La reunión tuvo lugar en el céntrico Salón Centenario, ubicado en la calle José Enrique Rodó, y participaron decenas de representantes de agrupaciones, y las máximas autoridades nacionales y departamentales de Cabildo Abierto. En el orden del día del mitin, convocado para las 10:30, figuraban tres temas centrales. “Deuda justa, elecciones internas y temas acaecidos en los últimos tiempos”, según la invitación cursada por el coordinador general de Cabildo Abierto, el coronel retirado Enrique Montagno. El tercer punto refiere a hechos que Manini calificó de “negativos”, vinculados a las renuncias de las diputadas Elsa Capillera, que el líder cabildante consideró “un golpe” que afectó a su colectividad, y de la diputada suplente Inés Monzillo.
El encuentro se alargó por algo más de tres horas. Manini habló durante 36 minutos de todos los puntos centrales y luego respondió a las inquietudes del auditorio y despejó dudas fuera de agenda, antes del almuerzo. La recolección de firmas para habilitar el llamado plebiscito Por la Deuda Justa copó la mayor parte del tiempo.

Según Manini, Lacalle Pou actuó con “mezquindad” al hacer suyas propuestas que le sugirió Cabildo en varias área. Foto: Javier Calvelo / adhocFOTOS
Mezquindad y demagogia pura
El líder de Cabildo Abierto arremetió primero contra los frenteamplistas, a los que culpó de ser “los padres del desmadre” que vive Uruguay en materia de seguridad pública.
Sin embargo, la desconfianza hacia los partidos tradicionales también se hizo patente en varios pasajes de su intervención. Manini también cargó contra el elenco gobernante del cual forma parte en minoría. “Yo les pregunto a ustedes: ¿un uruguayo común, que está angustiado, que está molesto, que está temeroso con lo que está pasando en seguridad pública, qué opciones tiene? ¿Votar más de lo mismo? ¿A candidatos que se ufanan de que significan la reelección del presidente? (...) ¿Voy a votar a los que durante 15 años fueron los padres de este desmadre en materia de seguridad pública? ¿Voy a volver al Frente Amplio? ¿Qué puede razonar una persona que piense? No, no se puede volver al Frente Amplio, pero tampoco me sirve esto”.
En seguridad pública “nadie está mejor posicionado que Cabildo”, dijo su conductor, recordando que planteó sus propuestas “por escrito” a los tres ministros del Interior que tuvo esta administración, todos nacionalistas, sin eco alguno.
Otras duras palabras de Manini las dirigió al presidente Luis Lacalle Pou, afirmando que actuó con “mezquindad” al hacer suyas propuestas que le sugirió Cabildo en varias áreas. “Yo personalmente le entregué al presidente un documento con 22 puntos donde el apoyo al pequeño y mediano empresario o productor nacional es sustancial. Pasado el tiempo algunos de esos puntos fueron tomados a medias. Por supuesto, siempre con la mezquindad de no mencionar quién lo había planteado”, dijo.
Sus mayores ataques, no obstante, los dirigió contra el senador y precandidato nacionalista Jorge Gandini, a quien acusó de demagogo por su propuesta de recurrir a los militares para reforzar las operaciones policiales en los barrios más conflictivos. “Hay candidatos como Gandini y alguno más que dicen eso, pero es demagogia pura”, afirmó.
La de este sábado no era la primera vez que Manini cuestionaba en estos términos a sus socios del gobierno. Pero llegó un poco más lejos antes de pasar a la ronda final de preguntas.
Último cartucho
Ya en la ronda final de intercambios, un asistente planteó el tema de la eventual participación militar en la seguridad interna. El líder partidario atendió el pedido, aunque aclaró que ese no era uno de los temas esenciales para Cabildo.
Como excomandante en jefe del Ejército, con 46 años de trayectoria en la institución, Manini dijo tener “credenciales” suficientes para sostener que la propuesta de “los militares en la calle no es la solución” para combatir el delito. “Un militar patrullando las calles con un fusil de alta letalidad, un fusil que de ser accionado puede llegar a generar daños colaterales gravísimos… no es la solución”, insistió.
El militar retirado explicó que tras “el impacto inicial” de la medida, con los militares patrullando algunos barrios, la institución quedará sobrecargada de tareas, y vaticinó que tampoco bajará el índice del delito. ¿Qué va a pasar después de tres o cuatro meses?, planteó, para responderse que entonces “se va a empezar a desprestigiar y a quemar ese cartucho, esa última carta que son las Fuerzas Armadas”.
Fue entonces cuando Manini profundizó su pensamiento sobre los cometidos de las Fuerzas Armadas en un gobierno democrático como el de Uruguay.
Y sus palabras textuales fueron: “En este país hay instituciones antidemocráticas que tienen altísima incidencia en la política nacional, que tienen solo un freno para no pasar determinada raya, (y) son las Fuerzas Armadas ese freno. Una institución, y lo pongo, como el PIT-CNT, ¿quién los va a parar de que hagan lo que quieran en el país y que entren a la Casa de Gobierno y que quieran imponer esto y lo otro? ¿Por qué no lo hacen? Porque siempre está la posibilidad de accionar a las Fuerzas Armadas”.
