“Pensar el futuro como una réplica del pasado siempre es una mala idea”. La frase la dice el rector de la Universidad de la República (Udelar), Rodrigo Arim, ante una consulta de Búsqueda sobre cómo imagina a la institución años más adelante. Lo fundamental para proyectarse, apunta, es entender “lo que el país necesita en términos de educación superior e investigación de aquí en más”.
En las últimas semanas, en distintas actividades y ámbitos con el trasfondo del aniversario 175 de la Udelar, autoridades universitarias y académicas se han planteado preguntas similares. En las respuestas que desarrollaron, se plantearon iniciativas como generalizar en todas las facultades los grados superiores —licenciatura, máster y doctorado—, la unificación de un sistema de créditos para mejorar la permanencia y el egreso de los estudiantes, hacer una adecuación de la llamada Ley Orgánica de 1958, ampliar el vínculo con el sector productivo empresarial público y privado y lograr más diversidad en ámbitos de decisión política.
En este contexto, el rector destacó la reciente aprobación de un llamado de la Udelar para crear institutos centrales de investigación a fin de superar “la lógica feudal” o “federativa” entre las facultades. La institución espera ahora la presentación de las propuestas que atenderán temas específicos en áreas como salud o políticas sociales para evaluarlas y seleccionarlas a fin de año. Esta iniciativa, que incluye la participación de académicos de distintos servicios universitarios y de profesionales radicados en el exterior, busca generar y difundir conocimiento científico y cultural con objetivos comunes.
Otro proyecto encaminado por la Udelar es el desarrollo institucional en el eje Colonia-Soriano, que iniciará en 2025 con algunas carreras y que apunta a la creación de un nuevo centro universitario regional en el suroeste del país.
A su vez, el Consejo Directivo Central (CDC) de la universidad analiza una iniciativa para “simplificar” la estructura de gestión universitaria y “desconcentrar” los espacios de decisión política. El documento a estudio del máximo órgano de gobierno incluye la creación de un prorrectorado de desarrollo institucional para “concentrar espacios dispersos” y “evitar duplicaciones” de esfuerzos institucionales.
Por otra parte, el rector confirmó a Búsqueda que próximamente se presentará al consejo una propuesta para rever la estructura institucional pautada por la Ley Orgánica e implementar cambios en los órganos de decisión universitaria. Esa ley estableció de manera taxativa la integración del CDC —el órgano rector integrado por 30 miembros, donde varias facultades, como la de Ciencia o la de Artes, no tienen derecho a voto—. La intención es introducir cambios “quirúrgicos” en la normativa para limar “rigideces” en la gobernanza institucional, indicó Arim.
En paralelo, la universidad tiene un plan de obras edilicias que incluye un remozado Hospital de Clínicas junto a un campus universitario. “Nos hubiese gustado terminar este período afirmando que en 2030 íbamos a tener un nuevo Hospital de Clínicas”, como había anunciado el presidente Luis Lacalle Pou en diciembre de 2021, completó Arim. Con los recursos disponibles las obras de este complejo universitario se alargarán “bastante más allá” de los cinco años previstos en un inicio.
El resto de los proyectos de la institución se refieren a mejoras de bienestar universitario, la atención a la primera generación de estudiantes, la ampliación del sistema de becas y el fortalecimiento de los programas de posgrados.
“Me gustaría hacer converger todos estos objetivos antes de terminar mi mandato”, aseguró Arim, cuyo rectorado se extiende hasta octubre de 2026.
La matrícula de la Udelar ronda los 160.000 estudiantes —pasando del 4% al 15% de inscriptos en el interior del país en lo que va del siglo—, con algo más de 7.000 egresos en promedio por año.
Puerta del edificio central de la Udelar. Foto: Javier Calvelo /adhocFOTOS
Puerta del edificio central de la Udelar.
Javier Calvelo /adhocFOTOS
Udelar entre siglos
El viernes 19, un día después de celebrarse el 175º aniversario de la Udelar y al hablar sobre “los desafíos” de la institución en el programa En perspectiva, el ingeniero Juan Gropone recurrió a su estilo provocador: “Es hora de que la universidad termine de ingresar al siglo XX y luego intente ingresar al siglo XXI”.
