manifestó “la esperanza de esclarecerlo” y que la Policía ya detuvo a cinco personas, aunque aún no hay pruebas que los vinculen a los homicidios. El gobierno reestructuró divisiones de la Policía y realizó una fuerte inversión en tecnología para mejorar el esclarecimiento de homicidios tras evidencias científicas que sostienen que arrestar y juzgar a los asesinos genera un efecto de desánimo en potenciales homicidas. Sin embargo, de enero a marzo de 2024 el porcentaje de aclaración fue de 47%, la primera vez que baja del 50% desde que se toman mediciones en el Observatorio Nacional de Violencia y Criminalidad.