“Los ambientalistas aquellos de Gualeguaychú ¿por qué no cruzaron el río Uruguay y volaron la planta de UPM? ¿Por qué no lo hicieron? ¿A qué le tenían miedo? A que se accionaran las Fuerzas Armadas. Los Sin Tierra de Brasil, ¿por qué no invaden Uruguay y se meten en Artigas o en Rivera a repartir tierras? Porque saben que hay Fuerzas Armadas que pueden accionar”, planteó.
Y enseguida, Manini advirtió: “El día que se desprestigie y se queme ese cartucho no van a estar más las Fuerzas Armadas y va a quedar un gobierno muy democráticamente elegido pero sin posibilidades de imponer el cumplimiento de la Constitución de la República”. Entonces, “no es bueno quemarlo (al cartucho) en algo que va a ser inefectivo, claramente”, expuso.
Aún así, según Manini, las Fuerzas Armadas tienen “mucho para dar” en seguridad, a condición de “que se las equipe como corresponde”. Dijo que la Armada puede cuidar el mar territorial y las costas si le compran barcos y radares. Que la Fuerza Aérea puede cuidar el espacio aéreo si le compran aviones y radares. Y que el Ejército puede cerrar “a cal y canto” las fronteras si le dan las herramientas necesarias. Los militares pueden hacerse cargo de una cárcel de máxima seguridad, como propone su partido, y de seguir en la custodia perimetral de los centros de reclusión.
“Muchísimo” pueden aportar los militares, machacó Manini. “Pero no patrullando en forma totalmente estéril las calles, que es lo que quieren vender algunos políticos, porque saben que a la gente le gusta. Porque Juan Pueblo se imagina que va a tener a un soldado parado en su puerta con el fusil. Y no es así”. Esos políticos, dijo, “están vendiendo espejitos demagógicamente”. Pero Cabildo se opone a eso, porque su dirigencia –varios de ellos camaradas de profesión retirados– sabe “cómo va a terminar esta película” si no se protege a las Fuerzas Armadas.
“Hay que preservar esa herramienta para cualquier gobierno democrático que se pueda hacer respetar. No se la puede quemar en una aventura de este tenor”, dijo Manini. Envalentonado, añadió que tampoco se le puede decir a la Policía: “Ustedes están sobrepasados, ustedes son incapaces de controlar esto. Y esto no es así”. La Policía tiene mucho para hacer, para controlar, a condición de que se conduzca bien y que se apliquen políticas de seguridad pública “correctas”, indicó. “No podemos decirle ahora: ‘Ustedes no pueden, que vengan los militares’. ¡No!”.
Estos pasajes fueron muy aplaudidos por la dirigencia cabildante, que quiso saber además hasta dónde pensaba llegar el líder con su planteo. “Claramente”, esta postura se tiene que difundir más, dijo Manini. “Hay cosas que se pueden decir públicamente y hay cosas que no, de lo que yo acabo de decir. ¿No? Porque tampoco podemos pensar que hay alguien que quiere pasar por arriba de las instituciones y decirlo así, como una tesis... Pero lo pensamos, ¿no?”, dijo sobre “este dato de la realidad”.

La reunión tuvo lugar en el céntrico Salón Centenario, y participaron decenas de representantes de agrupaciones, y las máximas autoridades nacionales y departamentales de Cabildo Abierto
“Degenerados”
Sobre el mediodía tomó la palabra un cabildante de Cerro Largo que dijo estar preocupado por “la ideología de género” y felicitó a Manini por ser el único político que la cuestiona. “Desde chicos se les está inculcando que pueden estar en un cuerpo equivocado… y que vale la autopercepción”, dijo el dirigente, y contó que en algunos lugares que no identificó “están haciendo prácticas con niños preescolares, enseñándoles a tocarse y demás, a explorar su cuerpo”.
Manini expresó su “sintonía” con los dichos del dirigente arachán. “Claramente coincidimos con lo que usted está diciendo”, dijo y volvió a calificar a “esa ideología” de “perversa”, a decir que enfrenta al hombre contra la mujer, al padre contra el hijo y que “quieren inocular a un niño de siete u ocho años una duda sobre su identidad que a la larga, nos guste o no nos guste, le va a generar trastornos de cualquier índole. Eso es perversidad, eso es maldad”.
“Cuando hablemos de nuestras diferencias con el resto (del arco político), este tema estará”, porque “la oposición a la ideología de género y el fortalecimiento de la familia para nosotros es esencial”, sostuvo Manini, aunque eso cueste votos. “Lo ponemos arriba de la mesa. Les decimos: ‘Ustedes son perversos y ustedes son conscientes de las reacciones iracundas que despierta esto’”, relató. “Este tema parece que les tocara el nervio, saltan todos... Las cosas que nos dicen por las redes, bueno... es indescriptible”, contó.
“No podemos permitir que nos sigan dividiendo, que nos sigan enfrentando, que sigan generando y promocionando degenerados como modelos, como modelos a seguir por los niños”, dijo Manini, y aclaró que no hablaba solo desde su condición religiosa. “Hablamos desde el sentido común, desde la lógica. Hasta el más ateo de los ateos no puede estar de acuerdo con los disparates, con las realmente agresiones a la familia y al sentido común que vivimos todos los días y que parece que se va naturalizando en una sociedad que quiere transitar otro camino”, sostuvo Manini.