Luego detalló las condiciones que a su juicio le hacen falta a la institución para ponerse a tiro de los tiempos. En primer lugar, planteó “que todas las facultades tengan tres grados” (licenciatura, maestría y doctorado) y, eventualmente, también posdoctorados. “Eso es esencial y es una de las causas del abandono general de estudios a mitad de la carrera”, argumentó.
En segundo lugar, propuso “generalizar el sistema de créditos de estudios”. Según dijo, “hay casos que no permiten las reválidas y ni siquiera los cambios de carreras”. A eso agregó la necesidad de crear más campus universitarios, una tendencia “incipiente” en establecimientos del interior del país.
“La universidad en Montevideo se caracteriza por ser un verdadero desastre: dispersa a lo largo de toda la ciudad, (donde) hay kilómetros de distancia entre una facultad y otra”, afirmó. El campus, en su opinión, permite racionalizar los estudios, unificar los institutos y crear un ambiente de intercambio. “Esta es una característica fundamental de la universidad del siglo XX”, dijo.
Según el informático —asesor del Plan Ceibal hasta el año 2007—, también “sería hora de pensar las carreras a futuro” y de “revisar la vieja Ley Orgánica”, que rige hace 65 años.
En una actividad organizada este lunes 29 por la Facultad de Artes, enmarcada en los festejos de la Udelar, Arim sostuvo que un campus en el parque Batlle permitiría a las instituciones de la Udelar que lo integran salir de la lógica de “encapsulamiento” en la que fueron cayendo con los años. “La universidad tiene un predio gigantesco en el medio de la ciudad, definido de una manera tal que no dialoga con la ciudad, justamente porque no tenemos campus”, dijo. Asintió al escucharlo el decano Marcelo Danza, de la Facultad de Arquitectura, quien se planteó con ejemplos si la institución está “al nivel del legado” arquitectónico y si lo que hace es “un aporte sustantivo para la construcción urbanística y social”. En buena parte de esta actividad —que tuvo lugar en la Facultad de Odontología, emplazada en ese espacio— atravesó la posibilidad de que la Udelar logre construir un campus universitario en esa manzana, donde hay varios edificios pertenecientes a distintos servicios que hoy funcionan con “lógicas distintas” y con escasa interacción.
Hospital de Clínicas: se busca su remodelación para 2030. Foto: Pablo Vignali / adhocFOTOS
Fachada del Hospital de Clínicas.
Pablo Vignali / adhocFOTOS
“Puritos hombres”
Durante el acto central por los festejos de la Udelar, el miércoles 17 en la Sala Zitarrosa, el científico Rafael Radi coincidió en que “la universidad tiene que ser transformadora de las ciudades”. Ante la pregunta de dónde se imagina a la Udelar en los próximos 50 o 100 años, Radi afirmó: “Me encantaría ver ciudades donde cada vez que uno pasa por un polo universitario sea como que un faro aparece”, comentó el doctor en Medicina y en Ciencias Biológicas por la Udelar, quien fue uno de los coordinadores del Grupo Asesor Científico Honorario (GACH) de Presidencia durante la pandemia del Covid-19.
Ese mismo día, la economista y profesora Marisa Bucheli —nivel 3 del Sistema Nacional de Investigación— promovió el desarrollo de las ciencias sociales más allá de las fronteras del país, mientras Gonzalo Tancredi, director del Departamento de Astronomía de la Facultad de Ciencias, alentó “un mayor vínculo con el sector productivo, tanto empresarial público como privado”.
Por su parte, la docente de literatura y directora teatral Mariana Percovich dijo imaginar una institucionalidad más diversa. “Una de las cosas que la universidad tiene para mejorar es que cuando uno entra a la sala del consejo, si ve los cuadritos, ve todos ‘puritos hombres’ —como dicen los mexicanos— ‘puritos blancos’… No hay gente discapacitada… En la universidad que yo imagino, proyectada a 100 años, veo más mujeres en esos lugares, gente de todas las etnias, de todos los orígenes, gente con discapacidad…”, contó. “¿Por qué no una rectora mujer en silla de ruedas?”, planteó la exdirectora de la Escuela Municipal de Arte Dramático, quien también dijo esperar que continúe la descentralización y que la tecnología sea “accesible” a todos ante los cambios que se vienen en la educación terciaria.