En ese sentido, la gestión directa realizada por el presidente Yamandú Orsi ante Lula fue un elemento clave para la decisión del gobierno brasileño de desistir de aplicar medidas sancionatorias al sector lácteo de Uruguay, por posible dumping en el mercado vecino, comunicadas la semana pasada. La investigación involucraba a Conaprole y a otras dos industrias nacionales, que tienen a Brasil como uno de sus principales destinos de exportación.
Uruguay XXI
Autoridades de Uruguay y Brasil en el evento Propuesta de Valor, realizado en San Pablo.
Instituto Uruguay XXI
Uruguay, locación “piloto”
En ese contexto, la directora ejecutiva de Uruguay XXI explicó que las empresas chicas o medianas de Brasil —además de las grandes— ven en Uruguay una “locación donde pueden probar salir afuera, como una especie de piloto”, aprovechando la cercanía, que se entiende el idioma y que hay “estabilidad” e “incentivos” para hacer negocios que atraen.
Destacó que un estudio sobre percepción de la marca país encargado por Uruguay XXI a Bloom Consulting, realizado en marzo, obtuvo una puntuación de 3,5 sobre 5, ubicándose entre los países mejor valorados entre los competidores analizados (Alemania, Estados Unidos, Chile y Argentina).
El informe indica que la mayoría de los encuestados (unos 250 brasileños que viajaron o que tienen perfil de inversores con proyección internacional) opinó que la percepción del país mejoró recientemente por la economía, la infraestructura y la tecnología.
En cuanto a la experiencia directa de los inversores que ya operaron en Uruguay, la puntuación también es positiva (3,5), superando el umbral de referencia (“love mark”), detalla.
La encuesta señala que las palabras más mencionadas al pensar en Uruguay son “belleza, economía, turismo, Montevideo y carne”.
Más consultas de inversión
En los últimos años, Brasil se posicionó como el principal origen de las consultas de inversión, superando las provenientes de Estados Unidos y Argentina, según los datos de la agencia gubernamental. Entre 2024 y 2025 el instituto atendió un promedio de 350 consultas anuales de distintos países, de las cuales casi el 30% fueron de firmas brasileñas.
El interés, señaló Ferreira, se reparte sobre todo en proyectos vinculados a centros de distribución regional y trading, financieros, de tecnología, de producción de alimentos, de aserrío, químicos y otras manufacturas livianas que incorporan componentes extrarregionales para abastecer más que nada a Brasil.
“En un contexto global de retracción de los flujos de inversión debido al escenario de conflictos e incertidumbre, al que Uruguay no escapa, las consultas de origen brasileño han sido las más estables”, afirmó la ejecutiva.
Y apuntó que si bien hay firmas que recomiendan a otras para ser asesoradas por la agencia, es necesario seguir dando a conocer y difundir los apoyos y las ventajas que Uruguay ofrece para invertir y vivir.
En esa línea, la presentación que realiza Uruguay XXI en los eventos como posicionamiento de marca menciona la “combinación única de atributos” que ofrece el país por la estabilidad y confiabilidad, la facilidad para hacer negocios y la disponibilidad de talento y la calidad de vida.
Entre las fortalezas para desarrollar la actividad empresarial destaca el “sistema fiscal único en todo el territorio” y los beneficios tributarios “excepcionales”, entre los que enumera los regímenes de admisión temporaria, los parques industriales y científicos, las zonas francas y las exoneraciones del impuesto a la renta empresarial previstas en la ley de promoción de inversiones.
El peso de Brasil como “socio estratégico por el grado de integración productiva y comercial lleva décadas”, analizó Ferreira. En los últimos cinco años, las exportaciones uruguayas de mercaderías hacia Brasil promediaron unos US$ 2.000 millones anuales; es el segundo destino y representa el 15% de las ventas totales, destacó.
Inversiones viejas y nuevas
Hay unas 120 firmas brasileñas instaladas en Uruguay que generan unos 16.000 empleos, según estadísticas del instituto gubernamental. Unas 65 responden a 40 conglomerados económicos que consolidan dos o más empresas en el país, como GOL, Gerdau, Minerva Foods, Renner, Neocorp, Itaú, JBS y Votorantim.
Para Ferreira, Brasil “juega un papel clave” como país inversor, dado que en los últimos 10 años las empresas de ese origen promovieron proyectos por unos US$ 730 millones a través de la Comisión de Aplicación (Comap) de la ley de inversiones, en sectores “estratégicos” como agroindustria, energía, comercio y servicios.
Informó que el stock de inversión extranjera directa (IED) de origen brasileño en el país asciende a US$ 4.400 millones, lo que representa en torno al 10% de la IED total.
Entre las inversiones más recientes, la directora ejecutiva de Uruguay mencionó “la movida” empresarial del grupo JHSF, dueño mayoritario de la cadena hotelera de lujo Fasano, que recientemente anunció un acuerdo para la adquisición del hotel y casino Enjoy Punta del Este por US$ 160 millones. Los inversores brasileños informaron que planean realizar remodelaciones y otras obras en torno al complejo por al menos US$ 400 millones.
Ferreira aseguró que esa operación “despertó más el interés” en el sector turismo.
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Frontera en Rivera-Livramento.
Javier Calvelo/adhocFOTOS
En esa línea, el director nacional de Turismo, Cristian Pos, dijo a Búsqueda que “hay otros empresarios de Brasil” que son potenciales interesados, aunque no del mismo porte que JHSF.
En otro rubro, el 21 de mayo fue anunciada una inversión por US$ 250 millones de la forestal maderera BrasPine, que proyecta la instalación de una planta de aserrío de pino nacional en Rivera. Se prevé que en la primera etapa de producción y exportación de tablas aserradas y secadas emplee a unas 150 personas, y con la incorporación de tecnología para la elaboración de productos terminados alcance una plantilla máxima de 400 trabajadores. Con este emprendimiento se “abrirá un mercado de exportación” que “traccionará” la zona norte del país, afirmó la ministra de Industria, Fernanda Cardona.
BrasPine, que fue atendida desde el principio por Uruguay XXI, trajo otra “oportunidad de inversión” en el rubro forestal que también está asesorando la agencia y que ya tuvo intercambios con autoridades del gobierno en San Pablo, afirmó Ferreira. Agregó: “Este tipo de cosas son bien granulares, y van mostrando el boca a boca, porque Brasil, al ser tan grande y ellos autoabastecerese, no están acostumbrados a mirar para afuera y no saben las oportunidades que hay en Uruguay”.
También mencionó otros ejemplos recientes de inversiones brasileñas que están en proceso de instalación o que ya comenzaron a operar en otros sectores.
En el financiero, el peso de los capitales brasileños —presente con Itaú, que además del banco posee una financiera y una AFAP— se incrementará cuando, según se espera, en el segundo semestre se completen los trámites de autorización de la venta de la filial en Uruguay de HSBC Latin America Holdings a BTG Pactual.
El acuerdo de compraventa —por US$ 175 millones— fue anunciado en julio de 2025. Entonces, Roberto Sallouti, ejecutivo principal de la entidad brasileña, señaló: “La adquisición de HSBC en Uruguay es una parte importante de nuestra estrategia de internacionalización y fortalece nuestra presencia en la región. Queremos ser el banco de los latinoamericanos“.
“Creo que la participación de HSBC es algo así como 7%, y nosotros queremos crecer, somos ambiciosos. Cuando llegamos a un mercado es para ganar, para estar en el top; no consigo precisar un número de market share, pero queremos ser top three” en el negocio bancario en Uruguay, aseguró después entrevistado por Búsqueda Rodrigo Goes, socio responsable de la actuación de ese conglomerado financiero brasileño en México, Colombia, Perú, Chile y Argentina.
El ejecutivo ponderó que Uruguay es “un país pequeño en población, pero muy ordenado desde el punto de vista macroeconómico, siempre muy estable, independiente del ciclo político, y con un banco central independiente y supercompetente. Como jurisdicción bancaria es también muy interesante, muy consolidada”.
Fuentes financieras dijeron a Búsqueda que BTG Pactual planifica para agosto una salida comunicacional con la que pretende competir “fuerte“, en particular en el segmento retail. Por estas y otras inversiones recientes, interpretan que “es el momento“ de la inversión de Brasil en Uruguay.
En otros sectores de actividad, como en la logística, el año pasado el Grupo SADA adquirió la empresa uruguaya Manatil, dedicada al transporte de vehículos, contenedores y cargas especiales. La expansión de la compañía, que también está presente en Argentina, busca integrar operaciones en la región.
En el comercio minorista, en los últimos años se instaló y expandió con nuevos puntos de venta la brasileña IPlace, que vende productos de la empresa tecnológica Apple.
En 2024 Cubo Itaú, un hub de innovación que reúne a cientos de startups y grandes empresas, inició su expansión regional con la apertura en Montevideo de su primera sede fuera de Brasil.
En el agro, los capitales brasileños también están teniendo una participación relevante en los últimos tiempos a través de la compraventa de campos, especialmente en el norte de Uruguay. Operadores de ese mercado atribuyen esas inversiones a la proximidad de las elecciones en Brasil y la inquietud vinculada a temas impositivos.
En la industria frigorífica, la preponderancia del peso de los capitales brasileños ya es una característica saliente de este sector en este siglo. El grupo Ramax, a través de la reciente incorporación al paquete accionario en el frigorífico Sirsil, es una muestra más de esa tendencia.
Hasta setiembre, el instituto tiene en agenda una serie de eventos donde continuará con las acciones de promoción en San Pablo, Río de Janeiro y Porto Alegre.